El rostro de la venganza

Capítulo 5 — Primer movimiento

Amara pasó toda la noche mirando aquella fotografía.

No podía ser.

Había intentado olvidar aquella noche, pero ahora cada detalle regresaba a su memoria.

La persona que aparecía al fondo no era un desconocido.

Era alguien que había estado a su lado durante años.

Alguien en quien había confiado ciegamente.

Amara guardó la fotografía en una caja y cerró la tapa.

Todavía no.

No iba a enfrentarlo.

Primero necesitaba pruebas.

A la mañana siguiente, Amara llegó a un pequeño café en el centro de la ciudad.

Se sentó en una mesa apartada y esperó.

Diez minutos después, un hombre de traje oscuro tomó asiento frente a ella.

—Señorita Devereaux.

—No me llames así.

Él sonrió.

—Sigues siendo igual de desconfiada.

—Y tú sigues hablando demasiado.

Amara deslizó una carpeta sobre la mesa.

—Necesito información.

El hombre abrió la carpeta.

—¿Sobre quién?

—Sobre mi familia.

Su sonrisa desapareció.

—Eso podría ser peligroso.

Amara se inclinó hacia él.

—No te estoy pagando para que me digas qué es peligroso.

Él revisó los documentos.

—¿Qué quieres encontrar?

Amara respondió sin dudar.

—Todo.

Esa misma tarde, Amara llegó a la empresa de su familia.

Habían pasado cinco años desde la última vez que estuvo allí.

Entró por las enormes puertas de cristal.

Algunos empleados la reconocieron.

Otros simplemente la observaron.

Ella caminó hasta la recepción.

—Quiero ver a mi padre.

—¿Tiene una cita?

Amara sonrió.

—No la necesito.

Subió directamente al último piso.

Cuando las puertas del ascensor se abrieron, encontró a su hermano esperándola.

—¿Qué haces aquí?

—Trabajar.

—Este ya no es tu lugar.

Amara caminó hasta quedar frente a él.

—Eso está por verse.

Él intentó detenerla.

—Amara, no hagas esto.

Ella se inclinó ligeramente hacia su oído.

—Ya lo hice.

Y siguió caminando.

Su hermano se quedó inmóvil.

Porque acababa de comprender algo.

Amara no había regresado para pedir permiso.

Había regresado para recuperar el poder que alguna vez le arrebataron.

Y aquel era apenas su primer movimiento.



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En el texto hay: romance, drama, venganza

Editado: 31.08.2026

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