El regreso del mayordomo del Mundo

El Cuerpo Forjado por el Cielo

La voz grave resonó inmediatamente.Zhuo Fan frunció ligeramente el ceño mientras observaba al niño.—Todos ustedes son hermanos. Nadie es superior a nadie.El ambiente se volvió pesado al instante.—Aunque todos deben aspirar a la grandeza… la codicia solo conduce a la ruina.Las palabras fueron tranquilas, pero cada sílaba parecía contener el peso de incontables eras.

El pequeño Bingyan tragó saliva antes de bajar la cabeza apresuradamente.—Ya padre… fue mi error.Pero apenas unos segundos después, la emoción volvió a aparecer en su rostro.—Bueno, hijo. Adelante —dijo Zhuo Fan mientras observaba el círculo dorado formado entre las nubes—. Deja que el Cielo comience tu consagración.—¡Sí!El niño corrió alegremente hacia el centro del altar celestial.Y entonces…¡BOOOOOOM!Otro estruendo aterrador descendió desde lo alto.Los cielos rugieron violentamente y terremotos comenzaron a propagarse una vez más por las infinitas capas del firmamento.

Las leyes del mundo se retorcieron.Las estrellas palidecieron.Y el cuerpo de Zhuo Bingyan se elevó lentamente hacia el aire. Al igual que su hermano, un Camino Celestial descendió directamente sobre su alma.Pero esta vez…Algo era distinto.El cuerpo del niño comenzó a emitir un resplandor multicolor, aunque el violeta dominaba por completo aquella escena.

Runas antiguas empezaron a grabarse sobre su carne una tras otra, como si manos invisibles estuvieran forjando su cuerpo directamente con leyes celestiales.

Entonces llegó el dolor.—AAAAAAHHHHH…!!El niño soltó un aullido desgarrador.Las marcas violetas se expandieron violentamente por todo su cuerpo mientras la carne parecía romperse y reconstruirse incontables veces en un solo instante.Incluso Zhuo Fan quedó estupefacto. Sus ojos, que rara vez mostraban emoción, observaron fijamente las transformaciones del niño.

Porque podía sentirlo.Aquel cuerpo… estaba siendo recreado por el propio Cielo.Pero no podía intervenir.Nadie podía.El pequeño Bingyan continuó gritando mientras el dolor consumía cada rincón de su cuerpo.

Chu Qingcheng apretó las manos con fuerza, incapaz de ocultar su preocupación.Por primera vez, ambos padres intercambiaron miradas cargadas de inquietud.Aquello ya había superado cualquier consagración conocida.Sin embargo…Justo cuando la presión alcanzó su límite…¡BOOM! Una luz violeta cegadora explotó hacia los cielos.

El firmamento entero quedó teñido de púrpura.Y, en medio de aquella luz divina, apareció Zhuo Bingyan flotando felizmente en el aire, como si el sufrimiento de antes jamás hubiera existido.—¡Mamá! ¡Papá! ¿Qué les pareció mi consagración? ¡¿Bonita, no?!El niño agitaba las manos emocionado mientras giraba en el aire.—¡Siento que mi cuerpo se volvió indestructible!Zhuo Fan no respondió inmediatamente.Sus ojos recorrieron lentamente el cuerpo del niño desde distintos ángulos.Los patrones dorados grabados sobre su piel emitían una presión antigua y salvaje, como si contuvieran el poder de bestias primordiales extinguidas hacía incontables eras.Finalmente, habló.—Este cuerpo… fue forjado por el mismo Cielo. El pequeño Bingyan inclinó la cabeza confundido, pero Zhuo Fan continuó observándolo fijamente.




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