El secreto del Alfa

Capítulo I: La profecía

Mundo Cuxem

Los señores Montgomery caminaban a la mansión principal, donde residía el Alpha Ross y su familia, cabe destacar que no muchos se atrevían a hacerle una visita, no a menos que fueran invitados por él, pero era un riesgo que la pareja tenía que tomar por el bien de su hija.

–Mi nombre es Fred Montgomery, ella es mi esposa Louisa y buscamos al Alpha– dijo el señor Montgomery cuando el mayordomo pregunto por el asunto que se traían– es urgente.

El mayordomo les dirigió una mirada desconfiada, a pesar de cargar con una niña de tres años, la pareja se veía bastante joven, la mujer era rubia platinada, contaba con unos ojos morados demasiado llamativos, el hombre, en cambio era alto, cabello pelirrojo y unos ojos negros demasiado penetrantes.

– ¿Tienen cita?– dijo el mayordomo, que a pesar de verlos nerviosos este tenía que hacer su trabajo.

–No– dijo la joven de nombre Louisa– pero es urgente, nuestra hija está en peligro.

–Lo siento, pero saben…

–Sr. Olsen– dijo una voz por detrás del mayordomo– ¿Quiénes son?

–Luna – respondió con rapidez el mayordomo– Los señores desean ver al Alpha sin cita.

La madre del Alpha se acercó a la puerta y después de ver a la pareja decidió– déjalos pasar, yo misma los guiare al despacho de mi hijo.

–Muchas gracias Luna–dijo Fred mientras seguían a  la señora, la cual era de estatura media, un porte elegante y sofisticado.

–Puedo reconocer los ojos de unos padres preocupados– dijo Luna madre deteniéndose frente a una puerta de madera al final del pasillo– pero díganme Catherine, me parece que seremos muy cercanos.

–Gracias Catherine– agradeció la rubia.

Los tres entraron al despacho, donde se encontraba un hombre sentado frente a un escritorio, el cual se hallaba lleno de papeles.

– ¿Qué sucede, madre?– pregunto el Alpha sin levantar la vista de los documentos.

–Estos jóvenes quieren hablar contigo–dijo Catherine– es de carácter urgente, tiene que ver con su hija.

Fue en ese momento en que Richard levanto la vista, más específicamente en el pequeño cuerpo que cargaba la mujer desconocida, despedía un olor único, un olor dulce pero sin llegar a ser empalagoso… ¿sería acaso ella?

– ¿Quiénes son ustedes?– demando Richard parándose de su silla, Richard se encontraba asustado, ¿acaso seria su luna? ¿Una bebe de un año? ¿Sería posible? No, no podía ser.

–Me llamo Fred Montgomery–hablo el morocho– ella es mi esposa Louisa y mi hija Aurora. Vera mi hija ha sido muy enfermiza desde que nació,  acudimos con muchos doctores pero no saben la causa, hasta que nos visitó una bruja.

<<ella nos dijo sobre una profecía que tiene que ver con mi hija y usted, que si la acercábamos con usted ella mejoraría, eso fue hace tres semanas, nos negábamos a hacerle caso a la bruja pero mi hija tuvo un ataque ayer, no queremos que sufra más.<<

– ¿Por qué tardaron tanto en venir?– pregunto desconfiado Richard acercándose a Louisa que traía cargada a la niña.

–No queríamos molestarlo con las profecías de una bruja. –respondió Louisa un poco nerviosa por la actitud del Alpha.

Richard seguía desconfiando, pero algo le decía que tenía que tener a esa niña cerca, nunca había olido algo similar, tal vez fuera su luna pero aún no lo creía, algo tuvo que haber visto su madre para dejarlos entrar.

–Madre, pídele a Olsen que les enseñe una habitación– dijo Richard saliendo por la puerta. – ¿Cuál es el nombre de la supuesta bruja?

–Rowina Russo. 

Tanto los Montgomery como su madre dieron un suspiro de alivio, mientras Richard salía buscando a su segundo al bando, Jeremy el cual estaba coqueteando en el jardín con una de las muchas jóvenes del servicio.

–Jeremy– hablo Richard cuando lo vio, este último se despidió rápidamente de la joven y se acercó a su Alpha– necesito que busques a Rowina Russo.

– ¿desde cuándo estas interesado en una bruja?– dijo Jeremy confundido– ¿acaso estas tan desesperado por encontrar a tu Luna que acudirás a una bruja?

– ¿Cómo sabes que es una bruja?

–todo el mundo lo sabe, amigo– dijo con un poco de burla– aunque no creo que te ayude con tu mate ya que dicen que es mas de profecías y ver el futuro.

–encuéntrala.

 

La bruja llego al día siguiente y para ser sinceros Richard no le caían en gracia las brujas, aunque pensándolo bien a Richard casi nadie le caía en gracia, cosas de Alphas. Pero a pesar de su poco fanatismo tenía que saber la verdad acerca de esa niña, tal vez si era su mate pero como aún era pequeña, él no podía percibir bien su aroma.

Richard se encontraba en su despacho, junto con Fred y Louisa, cuando llego Jeremy acompañado de Rowina, esta era una mujer de pequeña estatura, de tez trigueña, la mujer vestía con un elegante vestido negro y caminaba como si fuera la emperatriz de los brujos.




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