Fuego antiguo
El Aula Arcana se encontraba en una de las torres más antiguas de Eryndor.
Las paredes circulares estaban cubiertas de símbolos brillando débilmente sobre piedra negra mientras enormes ventanales mostraban las montañas envueltas en tormenta alrededor de la fortaleza.
La energía del lugar era sofocante.
Magia antigua.
Podía sentirla vibrando bajo mi piel.
Había círculos de entrenamiento grabados en el suelo y antorchas azules iluminando todo el salón con sombras inquietantes.
Decenas de estudiantes ya ocupaban posiciones alrededor del aula cuando entramos.
Y entonces lo vi.
Kael Ravaryn estaba de pie frente al círculo principal.
Solo.
Oscuro.
Imponente.
El salón entero quedó en silencio inmediatamente.
Su presencia hacía eso.
Dominaba el espacio sin siquiera intentarlo.
Sus ojos recorrieron lentamente la habitación hasta detenerse en mí apenas un segundo más de lo necesario.
El calor bajo mi piel reaccionó otra vez.
Maldita sea.
Kael comenzó a caminar lentamente alrededor del círculo central.
—La mayoría de ustedes cree que el poder es una bendición —dijo con voz grave.
Nadie se movió.
—No lo es.
Las antorchas parecieron arder más fuerte.
—La magia no obedece emociones débiles. Miedo. Ira. Dolor. Todo lo que intenten ocultar… ella lo usará en su contra.
Mi respiración se tensó apenas.
Como si aquellas palabras fueran directamente para mí.
Kael se detuvo.
—Y si no aprenden a controlarla…
Entonces el fuego negro apareció sobre su mano.
Llamas oscuras envolvieron su piel como una criatura viva.
El salón entero quedó inmóvil.
Mi fuego reaccionó inmediatamente.
Calor.
Demasiado calor.
Aiden permanecía apoyado contra una de las columnas laterales girando pequeñas descargas eléctricas entre sus dedos con expresión aburrida.
Demasiado cómodo.
Demasiado seguro de sí mismo.
Como si el mundo jamás hubiera representado un problema para él.
—Hoy veremos qué tan peligrosos son realmente —dijo Kael finalmente.
El silencio cayó inmediatamente.
—La magia no es un don. Es un arma. Y las armas mal controladas terminan destruyendo a quien las sostiene primero.
Mi pecho se tensó apenas.
Kael comenzó a llamar estudiantes uno por uno.
Algunos apenas lograban crear pequeñas manifestaciones de poder.
Otros impresionaban más.
Theo levantó fuertes corrientes de viento alrededor del círculo.
Una chica de Varekh manipuló agua formando espirales perfectos suspendidos en el aire.
Dariean hizo temblar el suelo bajo nuestros pies al controlar enormes bloques de piedra desde las profundidades del aula.
Controlado.
Preciso.
Rowan fue el siguiente.
Y honestamente…
nadie estaba preparado para eso.
—Rowan Vale —llamó Kael.
—Momento histórico —murmuró él mientras avanzaba hacia el círculo central—. Si muero, recuerden que fui increíblemente atractivo.
—Nadie lo recordará —respondió Sera desde atrás.
Varias personas soltaron pequeñas risas.
Incluso yo sonreí apenas.
Rowan tenía esa energía absurda capaz de romper la tensión incluso dentro de Eryndor.
Pero cuando entró al círculo…
algo en él cambió.
Seguía pareciendo relajado.
Aunque sus ojos ya no.
Kael lo observó en silencio.
—Poder.
Rowan giró lentamente una daga entre sus dedos.
—Ilusiones.
Interesante.
Aiden levantó apenas la cabeza desde la columna donde estaba apoyado.
—Eso puede ser divertido.
Rowan sonrió.
—Gracias, príncipe arrogante. Yo también me adoro.
Entonces levantó una mano.
Y el aula cambió.
Por un segundo pensé que las paredes se estaban moviendo.
Sombras comenzaron a cubrir el suelo mientras imágenes distorsionadas aparecían alrededor del círculo central como humo tomando forma humana.
Versiones de Rowan comenzaron a surgir una tras otra.
Dos.
Cinco.
Diez.
Todos moviéndose al mismo tiempo.
Varias personas retrocedieron confundidas.
Porque era imposible distinguir cuál era el verdadero.
Las ilusiones caminaban entre nosotros sonriendo, hablando y desapareciendo antes de reaparecer en otro lugar.
—Eso es inquietante —murmuró Cassian.
—Eso es impresionante —corrigió Elias sin levantar demasiado la vista.
Rowan apareció detrás de Aiden de la nada.
—¿Me extrañaste?
Aiden ni siquiera se sobresaltó.
Una descarga eléctrica azul explotó cerca de su rostro obligando a la ilusión a desaparecer.
—Demasiado lento.
—Qué grosero.
Más risas recorrieron el aula.
Pero entonces noté algo.
Las ilusiones no eran únicamente visuales.
Podía sentirlas.
Escuchar pasos.
Respiraciones.
Incluso el calor falso de los cuerpos cuando pasaban cerca.
Rowan estaba manipulando percepción completa.
Kael observó el salón unos segundos antes de hablar.
—Control avanzado.
Las ilusiones desaparecieron inmediatamente.
Rowan sonrió orgulloso mientras hacía una pequeña reverencia exagerada.
—Gracias, gracias. Estoy disponible para admiración pública después de clase.
Aiden soltó una risa baja.
—Eres insoportable.
—Y aun así me amas.
—Preferiría caer de una torre.
—Eso no fue un no.
Rowan regresó junto a nosotros todavía sonriendo.
Pero cuando pasó cerca de mí, bajó apenas la voz.
—Tu magia está reaccionando.
Mi respiración se tensó.
—¿Qué?
—Tus manos.
Miré rápidamente.
Calor.
Otra vez.
Pequeñas chispas doradas aparecían apenas entre mis dedos antes de desaparecer.
Maldita sea.
Rowan me observó unos segundos más.
#1210 en Fantasía
#317 en Joven Adulto
amor, fantasía drama romance acción misterio, fantasía dragones magia
Editado: 19.06.2026