El Reino

Capítulo 5

Tras haber pasado un rato con sus amigos en las Tierras Oscuras, Scarlett regresó al valle, pero a pesar de la hora no sentía sueño, por lo que se quedó afuera de su cueva para mirar las estrellas y disfrutar del silencio. Sin embargo, el silencio no duró mucho ya que su hermana llegó a hacer una visita nocturna. Cosa que la reina no solía hacer.

  • Munira ¿A qué le debo tu visita? –Scarlett permaneció sentada mirando las estrellas, con su bastón negro apoyado en su hombro izquierdo.
  • Subira fue a las Tierras Oscuras esta tarde, a pesar de que le aclaré que no se acercara a ese lugar. Por poco los forasteros la matan.
  • Ya veo. Que suerte que no pasó a mayores.
  • Scarlett, eso es precisamente a lo que me refiero cuando te digo que tus ideas son peligrosas. Si no le hubieras llenado la cabeza a mi hija con esas cosas tuyas….
  • ¿Te refieres a ese juguete que le di, llevó a la cueva y después destruiste? Sólo fue un regalo.
  • ¡El juguete, los cuentos, la puerta, la chimenea y cuanta cosa más tengas en tu cueva! ¡Nada de eso es natural! ¡Todo eso es peligroso para el valle y para mi hija!
  • Subira fue a las Tierras Oscuras por su curiosidad a lo que tú le prohíbes, no tuvo nada que ver conmigo. –Munira suspiró llena de frustración y se sentó a lado de su hermana.
  • ¿Por qué no puedes entender que todo lo que hago es por tu bien?
  • ¿Por qué no puedes entender que todo lo que quería hacer era para ayudar a la tribu? –La pelirroja miró a Scarlett un largo momento con nostalgia, pensando la reina que hubiera podido ser.
  • ¿Has pensado en cómo habrían sido nuestras vidas si yo no te hubiera incitado ese día? –Scarlett, quien había mantenido su mirada fija en las estrellas, volteó a ver a la reina.
  • No, pero es probable que yo hubiera seguido el camino que nuestros padres tenían trazado para mí. –Munira sonrió con tristeza, bajó la cabeza y dejó salir unas pocas lágrimas.
  • También lo creo. Entonces es verdad. Yo causé esto, lo que eres ahora... es mi culpa. –Scarlett miró a su hermana un momento y después acarició su cabeza alborotando más su cabello. Al sentir la mano de su hermana mayor, Munira levantó la cabeza para mirarla.
  • No te des tanto crédito. –Se asomó una pequeña sonrisa en los labios de Scarlett. Munira le sonrió de vuelta y tomó un segundo la mano de su hermana. Después se pudo de pie.
  • Descansa Scarlett.
  • Descanse mi reina. –Munira regresó a la cueva de la roca del rey para dormir, mientras que Scarlett permaneció viendo las estrellas un rato más recordando la razón por la que ella y Munira entraron a las Tierras Oscuras aquel día.

Flashback

  • Vamos Scarlett ¿Eso es todo lo que puedes hacer? Las pequeñas gemelas de 5 años estaban jugando a las peleas en el pasto.
  • Sólo quería ser un poco más suave, pero parece que tienes prisa por que te humille.

De un rápido movimiento, Scarlett inmovilizó a su hermana en el suelo. Por más que Munira se retorció tratando de zafarse, el agarre de la pequeña pelinegra no se aflojó. Sin embargo, unos segundos después cayó una cría de ave de su nido. Scarlett soltó a su hermana para ver al pajarillo, tomó unas hojas para hacer un tipo de nido, sin tocar a la cría directamente con sus manos lo puso sobre las hojas en su mano izquierda y escaló el árbol ayudada sólo con su mano derecha para regresarlo a su nido. Al regresar al suelo su padre ya está esperándola.

  • Scarlett, no debiste hacer eso, si el destino del pájaro era morir debiste permitirlo. Estos impulsos de "alterar" el orden natural fue lo que destruyó el antiguo mundo. No lo olvides. No querrás que el valle termine como Tierras Oscuras ¿Cierto?
  • No padre. El rey Ahadi sonrió, acarició la cabeza de su hija y, luego del regaño, las niñas volvieron a jugar, pero Munira vio las tierras oscuras con curiosidad y después miró a su hermana mayo con picardía y diversión.
  • Scarlett ¿no quieres saber qué hay allá? Scarlett miró las tierras un segundo.
  • Papá nos matará si nos descubre. Munira se le acercó más con sus ojos brillando.
  • Regresaremos rápido, no se dará cuenta. Scarlett la miró pensativa.
  • No creo que sea buena idea, eres muy débil, no quiero estarte cuidando.
  • Cobarde, un día serás la reina ¿Quieres que la tribu crea que te asusta ese lugar? Además, puedo cuidarme sola. Yo iré y traeré algo para sepas que estuve ahí. Scarlett se alarmó y la detuvo.
  • Está bien, vamos, pero no olvides que fue tu idea.

Munira asintió emocionada, ambas se toman de las manos con una gran sonrisa y, discretamente, se alejaron para ir a las Tierras Oscuras, sin saber que ese día cambiaría sus vidas para siempre, definiendo los caminos que cada una tomaría de ahí en adelante.

Fin del flashback

Al día siguiente, Scarlett estaba paseando con su sobrina Subira, la había llevado al fondo de en cañón, guiándola por el lugar mientras le contaba algo que ella y la reina solían hacer cuando tenían más o menos su edad.

  • Tu madre y yo veníamos de vez en cuando para ver a esos forasteros tener una de sus extrañas carreras.
  • ¿Carreras?
  • Sí, ellos iban sobre unas maquinas enormes con ruedas que se movían increíblemente rápido.
  • ¿Cómo los… autos de tus libros?
  • Sí, era parecidos, pero imagino que los tuvieron que modificar para que funcionaran. Esas carreras eran asombrosas, pero peligrosas. Muchas veces chocaban y algunos terminaban muriendo. De hecho, hay muchas piezas de chatarra por ahí dispersas por todas partes.




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