El regreso del mayordomo del Mundo

La mina

—No juegues conmigo, muchacho. Su presión descendió sobre la sala.

—¿Qué hicieron esos inútiles?Tianmo se levantó lentamente, limpiándose la sangre de la boca.

Parecía miserable… Pero sus ojos permanecían extrañamente claros.

—Maestro… de verdad no lo sé. Señaló las cajas de jade.

—Incluso traje las píldoras fabricadas por los alquimistas de la Secta Palacio de la Niebla para que usted las examine personalmente. No entiendo mucho de alquimia… ¿cómo podría ocultarle algo?

Hizo una pausa antes de añadir con tono respetuoso: —Después de todo… usted fue quien nos salvó.

El patriarca volvió a acomodarse en su asiento.Su expresión se suavizó apenas.—Claro que no podrías ocultármelo.Sonrió ligeramente.

—Si no fuera por mí… seguirías desangrándote en medio del bosque junto a tu hermana.

Luego giró la mirada.—Y tú, Qingram. ¿Qué tienes que decir? La joven juntó las manos con calma. —Mayor… también traigo un informe.

El hombre de mediana edad permaneció en silencio unos instantes.

Sus dedos golpeaban lentamente el brazo del asiento, uno… dos… tres veces, mientras sus ojos recorrían a Tianmo y Qingram como si intentara atravesarlos.

Finalmente, una sonrisa apenas visible apareció en sus labios.

—Atacar después de la boda… —murmuró—. Nada mal, Qingram. Parece que al menos uno de ustedes usa la cabeza.

Tianmo, aún limpiándose el rastro de sangre de la comisura de los labios, suspiró internamente.

“Como si hace un momento no hubiera querido incrustarme en la pared…”

Qingram bajó la cabeza respetuosamente, aunque en el fondo ya estaba acostumbrada a aquel temperamento impredecible.

El hombre caminó lentamente hasta una enorme ventana desde donde podía verse el gigantesco río espiritual atravesando la secta como una vena celestial.

A lo lejos, los cinco ancianos sobre los pilares seguían cultivando inmóviles, absorbiendo energía del río con una serenidad casi aterradora.

—El líder del clan Shun… —murmuró pensativo—. Ese viejo ambicioso jamás se movería sin un beneficio claro. Si realmente estrechan lazos mediante la boda, entonces sí… podremos quebrarlos desde dentro.

De pronto, giró el rostro.—Pero algo no me cuadra.Tianmo alzó una ceja.—¿Maestro?

Los ojos del hombre se estrecharon.

—Todos los ancianos de la secta estaban prácticamente arruinados. Meridianos destrozados, bases espirituales inestables, energía desviada… y de pronto, ¿se recuperan?

Silencio.Incluso Qingram frunció el ceño.Sí, aquello era extraño.Demasiado extraño.

El hombre levantó una de las píldoras espirituales y la observó entre sus dedos.

—Nuestros alquimistas llevan décadas intentando fórmulas parecidas y jamás consiguieron algo así…

Sus pupilas brillaron tenuemente.—O encontraron un método extraordinario…Su voz bajó.

—O alguien extraordinario apareció.Tianmo fingió desconcierto.—¿Cree que alguien los está ayudando?El hombre soltó una risa seca.

—¿Tú qué crees? ¿Que un montón de ancianos medio muertos despertaron un día iluminados por los cielos?

Tianmo, en cambio, asintió con una expresión seria… El señor regresó a su asiento.

—Escuchen bien. Durante este tiempo mantendrán su papel. Sigan observando la situación de la secta y averigüen quién está moviendo los hilos.

Entonces hizo una pausa.Una pausa demasiado larga.—Y si descubren a esa persona…Sus ojos se volvieron helados.—No actúen.Tianmo parpadeó apenas.Eso sí lo sorprendió.El hombre sonrió lentamente.

—Si alguien puede revertir el estado de toda una secta, entonces podría ser más útil vivo que muerto.

Qingram asintió.—Entendido, mayor.Pero justo cuando el ambiente parecía estabilizarse…

º Las dos figuras de mediana edad aparecieron en silencio, como parcas emergiendo de la oscuridad. No hubo fluctuación espiritual ni sonido alguno; simplemente estaban allí, de pie frente al salón principal de la Secta Río Celestial.

El aire se volvió pesado al instante.Uno de ellos levantó apenas la mirada y habló con una voz fría, carente de emoción:

—Señor de la secta… ¿cómo avanzan los preparativos para tomar el control del territorio de la Mina del Este?




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