El reino de Dios

1.5

1.5: EL VACÍO QUE APARECE A LAS 14:32

A las 14:32 (exactamente entre el almuerzo y el café de la tarde), sucedió algo.

Sucedió en la forma menos perceptible posible. No fue un evento. No fue un pensamiento. No fue nada que pudiera ser documentado en un archivo.

Fue una ausencia.

Masariego estaba leyendo el expediente del Caso 4,291 cuando sintió, en el centro de su pecho, algo que no tenía nombre. No era dolor. No era miedo. Era como si alguien hubiera abierto una puerta diminuta en su caja torácica y hubiera dejado escapar algo fundamental.

Fue ausencia de algo que siempre había estado allí.

Se detuvo. Puso la mano en su pecho.

El ritmo de su corazón era normal. Su respiración era normal. Su cuerpo funcionaba exactamente como debería funcionar.

Pero había algo faltando.

Masariego se quedó sentado en su escritorio durante treinta y cuatro segundos sin mover nada. Era la primera vez en veinticinco años que hizo algo que no estaba programado. Los ojos de las cámaras de seguridad que cubrían cada centímetro del Ministerio habrían registrado eso. Treinta y cuatro segundos de inactividad no autorizada.

En el monitor de seguridad del piso 9, un guardia notó la pausa.

Marcó el evento como "Anomalía Menor - Posible Fatiga".

No activó ninguna alerta.

Pero guardó el registro.

Masariego continuó trabajando.

Pero algo había cambiado. No podía verlo. No podía tocarlo. Pero estaba allí.

Era como si una fisura infinitesimal hubiera aparecido en la piedra que lo rodeaba.

Y a través de esa fisura, algo se había escapado.

O algo había entrado.




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