El secreto del bosque

El brillo en la piedra y la figura misteriosa

El sol todavía no salía cuando Kira ya se encontraba en el techo de su casa, pero no mirando al cielo esperando el sol si no observando el bosque. Ya se había convencido de que sólo había visto un lobo el día anterior. Solo eso. Un lobo. Llevando la mano a su pecho comenzó a tocar la piedra del collar, seguía sorprendida que su abuelo se lo regalara. Agachó la cabeza para ver una vez más el colgante, realmente era una piedra hermosa.

Mientras la admiraba comenzó a notar que una luz color azul muy leve salía de la piedra. El sol aún no salía así que no podía ser por el reflejo de la luz. Se levantó de golpe cuando notó que el brillo aumentaba su intensidad, de la nada una ilera de luz salió de la piedra en dirección al bosque. Kira, al no entender lo que sucedía, cubrió la piedra con sus manos. El brilló y la ilera desaparecieron.

—¿Que acaba de pasar? —Susurró levantando las manos de la piedra.

En el costado de la casa se encontraba Charlie escondido. Había visto todo lo sucedido sin embargo su rostro no expresaba sorpresa sino preocupación

—ya comenzó —susurró para que Kira no lo escuchara. Dio media vuelta y se fue

Kira volvió a mirar en la dirección que había apuntado la ilera. Los ojos de la niña miraron en todas las direcciones del bosque pero nada estaba fuera de lo normal hasta que su mirada se detuvo al ver una figura frente a ella que no estaba allí antes. Estaba sobre la rama de un árbol, a varios metros más adentro de la reja, sentado como si fuera un animal. Casi no se veía. Era una sombra. La figura no le quitaba la vista de encima y luego de unos segundos la figura se levantó, se bajó del árbol de un salto y se adentro en el bosque.

•••

Durante la clase de arte Kira dibujaba en su cuaderno el reciente avistamiento, el bosque y la sombra en la rama. Ni siquiera le prestaba atención a la profesora. La profesora les había dejado como actividad dibujar un tazón de frutas que estaba adelante y lo estába haciendo solo que cuando la profesora estaba distraída dejaba de dibujar la fruta y se enfocaba en la sombra.

En dos días ya había visto cosas que son inexplicables. El lobo no era tan raro pero el brillo de la piedra y la sombra humanoide lo eran bastante. Tanto así que no podía decidir en qué pensar primero. El collar era de su abuelo pero nunca lo había visto brillar y si le decía probablemente no le creería, ni ella lo creía, y el "humano"; sabía que era humano, pues se levantó en dos piernas pero... Nadie jamás había entrado en el bosque. Era imposible que alguien tuviera el coraje para pasar la reja y más para adentrarse al lugar

Cuando se dio cuenta de que la profesora estába a pocos pasos de ella cambió la hoja del cuaderno y continúo dibujando el tazón de fruta, cuando se fue, volvió a cambiar la página pero sin darse cuenta agarro dos hojas y la imagen frente a ella, era la un lobo. El lobo que había visto el día anterior, lo dibujo cuando se fue a dormir para no olvidarlo pues no todos los días se veía un animal del bosque pero ver el dibujo la hizo pensar de que el "humano" que vio y el lobo eran el mismo. Después de todo no lo imagino.

Ya que el hombre lobo era real tenía que averiguar porque estaba afuera del bosque y porque la miraba. El brillo de la piedra lo dejaría para después y tal vez, solo tal vez, podría tener alguna relación con el hombre lobo.
Cuando llegó a su casa su abuelo no estaba y eso le convenían ya que haría algo que nadie a hecho jamás; pasar la reja. Se puso un shorts, unas zapatillas, una polera manga corta y encina un poleron abierto, el collar estaba al descubierto. Fue al patio trasero y tomo la escalera, la cual usa para subirse al techo de la casa, y la puso sobre la reja. Cómo está media cinco metros, la escalera le quedó corta así que tuvo que trepar el resto. Cuando llegó a la sima se sentó en la reja, se dió vuelta y comenzó a bajar, por último dió un salto para bajar más rápido. Aterrizó bien, con las dos piernas y una mano.

Se levantó tranquilamente y miro el lugar. Las ramas no se movían como la gente decía, a pesar de que ella estaba cerca, escucho como las hojas de los árboles se movían pero no había viento. Encontró lo que buscaba

—¡Se que estás ahí! —gritó, pero nada— ¡Ya puedes salir!

Vio una sombra moverse de un árbol a otro y derrepente una flecha salió disparada en su dirección cayendo a pocos centímetros de ella. Kira, nerviosa, retrocedió y volvió a mirar a los árboles, pero no había nada. Cambio de dirección a los arbustos, estos no se movían asi que seguía en los árboles. La figura bajo de golpe de los árboles; traía puesto unos pantalones anchos tipo cargo color gris, una polera sin mangas color verde oscuro, una capa negra con capucha que no permitía ver su cara, traía puestos unos guantes de montaña sin dedos color negro y estaba descalzo.

Kira lo miraba asustada, la figura le apuntaba con una flecha a punto de ser disparada por el arco y lentamente se acercaba a ella haciendo que ella retrocediera hasta chocar con la reja. Se notaba enseguida que era humano pero... ¿Porque estaba en el bosque? El humano seguía apuntándole con el arma pero Kira cambio la expresión de su rostro a una seria, si esa cosa querría hacerle daño le habría dado con la primera flecha. Al notar el cambio el humano bajo su arma y por fin hablo

—¿Que estás haciendo aquí, niña? —dijo con voz grave.

—yo.. yo vivo en aquella casa —dijo apuntando atrás de ella—. El otro día vi algo extraño aquí solo quería saber si estaba en lo correcto.

—vuelve a tu casa —le respondió—. El bosque no es lugar para humanos —dijo dándose la vuelta y caminando de regreso al bosque.

—¡El otro día vi a un lobo transformarse en un humano! —le gritó. El humano se detuvo de golpe—. ¿Eras tú verdad? —. La figura frente a ella se volvió a acercar lentamente y la miró fijamente.

—No es de tu incumbencia. Será mejor que te vallas de aquí, no vuelvas a pasar la reja y olvida lo que viste. Ya te lo dije, este no es lugar para los humanos.



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En el texto hay: misterio aventura

Editado: 24.03.2026

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