Alexander
Si Noah vuelve a decir “bro, hagamos algo tranquilo” voy a golpearlo.
Porque esto…
esto definitivamente NO es tranquilo.
La casa frente a mí parece una maldita película universitaria fuera de control.
Luces de neón.
Música haciendo vibrar literalmente las ventanas.
Una piscina iluminada llena de gente.
Un DJ contratado.
Barras de tragos.
Humo saliendo del jardín trasero.
Y son apenas las nueve de la noche.
—Proyecto X versión universitarios ricos traumados —murmuro mirando el desastre.
Noah aparece a mi lado usando lentes oscuros aunque es de noche.
Idiota.
—¿Está hermosa o no está hermosa?
Lo miro incrédulo.
—Hay mínimo cuatro demandas potenciales ocurriendo aquí.
Él sonríe orgulloso.
—Exactamente.
Suelto una risa mientras niego con la cabeza.
Porque honestamente…
después de todo lo que pasó esta semana, Noah merecía una buena noche.
Y yo también necesitaba dejar de pensar un poco.
Aunque claramente la fiesta ya se salió completamente de control.
Una chica pasa corriendo por la sala gritando algo sobre shots gratis mientras alguien rompe un vaso en la cocina.
Noah levanta ambos brazos emocionado.
—¡ESTO ES VIDA!
—Esto es una futura multa.
Él ignora mi comentario y señala mi ropa.
—Por cierto, te ves demasiado deprimente para una fiesta.
Miro mi camisa negra.
—Literalmente es una camisa.
—Exacto. Pareces CEO divorciado.
Me río fuerte.
—Vete a la mierda.
Noah sonríe satisfecho consigo mismo.
—¿Amber viene?
Y automáticamente mi pecho cambia apenas.
Dios.
Todavía me pasa eso.
Asiento suave.
—Sí. Está con Sophia arreglándose.
Noah hace una mueca exagerada.
—Ok, entonces oficialmente estás enamorado enamorado.
—Cállate.
—No, en serio. Nunca te había visto así con nadie.
No respondo.
Porque honestamente él tiene razón.
Antes todo era fácil.
Superficial.
Pero Amber…
Amber se metió debajo de mi piel demasiado rápido.
Y aunque estos días fueron un desastre…
anoche dormida sobre mi pecho viendo películas me hizo sentir que quizá sí vale la pena arriesgarse.
—¡ALEX!
Levanto la mirada justo cuando un tipo aparece sosteniendo una botella gigante.
—¿Dónde pongo esto?
—¿Qué es?
—No sé. Noah lo compró.
Miro a Noah lentamente.
Él sonríe.
—Tequila.
—¿Por qué mierda compraste eso?
—Porque quiero olvidar decisiones financieras mañana.
Antes de responder escucho voces femeninas entrando a la casa.
Y entonces la veo.
Mierda.
Amber entra junto a Sophia y honestamente siento que el resto de la fiesta desaparece.
Lleva una falda negra corta, botas altas y un top color vino que deja apenas descubiertos sus hombros.
El cabello suelto.
Maquillaje suave.
Perfecta.
Absolutamente perfecta.
Noah me mira y empieza a reírse.
—Hermano… acabas de dejar de parpadear.
—Cállate.
Pero sí.
Estoy jodidamente perdido.
Amber levanta la mirada y me encuentra enseguida entre toda la gente.
Y sonríe.
Esa sonrisa pequeña solo para mí.
Dios.
Camino hacia ella automáticamente mientras la música explota alrededor y las luces recorren toda la casa.
—Hola, novio —dice apenas llego.
La tomo de la cintura acercándola inmediatamente.
—Hola, preciosa.
Ella sonríe más.
Y después me mira alrededor impresionada.
—¿Qué demonios hicieron?
Me río.
—Noah tiene problemas psicológicos.
—¡ES MI CUMPLEAÑOS! —grita Noah desde arriba de un sofá.
Toda la fiesta grita emocionada.
Y honestamente…
por primera vez en días, todo se siente ligero otra vez.
Hasta que Amber mira hacia la entrada principal.
Y su sonrisa desaparece apenas.
Sigo automáticamente su mirada.
Y siento el cuerpo tensarse inmediatamente.
Porque entrando por la puerta…
está Valeria.
Valeria entra como si la fiesta le perteneciera.
Vestido plateado ajustado.
Tacones imposibles.
Labial rojo.
Y honestamente…
parece haber venido específicamente a causar problemas.
Noah murmura desde atrás:
—Oh mierda.
Amber se tensa apenas entre mis brazos.
Y automáticamente acerco más mi mano a su cintura.
Valeria finalmente nos ve.
Su mirada pasa de mí hacia Amber lentamente.
Y después sonríe.
Pero no es una sonrisa amable.
—Wow —dice acercándose—. Esto es incómodo.
—Valeria —murmuro ya cansado.
Ella levanta ambas manos inocente.
—¿Qué? Vine a una fiesta.
Amber permanece completamente callada a mi lado.
Pero conozco esa expresión.
Está incómoda.
Y odio eso.
Valeria inclina apenas la cabeza mirando a Amber.
—Aunque honestamente pensé que seguirías desaparecida.
Ok.
No.
—Basta —digo inmediatamente.
Pero Amber me sorprende.
Porque en vez de ponerse triste…
sonríe apenas.
Pequeño.
Peligroso.
—Y yo pensé que tendrías más dignidad después de lo del motel.
Noah literalmente se atraganta con su bebida atrás de nosotros.
Valeria abre los ojos apenas sorprendida.
Amber nunca había respondido así.
Y honestamente…
me encanta un poco demasiado.
Valeria cruza los brazos.
—Él me llamó a mí.
Amber asiente tranquila.
—Y aun así volvió conmigo.
Mierda.
Silencio absoluto.
Noah murmura un “ouch” por lo bajo.
Valeria me mira esperando algo.
Pero honestamente no hay nada que decir.
Porque Amber tiene razón.
Valeria suelta una pequeña risa incómoda y toma una copa de una bandeja cercana.
—Bueno. Disfruten la fiesta.
Y se aleja.