El Umbral
Las semanas en Eryndor pasaban rápido.Demasiado rápido.
Los días estaban llenos de entrenamiento,combates,clases de magia,
estrategia,supervivencia.
Y noches.Malditas noches.
Las pesadillas no habían desaparecido.A veces eran peores.
Otras…solo suficientes para dejarme agotada al despertar.
Pero algo sí había cambiado.Mi poder.Seguía siendo inestable.
Seguía reaccionando cuando perdía concentración.
Aunque ahora lograba contenerlo mejor.Un poco.
Lo suficiente para no incendiar habitaciones completas.
Nyra seguía ayudándome algunas noches cuando el calor comenzaba a descontrolarse mientras dormía.
Nunca hacía preguntas innecesarias.Simplemente aparecía con hielo y silencio.
Y honestamente…ya no sabía qué habría hecho sin ella.
—Hoy es el día —anunció Rowan dramáticamente mientras caminábamos hacia el patio central—. El glorioso momento donde descubriremos si Eryndor considera que tenemos potencial… o tendencias suicidas.
—Ambas probablemente —murmuró Sera.
El castillo entero estaba más agitado de lo normal.
Cientos de estudiantes avanzaban hacia la enorme plaza de piedra negra ubicada frente a las torres principales.
Las banderas de los escuadrones ondeaban violentamente bajo el cielo gris tormentoso.
Y podía sentir la tensión en el ambiente.Porque la Selección era importante.
Mucho.
Cada estudiante de Eryndor terminaba formando parte de un escuadrón de élite dirigido por comandantes específicos.
Y aquello definía prácticamente todo.
Tu entrenamiento.Tus misiones.Tu supervivencia.
—Recuerden algo importante —dijo Elias mientras bajábamos las escaleras principales—. Si terminan en Varkros, probablemente mueran primero.
—Qué motivador eres —respondió Rowan.
Elias señaló una de las enormes banderas negras con símbolos rojos.
—Escuadrón Varkros.
Ataque frontal.Fuerza bruta.
Básicamente toman problemas y los golpean hasta que dejan de moverse.
—Encantador —murmuré.
—Después está Sylven —continuó él señalando otra bandera plateada y azul—. Rastreadores, exploradores y arqueros. Velocidad y sigilo.
Nyra observó otra bandera completamente oscura con detalles plateados.
—Noctis.
Elias asintió apenas.
—Espionaje.Información.Asesinos, básicamente.
Perfecto.
Muy sano todo.
Pero entonces vi la última bandera.
Negra.Completamente negra.
Sin símbolos visibles salvo una línea plateada atravesando el centro.
El Umbral.
Sentí algo tensarse apenas en mi pecho.
Porque incluso entre los estudiantes…ese nombre se decía diferente.
Con cuidado.
—Ese es el peor —murmuró Rowan—. O el mejor. Depende cuánto valores seguir vivo.
—¿Qué hacen? —pregunté.
El silencio cayó apenas unos segundos.
Y fue Nyra quien respondió.
—Todo.
Fruncí apenas el ceño.
Elias bajó un poco la voz.
—El Umbral es donde terminan los monstruos más peligrosos de Eryndor.
Misiones imposibles.Magia poderosa.Gente que normalmente debería dar miedo.
Eso no sonó tranquilizador.Para nada.
—¿Y esto sucede solo una vez? —pregunté mientras seguíamos avanzando entre la multitud.
Rowan soltó una pequeña risa.
—Oh, no. Esto empeora.
Lo miré confundida.
—Cada año vuelven a seleccionarte —explicó—. Los comandantes deciden si continúas en tu escuadrón, si te transfieren… o si simplemente ya no sirves para estar aquí.
Mi respiración se tensó apenas.
—¿Pueden expulsarte?
—Pueden hacer cosas bastante peores —murmuró Sera.
Excelente.
Absolutamente maravilloso.
Entonces las enormes puertas del patio se abrieron.Y los comandantes aparecieron.
El silencio cayó inmediatamente.
El coronel Kael Ravaryn caminaba al frente.
Con aquella expresión fría imposible de leer.
A su lado iba Draeven como una maldita montaña de músculos y violencia contenida mientras otros comandantes avanzaban detrás.
Pero mis ojos siguieron encontrando a Kael automáticamente.
Como siempre.
El viento movía apenas su uniforme negro mientras descendía las escaleras centrales con absoluta calma.
Peligroso.Todo en él se sentía peligroso.
Aiden apareció varios pasos detrás de su hermano con las manos dentro de los bolsillos y expresión aburrida.
Hasta que me vio.Entonces sonrió apenas.
Arrogante.Por supuesto.
—Y ahí viene el problema —murmuró Nyra a mi lado.
Aiden se acercó directamente hacia nosotros.
—Buenos días, personas traumadas.
—Desaparece —respondió Sera inmediatamente.
Él la ignoró por completo.
Sus ojos color avellana terminaron sobre mí.
—¿Sobreviviste a tus tendencias homicidas esta semana?
—Apenas.
Aiden sonrió más.
—Excelente. Empezaba a extrañar tus amenazas.
Rowan soltó un suspiro dramático.
—¿Pueden resolver su tensión sexual destructiva después de que descubramos si vamos a morir?
—No hay tensión sexual —respondí demasiado rápido.
Aiden arqueó apenas una ceja.
—Interesante que hayas agregado “sexual”.
Sentí ganas reales de apuñalarlo.Nyra parecía compartir la idea.
Pero antes de que pudiera responder, Draeven habló desde el centro del patio.
—La Selección comenzará ahora.
Silencio absoluto.
El comandante levantó una mano y los símbolos grabados sobre la piedra comenzaron a brillar.
Magia antigua recorrió el patio entero.
—Cada escuadrón existe por una razón —continuó—. Algunos lideran guerras.
Otros trabajan en las sombras.Otros sobreviven donde nadie más puede hacerlo.
Los comandantes comenzaron a separarse alrededor del círculo principal.
Kael permaneció quieto junto a la bandera negra del Umbral.
Observándonos.
Como si analizara cada respiración.
#1402 en Fantasía
#413 en Joven Adulto
amor, fantasía drama romance acción misterio, fantasía dragones magia
Editado: 28.06.2026