El reino de Dios

2.6

2.6: LA COORDINACIÓN DE COINCIDENCIAS

Lo que hacía Azriel ahora era lo que había estado haciendo durante doscientos treinta y cuatro años:

Preparar el camino.

No de manera visible. No de manera que pudiera ser documentada o reportada o incluso percibida conscientemente. Sino de manera que sucedía a través de las grietas de la realidad, a través de los intersticios donde nadie estaba mirando.

Cuando una cámara de seguridad en el Ministerio falló exactamente por el tiempo suficiente para que Masariego pasara un expediente importante sin ser reportado—eso fue Azriel, desviando un 0.0001% de la energía del circuito.

Cuando el camino que llevaba a los Suburbios Densos fue "reparado" de tal manera que ahora pasaba una cuadra más al oeste—eso fue Azriel, trabajando en colaboración con otros Metrónomos humanos que no sabían exactamente qué estaban haciendo, pero que obedecían una intuición que era realmente una instrucción celestial.

Cuando la mujer en los Suburbios Densos "casualmente" había comenzado a repartir pan exactamente el día que Masariego pasaría por allí—eso fue Azriel, coordinando significados, alineando coincidencias, asegurando que la levadura viva estuviera exactamente donde la masa estaría lista para encontrarla.

Los humanos llamaban a esto "coincidencia".

Los Metrónomos lo llamaban "proporción".

¿No es manipulación? preguntó un Metrónomo más joven.

No, respondió Azriel. Es eliminación de interferencias. La levadura ya está en la masa. Solo estamos quitando lo que la sofoca.

En ese momento, Masariego estaba soñando. Y en su sueño, veía pan. Mucho pan.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.