El reino de Dios

3.7

3.7: EL REGRESO A UNA REALIDAD TRANSFORMADA

Cuando Masariego retiró su mano del Grano, volvió a su consciencia ordinaria.

La multitud aún estaba allí. Los guardias aún estaban allí. La mujer aún estaba en la plataforma, aún sonriendo.

Pero todo había cambiado.

O más precisamente: nada había cambiado en el mundo exterior, pero todo había cambiado en Masariego.

El oficial de seguridad continuó con la ejecución como si nada hubiera pasado. Como si un hombre no acabara de tocar lo Divino en el corazón de una mujer condenada.

Masariego observó cómo la mujer era bajada de la plataforma. Observó cómo era conducida a una celda (aunque sabía ahora que no era realmente celda; era solo más compactación, más piedra).

Observó y supo que ella no estaba siendo destruida.

Estaba siendo refinada.

Como el pan en el horno. Como la levadura bajo presión. Como todo lo que es verdaderamente vivo es refinado cuando es presionado.

En su mano derecha, sintió un calor persistente.

Miró.

Una pequeña marca dorada, como una semilla diminuta, se había incrustado en su palma.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.