Ya llevaban más de una semana en el Imperio del Lirio de invierno y el rey por fin los recibió para explicarles por qué había requerido su presencia. Cuando llegaron al salón del trono vieron que no eran los únicos que habían sido llamados, también se encontraba allí gente del Reino de las Amapolas, del Imperio de la Flor del desierto y del Reino de las Calas.
- Siento la tardanza- dijo el rey con tranquilidad pero con una voz de autoridad- he estado ocupado por la misma razón por la que os he llamado aquí, en unas pocas semanas será la boda de mi primer hijo, Alexei.
La noticia pareció sorprender a todos y algunos no sabían muy bien cómo reaccionar.
- Ahora os llamaré por vuestros respectivos reinos y el representante de cada uno tendrá que dar su nombre y su puesto- explicó el rey con firmeza- Imperio de la Flor del desierto- dijo mientras toda la sala caía en silencio.
- Aquí, yo soy Adio Kamal, general del Imperio de la Flor del desierto- dijo un hombre de mediana edad con autoridad y respeto.
- Muy bien. Reino de las Calas.
- Presente, yo soy Noah Evans, tercer príncipe del Reino de las Calas- se presentó un chico joven con confianza.
- Muy bien. Reino de las Rosas- dijo el rey y Alice sintió a todos sus compañeros tragar en seco.
- Aquí, yo soy Alice Bonnet, general del Reino de las Rosas- dijo ella con tranquilidad y firmeza a pesar de su nerviosismo.
De repente, se empezaron a oír susurros, Alice permaneció firme y seria, ya acostumbrada a este tipo de reacciones, pero al rey no pareció molesto ni ofendido y decidió poner orden en la sala, todos se callaron al instante.
- Muy bien- dijo el rey sin parecer contraído en absoluto- Reino de las amapolas
- Presente- se oyó decir a otra mujer. Esto sorprendió a Alice- soy Grace Daly, última princesa del Reino de las Amapolas y vengo ya que mis hermanos no han podido asistir- explicó ella con calma y gracia.
- Muy bien, ahora que estamos todos espero verlos en la boda de mi hijo, hasta entonces les acogemos en el castillo.- Y después de que el rey dijera esto se dio por finalizada la reunión.
Mientras todos abandonaban la sala del trono, Alice notó cómo todavía la miraban con desagrado. Ella actuaba como si no lo notase y seguía su paso, pensaba ir al jardín en el que se encontraba con Elisabeth, pero sabía que en aquel momento ella todavía estaría ocupada.
- Perdone, usted es la general Bonnet, ¿verdad?- le preguntó una voz femenina a sus espaldas.
- Así es. Usted es la princesa Grace de la familia Daly ¿no es así?- dijo está escondiendo su sorpresa porque hubieran utilizado su título directamente, mientras hacía una reverencia y besaba la mano de la princesa.
- Parece que es usted muy buena recordando nombres- dijo Grace con una sonrisa.
Antes de que Alice pudiera responder alguien tocó su hombro y ella se giró para ver quien era, era el príncipe Noah, llevaba a un pequeño niño en brazos.
- ¡Oh! Eres tú- dijo él con desagrado al reconocerla.
- ¿Necesita algo su majestad?- preguntó ella con una sonrisa educada mientras cogía al niño en sus brazos.
- Bueno, qué remedio- dijo él con un suspiro de desagrado- ¿alguna de ustedes ha visto a la mayor de las princesas de la familia Ivanova?- preguntó él cortésmente cuando notó que la princesa Grace estaba presente.
- Desgraciadamente no he tenido el placer de conocerla todavía- respondió Grace amablemente.
- Yo me dirigía a buscarla- respondió Alice mientras el niño pasaba de sus brazos a los de Grace.
- En ese caso, ¿no te importaría llevar al príncipe con la princesa?- preguntó él ahora más clamado.
- Está bien, no tengo ningún inconveniente- respondió cogiendo al niño de los brazos de Grace.
El niño parecía entretenido jugando con su armadura así que decidió darse la vuelta para buscar a Elisabeth.
- Bueno, princesa, ¿le gustaría venir a dar un paseo conmigo?- oyó Alice decir a Noah.
- ¡General Bonnet, espéreme, me gustaría ayudarla a buscar a la princesa
Elisabeth!- gritó Grace alcanzándola, mientras Noah soltaba un bufido.
- ¡Esperadme!- bramó Noah tratando de alcanzarlas.
Al final, para su sorpresa, Alice acabó buscando a su amiga en compañía de Noah y Grace. Esta era una chica muy amable y extrovertida, pero aun así, respetuosa y algo reservada; por otro lado, Noah era muy sincero, directo y al igual que Grace era extrovertido. Alice se sentía bastante cómoda en presencia de Grace ya que esta parecía respetarla, pero estaba claro que Noah no se sentía muy cómodo con ella y la única razón por la que estaba allí era por Grace.
Después de un largo tiempo, en opinión de Alice, por fin encontraron a Elisabeth. Estaba tan hermosa como siempre, ese día llevaba un vestido con sus característicos colores azules, pero con la diferencia de que tenía patrones con forma de estrellas, constelaciones y lunas. Al notar esto Alice no pudo evitar sonreír y recordar la noche que vieron juntas las estrellas.
- Que chica mas fea...- le oyó susurrar a Noah.
Lo que dijo Noah la ofendió inigualablemente y lo miró con mala cara, pero parecía que era la única que lo había oído. Al final se calmó y se acercó a su amiga con el hermano de esta todavía en sus brazos. Elisabeth parecía preocupada.
- ¿Elisabeth, está bien?- preguntó Alice detrás de esta con preocupación.
- Si, es solo que no te encuentro a mi...- empezó a decir Elisabeth claramente agobiada, pero fue interrumpida.
- ¡Hermana!- dijo el niño que tenía Alice en brazos interrumpiendo a su hermana.
Elisabeth se dio la vuelta instantáneamente para encontrar a Alice en su armadura de general y a su pequeño hermano en brazos de esta, el chico extendía sus pequeños brazos hacia su hermana, esta lo cogió al instante abrazándolo con fuerza. Alice pudo incluso notar que los ojos de Elisabeth estaban llorosos.
- Lev, por favor, no vuelvas a desaparecer así- dijo Elisabeth claramente preocupada pero feliz de por fin haber encontrado al más pequeño de sus hermanos- gracias Alice, ¿dónde lo has encontrado?- le preguntó con clara gratitud.
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Editado: 17.02.2026