El Reino de Las sambras

Los Dos Herederos

Capítulo 9

La inmensa cámara subterránea quedó en silencio.

La luz del Corazón de las Sombras iluminaba las antiguas paredes mientras todos observaban incrédulos.

La reliquia había elegido.

No a Mister T.

No a Kovu.

Sino a Scarface y Makulu.

Dos herederos.

Dos caminos.

Dos destinos.

La voz ancestral volvió a resonar.

—SOLO UNO PODRÁ PORTAR EL CORAZÓN.

SOLO UNO PODRÁ HEREDAR EL PODER DE LOS PRIMEROS REYES.

La tierra comenzó a temblar.

Entonces el suelo se abrió entre ambos leones.

Una enorme grieta de luz surgió bajo sus patas.

Antes de que pudieran reaccionar, Scarface y Makulu fueron envueltos por una energía oscura.

Y desaparecieron.

—¡SCARFACE!

Rugió Mister T.

Pero ya era demasiado tarde.

La cámara volvió a quedar inmóvil.

Y los dos herederos habían sido transportados a otro lugar.

Cuando Scarface abrió los ojos, se encontró en una vasta llanura cubierta por niebla.

El lugar parecía existir fuera del tiempo.

No había sol.

No había luna.

No había viento.

Y frente a él estaba Makulu.

—¿Dónde estamos?

Preguntó Scarface.

Makulu observó el horizonte.

—Dentro del Corazón.

Entonces una nueva figura apareció.

Era un enorme león cubierto por una melena hecha de estrellas.

Más grande que cualquier criatura que hubieran visto.

—Bienvenidos.

Dijo.

—Yo soy Arkan.

El último de los Primeros Reyes.

Ambos quedaron inmóviles.

Arkan observó a los dos leones.

—Solo uno podrá reclamar el Corazón.

Pero antes deberán superar tres pruebas.

Scarface dio un paso adelante.

—¿Y si fallamos?

Los ojos de Arkan brillaron.

—Entonces el Devorador de Reyes vencerá.

Y la sabana desaparecerá.

El silencio fue absoluto.

La Primera Prueba comenzó inmediatamente.

De repente, ambos aparecieron en diferentes visiones.

Scarface volvió a ser un cachorro.

Estaba otra vez junto a su familia.

Podía escuchar las risas.

Podía sentir el calor.

Y entonces apareció una voz.

—Puedes quedarte aquí para siempre.

Scarface comprendió la trampa.

Aquella no era la realidad.

Era un sueño.

Una ilusión creada por el Corazón.

Y aunque le dolía abandonar aquel momento, tomó una decisión.

—Mi lugar está con los vivos.

La visión se rompió.

Y la prueba terminó.

Mientras tanto, Makulu enfrentaba una visión diferente.

Se encontraba nuevamente junto a Mister T cuando ambos eran jóvenes.

Los Mapogo aún estaban unidos.

Todavía eran hermanos.

Todavía eran felices.

Entonces apareció una versión más joven de Mister T.

—Podemos volver a empezar.

Dijo.

—Todo puede ser diferente.

Makulu sintió cómo su corazón se rompía.

Porque durante años había deseado exactamente eso.

Pero finalmente cerró los ojos.

—El pasado ya terminó.

La ilusión desapareció.

La Primera Prueba había sido superada por ambos.

Arkan parecía satisfecho.

—Muy bien.

Ahora la Segunda Prueba.

La niebla volvió a envolverlos.

Esta vez aparecieron en una enorme montaña.

En la cima brillaba el Corazón de las Sombras.

Pero para llegar hasta él debían enfrentarse a una criatura gigantesca.

Una bestia formada completamente por oscuridad.

La criatura rugió.

Y atacó.

Scarface luchó con valentía.

Utilizó las sombras.

La velocidad.

La inteligencia.

Makulu utilizó toda su experiencia.

Toda su fuerza.

Toda su furia.

Durante horas combatieron.

Hasta que finalmente comprendieron algo.

La criatura no podía ser derrotada individualmente.

Solo trabajando juntos.

Por primera vez en años, Makulu y otro león lucharon como verdaderos hermanos.

Y juntos destruyeron a la bestia.

Cuando la oscuridad desapareció, Arkan sonrió.

—La Segunda Prueba ha terminado.

Entonces apareció la tercera y última prueba.

La más difícil.

La verdad.

De repente, ambos fueron transportados a una visión antigua.

Mucho más antigua que cualquier recuerdo.

Allí vieron a los Primeros Reyes.

Vieron la creación del Guardián de las Sombras.

Vieron el nacimiento del Devorador.

Y entonces descubrieron algo imposible.

Algo que cambiaría todo.

Mister T observaba la misma visión desde el exterior gracias al poder del Corazón.

Y cuando la verdad apareció, incluso él quedó paralizado.

Arkan habló.

—El linaje de los Primeros Reyes nunca desapareció.

La visión mostró a generaciones de leones.

Hasta llegar a dos figuras conocidas.

Makulu.

Y Mister T.

Los hermanos Mapogo descendían directamente de los Primeros Reyes.

Pero aquello no era lo más sorprendente.

La visión continuó.

Y apareció un cachorro.

Uno marcado por una cicatriz sobre el ojo.

Scarface.

—¿Qué significa esto?

Preguntó Scarface.

Arkan respondió.

—Significa que tú no llegaste aquí por casualidad.

Los ojos del antiguo rey brillaron intensamente.




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