Capítulo 14
Con el paso libre, Subira y Nolan lograron llegar a la roca del rey. Antes de subir, la joven le dijo a su amigo que buscara a su padre y que juntos les dijeran a todos los de la tribu que había regresado. Mientras tanto, ella buscaría a Scarlett para desafiarla. Nolan aceptó y se fue dejándola sola, pero tenía fe en que Subira resultaría victoriosa. La chica trepó entre las rocas, manteniéndose oculta todo el tiempo, hasta que escuchó un grito.
- ¡Sabino! –Subira se asomó y vio a su padre caminando para encontrarse con Scarlett.
- ¿Sí? Scarlett.
- ¿Dónde está Nolan? Me dicen que ha estado desaparecido varios días. –La reina caminaba alrededor de Sabino mientras hablaban.
- Es que no tenemos comida, fue a buscar….
- No, no, no se hubiera tardando tanto tratando de cazar.
- Quizá un depredador lo mato ¿Lo has pensado?
- Obviamente, pero mis rastreadores peinaron el área. Él no está.
- Tal vez huyó por el hambre.
- ¿Dejando sola a su madre?
- Sarafina murió de hambre ¿Tus espías no te lo dijeron?
- No me digas, me culpas a mí.
- ¡Tú fuiste la que nos condenó a vivir de las sobras de tus forasteros!
- Parecía que creían que las sobras eran más que suficientes cuando hicieron que yo me alimentara sólo de ellas.
- ¡Somos tu tribu! ¡No puedes tratarnos así!
- ¡Si quieren comida ya saben lo que tiene que hacer!
- ¡No puedes forzarnos a destruir nuestro hogar!
- No voy a cambiar mi ley Sabino. Si quieren comida tienen que contribuir como los demás.
- ¡Entonces nos has sentenciado a muerte!
- ¡Que así sea!
- No puedes hacerlo.
- ¡Yo soy la reina! Y haré lo que me plazca.
- ¡Si fueras la mitad de reina que fue…! –Scarlett le dio un fuerte golpe con su bastón de madera negra.
- ¡¡SOY MIL VECES MEJOR QUE MUNIRA!! -el golpe sacó volando al hombre, Subira enfureció al ver eso, salió de su escondite y fue corriendo hacia su padre. Al verla, Scarlett creyó que veía un fantasma-. Munira… ¡No! ¡Tú estás muerta! –Subira sostuvo a su padre quien no tardó en despertar.
- ¿Munira?
- No, Subira.
- Subira ¡Estás viva! ¿Cómo puede ser?
- Subirá ¡Subira! Ja, ja ¡Qué gusto me da verte… Viva! –Scarlett miró con furia a Shenzi, Banzai y Ed, pues ellos le habían asegurado que habían acabado con la niña.
- Dame un motivo para no hacerte pedazos. –Se acercó amenazantemente a Scarlett.
- Oh, Subira, tienes que entenderlo. Las presiones de gobernar un reino.
- Ya no son tuyas ¡Apártate Scarlett!
- Oh, lo haría, lo haría con gusto. Sólo que… hay un pequeño problema. Eh… ¿Ves a los forasteros? -señaló hacia arriba mostrándole a Subira que estaba rodeada- Ellos creen que yo soy la reina. –En ese momento Nolan apareció con toda la tribu, incluyendo a aquellos que se habían unido a Scarlett sólo por hambre.
- Nosotros no. Subira es la verdadera reina.
- Tú lo decides Scarlett. O dimites o peleas. –Scarlett suspiró y empezó a caminar.
- Cielos, con ustedes todo tiene que terminar con violencia. No quiero ser responsable de la muerte de un miembro de la familia ¿No estás de acuerdo Subira?
- No va a funcionar Scarlett. Ya lo he superado.
- Ah ¿Sí? Pero ¿Y tus fieles súbditos? ¿También lo olvidarán? –Scarlett miró a Nolan y los demás.
- Subira ¿De qué está hablando Scarlett?
- Ah, con que no les has dicho tu feo secreto. Bien Subira, es tu oportunidad de hacerlo. Diles quién es la responsable de la muerte de Munira. –Todos miraron a Subira.
- Yo. –Hubo silencio tras la confesión. Nadie podía creerlo, mucho menos Nolan y Sabino, quien se acercó a su hija.
- No es cierto ¡Diles que no es cierto! –Subira tenía la cabeza gacha.
- Es cierto.
- ¡¿Oyeron?! ¡Lo confiesa! ¡¡ASESINA!!
- ¡No! ¡Fue un accidente! –Scarlett comenzó a caminar alrededor de ella.
- ¡De no ser por ti Munira estaría viva! ¡Fue tu culpa que muriera! ¿A caso lo niegas?
- ¡No!
- Pues, eres… ¡Culpable!
- ¡No! ¡No soy asesina! –Scarlett se fue acercando a Subira, quien estaba retrocediendo y acercándose peligrosamente al borde de la roca del rey. Varios forasteros iban detrás de la azabache.
- Oh, Subira, estás en problemas, pero esta vez mami no te podrá salvar. Y ahora, ya todos saben el ¡Por qué! –Subira llegó al borde, resbaló y quedó colgando tratando desesperadamente de sujetarse con sus manos a la roca.
- ¡Subira! –Nolan quería ayudarla, pero los forasteros lo impidieron.
- Oh ¿Dónde he visto esto antes? Mm… ¿Dónde lo he visto? -Scarlett miraba tranquilamente a Subira, quien seguía luchando por sujetarse- ¡Ah, sí! Lo recuerdo muy bien. Así se veía tu madre antes de morir -las manos de Subira resbalaron un poco más, Scarlett la sujetó y se acercó para susurrarle al oído- Y aquí está mi pequeño secreto. Yo la maté. –En ese instante, Subira recordó el día que su madre murió, volvió a verse como una niña de 8 años viendo a su madre caer.
- ¡¡NO!! -sacó fuerza de algún lugar que la impulsó hacia arriba derribando a Scarlett- ¡¡ASESINA!!
- ¡Subira, por favor!
- ¡¡DILES LA VERDAD!!
- Bueno… la verdad es tan relativa -Subira presionó su cuello ahorcándola- Ay, está bien, está… bien. Yo… la… maté.
- ¡Qué te oigan todos!
- ¡Yo… maté… a Munira!