Sombras bajo la piel
La noche había caído sobre Eryndor como una sombra interminable.
La tormenta seguía rugiendo alrededor de la fortaleza y los relámpagos iluminaban por segundos las enormes torres negras antes de que todo volviera a hundirse en oscuridad.
Desde mi cama podía escuchar el viento golpeando las ventanas como si quisiera arrancarlas de las paredes.
Pero el verdadero caos no estaba afuera.
Estaba dentro de mí.
Seguía viendo el fuego.
Las miradas.
El miedo.
Y al Coronel atravesando mis llamas como si no pudieran tocarlo.
Todavía sentía el calor bajo mi piel.
No desaparecía.
Era peor ahora.
Más profundo.
Más vivo.
Bajé lentamente la mirada hacia mis manos temblorosas.
Pequeñas chispas doradas aparecieron apenas entre mis dedos antes de extinguirse otra vez.
Maldita sea.
—No deberías estar cerca de mí.
Mi voz salió más baja de lo que esperaba.
Nyra levantó apenas la vista desde la cama frente a la mía.
La tenue luz azul de las antorchas hacía que sus ojos claros parecieran casi plateados.
—¿Otra vez con eso?
Solté una pequeña risa amarga.
—¿Viste lo que pasó hoy?
Ella permaneció en silencio unos segundos.
—Sí.
—Pude haber lastimado a alguien.
La tormenta rugió afuera.
Nyra cerró lentamente el libro que estaba leyendo y se levantó con absoluta tranquilidad.
Parecía que siempre era así.
Silenciosa.
Controlada.
Como si nada pudiera alterarla realmente.
Se acercó hasta detenerse frente a mí.
—Lyra, todos aquí pueden lastimar personas.
Negué apenas con la cabeza.
—No entiendes.
El calor bajo mi piel reaccionó inmediatamente.
Doloroso.
—No pude detenerlo.
—Pero se detuvo.
—Porque Kael lo hizo.
El nombre se sintió extraño en mi garganta.
Nyra me observó unos segundos más.
Demasiado atenta.
—Tienes miedo de tu propia magia.
Mi respiración se tensó.
Porque sí.
Claro que lo tenía.
—Hoy todos me miraban como si fuera un monstruo —susurré.
Nyra apoyó un hombro contra la columna junto a mi cama.
—Eryndor está lleno de monstruos.
Eso me hizo soltar una risa pequeña involuntaria.
Ella continuó observándome en silencio antes de hablar otra vez.
—No voy a alejarme de ti.
Fruncí apenas el ceño.
—Nyra
—No.
Su voz fue firme esta vez.
Fría.
Decidida.
—No me importa qué haya despertado dentro de ti.
No voy a salir corriendo.
El pecho me dolió de una forma extraña.
Porque nadie decía cosas así.
No realmente.
Bajé la mirada nuevamente.
—Podría lastimarte.
Nyra soltó un suspiro apenas audible.
—Entonces te congelo y listo.
La miré sorprendida.
Y ella…
sonrió apenas.Muy apenas.Pero lo hizo.
—Descansa, Lyra.
Ojalá hubiera sido tan simple.
El sueño regresó inmediatamente.Como si hubiera estado esperándome.
Otra vez el bosque.
Oscuro.Cubierto por niebla negra.
El aire olía a humo y cenizas mientras avanzaba lentamente entre árboles muertos que parecían extender sombras infinitas a mi alrededor.
Ya conocía este lugar.Demasiado bien.
El fuego comenzó a aparecer bajo mis pies mientras caminaba.
Llamas doradas.Hermosas.
Pero esta vez…algo estaba mal.
El bosque se sentía distinto.
Más frío.
Más vacío.
Entonces escuché la voz.
—Lyra…
Mi respiración se cortó inmediatamente.
Giré rápido.La figura seguía ahí.Entre las sombras.
Observándome.
Pero cuando levantó el rostro…
sentí miedo de verdad.
Sus ojos.Siempre habían sido dorados.
Ahora eran completamente negros.Oscuridad absoluta.Vacío.
Di un paso hacia atrás automáticamente.
No.No, no—
La figura sonrió apenas.
Y el bosque entero comenzó a arder.
Las llamas explotaron alrededor de los árboles violentamente mientras sombras negras comenzaban a mezclarse con el fuego dorado.
El calor me atravesó el cuerpo entero.
Demasiado fuerte.
Intenté moverme.
No pude.
Algo dentro de mí estaba despertando.
Podía sentirlo.Como una criatura abriendo lentamente los ojos bajo mi piel.
Las sombras comenzaron a extenderse alrededor de mis brazos mezclándose con mis llamas.
Dolía.
Dioses…dolía demasiado.
—Por fin —susurró la figura.
Entonces el fuego explotó.
Desperté atrapada.
O al menos eso sentí.
Pero no podía abrir los ojos.
Escuchaba cosas.
Viento.
Cristales rompiéndose.
La voz de Nyra.
Muy lejos.
El calor devoraba mi cuerpo entero mientras algo oscuro se movía dentro de mí intentando salir.
No podía respirar.
Las llamas comenzaron a escapar.
Lo sentí inmediatamente.
Magia descontrolándose alrededor de la habitación.
No podía detenerla.
Intenté despertarme.
No pude.
Era como estar hundida bajo agua hirviendo.
—Lyra. No te resistas más.
La voz de Nyra sonó más cerca esta vez.
Pero seguía atrapada.
El calor aumentó violentamente.
Entonces llegó el frío.
Brutal.
El hielo explotó alrededor de mí como una tormenta congelada chocando contra mis llamas.
Mi magia reaccionó inmediatamente.
Furiosa.
Sentí ambas fuerzas enfrentarse alrededor de mi cuerpo mientras la habitación temblaba.
Fuego contra hielo.
Oscuridad contra hielo.
Nyra estaba intentando contenerme.
Y por primera vez…sentí miedo de realmente lastimarla.
—Despierta ahora.
Su voz atravesó el caos. Algo dentro de mí se quebró.
Abrí los ojos de golpe jadeando desesperadamente.
El aire frío quemó mis pulmones.
#1402 en Fantasía
#413 en Joven Adulto
amor, fantasía drama romance acción misterio, fantasía dragones magia
Editado: 28.06.2026