Andrei llegó a la ubicación donde había sido sede de la Organización Criminal. Era un edificio abandonado, aparentemente abandonado, porque pudo percatarse de unas cámaras de seguridad que aún funcionaban. Caminó sigilosamente, acercándose, lleno de curiosidad por saber quién estaba en ese edificio. Alguien debía estar ahí si el lugar estaba vigilado. Trató de abrir la puerta principal, pero no tenía detector de huellas dactilares como en el Centro de Investigaciones, era una cerradura normal. Estuvo a punto de marcharse al ver que no había forma de infiltrarse, hasta que escuchó unos ruidos en el interior. La puerta se abrió de par en par, una persona lo recibió. Sin decir nada, le indicó el camino como si le diera la bienvenida. Esto era bastante raro, considerando que él no era el Andrei de esa época. Sin embargo, no preguntó nada y comenzó a caminar. La persona que lo recibió era un hombre que parecía ser un guardaespaldas, un hombre muy guapo y elegante para ser un simple sirviente. Siguió caminando hasta que llegó a un escritorio, una mujer mayor se encontraba sentada en la cómoda silla ejecutiva, parecía ser la jefa del lugar. ¿Quién podría haberlo suplantado? Se suponía que la Organización Criminal ya no existía. La mujer entrelazó los dedos de sus manos, recargando los codos en el escritorio, complacida de verlo.
―No puedo creerlo. De verdad estás aquí… Mis informantes tenían razón, ese fenómeno mágico trajo a muchas personas de épocas diferentes.
—¿Sabes quién soy? ―preguntó él, intrigado.
―Sé quién eres, lo que no sabía era que tenías esto. La Organización Criminal fue fundada por ti, todo el tiempo creí que había sido Donovan. Acabo de descubrir todo y estoy dispuesta a ser la nueva jefa.
—¿Quién eres tú como para creer que puedes tomar lo que yo hice? ―preguntó desafiante.
—¿No me reconoces? Ah… cierto. Ahora soy mayor y tú… tú eres la versión joven. Esperaba hablar contigo, pero no teniendo esta edad. Quiero hacer equipo contigo.
―Dime quién eres y por qué sabes que no pertenezco a esta época ―se sorprendió al ver que la mujer tenía mucha información.
―Yo solía cocinar para ti, hermanito.
Quedó estupefacto al saber que se trataba de Chelsea, su hermana menor, la que se hacía cargo del almuerzo en su época actual. Esa dulce niña de 11 años ahora era toda una mujer.
―T-te… te… te ves… ―por primera vez en su vida, tartamudeó frente a ella.
—¿Voluptuosa? ―preguntó, tocándose el cuerpo— ¿Bronceada?
―Diferente… ―corrigió inmediatamente, saliendo de la sorpresa.
―Ja, ja, ja, ja ―rio un poco―. Si llegaste hasta aquí, quiere decir que vas a revivir a la Organización Criminal. Tienes información tuya que es muy confidencial, créeme, yo llevo años averiguando esta ubicación y apenas he dado con ella. Sabía que, si Zack tenía que ver en esto, tú también.
―Sí, vengo a revivir esta organización. Dejarla fue el peor error de mi vida ―respondió, muy seguro.
—¿El peor error de tu vida? Ah, sí, es porque ahora Norbert se siente en la cima por destruirla. El karma trabajó tan rápido al hacer que una bruja lo destronara.
—¿Por qué tienes tanta información? ―Andrei estaba admirado al ver que Chelsea se enteraba de todo, no sólo del fenómeno mágico como muchos, sino también de su presencia, del ataque de Ámbar y, sobre todo, de la Organización Criminal.
―Quiero ser dueña de esta ciudad. He pasado años entrenando para ser la mejor y bla, bla, bla… No quiero aburrirte con la historia de mi vida, hermanito. Quiero trabajar contigo en esta organización. Si te juntas conmigo, vas a tener sirvientes a tu disposición ―dijo al mostrarle un par de hombres elegantes que la escoltaban.
Andrei hizo un gesto de inconformidad, tener hombres tan arreglados era un poco incómodo…
―Ah, ellos son míos ―Chelsea notó su reacción―. Tú vas a tener mujeres hermosas y capaces. ¡Mejores que las que tuvo Donovan! Ese equipo de traidoras… Lizeth traicionó a la Organización Criminal cuando se enamoró de Norbert. ¡Maldita perra!
―No necesito un equipo.
―Yo voy a formar parte de ese equipo. Te prometo que seremos las mejores, letales y perfectas.
—¿Seremos?
―Tengo amigas que quiero presentarte. Y… agárrate, dos de ellas también vienen del pasado.
Andrei se llenó de curiosidad al saber este último detalle, ¿de quién podría tratarse? ¿Cuántas personas, además de él y los que conocía, viajaron a esta época? ¿Sería prudente tener a alguien así en su nueva organización?
+++
Andrea llegó a su casa y se encontró con Tom en la sala. Se miraron. Fueron a una habitación para hablar en privado.
—¿Qué haces aquí? Te dije que no te involucraras.
—No quería regresar, pero tuvimos que hacerlo. Aunque trates de alejarme, el destino me trae.
—No puede ser… —Andrea se llevó una mano a la cara.
—¿Por qué no me hablaste de mi mamá? Tal vez yo pueda ayudarla a regresar a su tiempo.
—Así que la reconociste…
—Usé magia. Pude transformar unas flores en destellos.
Andrea quedó impresionada.
#1490 en Fantasía
#306 en Magia
caos en la ciudad, magia acción, romance acción aventura drama celos amor
Editado: 16.08.2026