El problema soy yo

Capítulo I

Imagina despertarte cada mañana sin sentir absolutamente nada.

Parece imposible.

5Yo también lo creia.

Me despierto temprano, siempre antes de que suene el despertador.

Me quedo mirando el techo, contando las pequeñas grietas de la

pintura, como si fueran importantes. Como si de verdad hubiera algo

que decidir ahí arriba.

El pecho está vacío. No duele. Eso sería más fácil de explicar. Es

solo un hueco constante, silencioso, que no se llena con nada.

Podría decir que esto empezó desde que mi madre ya no está, pero

mentiría. Esta sensación me acompaña desde que tengo uso de razón.

No he conocido la vida de otra forma.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.