El secreto del bosque

El pasado de Charlie y Ame

—Me alegro de verte —le dijo Charlie con una sonrisa—, haz crecido mucho desde la última vez que te vi —Shaoran solo lo miró con el ceño fruncido sin decir nada y entro a la habilitación

—Ahórrate el saludo, Ame—-dijo enfadado.

—Charlie —le dijo y el muchacho lo miro confundido —mi nombre es Charlie.

—¡Tu nombre es Ame! —le gritó—, ¡es el nombre que te dio el bosque!

—Se que estas enojado conmigo después de todo te deje solo —le respondió con tristeza—, lo siento —Shaoran paso una mano por su cabello con frustración—. Pero lo que hice fue por el bien de ambos y del bosque

—¡Tú te fuiste! ¡dejaste de lado al bosque, tu responsabilidad como guardián, a los animales! y yo nunca entendí porque —gritó.

—Lo sé, pero tenía que hacerlo. Si me dejas explicarte como fueron las cosas quizás entiendas, ahora solo quiero que escuches

La verdad es que Shaoran no esperaba reaccionar de esa forma, en realidad no sabia como reaccionar si encontraba a su maestro. A pesar de estar buscándolo por mucho tiempo, pero en cuanto lo vio el enojo salió solo y termino gritándole. Por un momento no quiso escuchar lo que Charlie tenía que decir pero necesitaba respuestas así que asintió dando el visto bueno para que el hombre comenzará con su historia y este sonrió

—Todo comienzo hace unos ochenta años, tu entrenabas muy duro para tomar mi lugar como guardián, perfeccionabas tus habilidades tanto de lobo como de humano y tu momento pronto iba a llegar, ese verano ocurrió el incidente que por poco pone al bosque en peligro, ¿te acuerdas?

—Si, alguien importante del pueblo quería derribarlo con unas maquinas para construir mas cosas y extender el pueblo. Me dijiste que lo hicieron para deshacerse de lo que les aterraba. Esa fue tu última misión y después empezaste a desaparecer muy a menudo

—Exacto, la reja a existido desde mucho antes de que tú llegaras y como sabes cuando estas cosas ocurren tenemos que asegurarnos de que no vuelvan a intentar nada otra vez, me iba para asegurarme de eso, la casa que esta cerca de la reja antes era un montón de escombros y yo la usaba para esconderme y cambiar de forma, de lo que nunca me di cuenta es que alguien también la usaba como escondite. Una vez, estando en mí verdadera forma, fui a la casa pero no estaba solo y no me di cuenta hasta que entre en ella y fue cuando la vi; había una niña de diez años sentada en un costado de la casa, tenía las rodillas cerca de su cara y lloraba, no quise acercarme demasiado y planeaba irme de ahí pero mientras retrocedía pise una rama y la niña levanto la vista y me vio pero no se asusto ni salió corriendo, solo se quedo allí mirándome y yo tampoco me moví, la niña se limpio las lágrimas y yo aproveche para escapar. La verdad es que nunca había visto a un humano de cerca, tú sabes que todo lo hacemos desde las sombras y no tenemos contacto con la gente, pasaron como dos semanas con la misma rutina yo iba a la casa y la niña estaba allí llorando y me preguntaba porque, hasta que un día lo descubrí...

Una enfermera interrumpió el relato al entrar por la puerta y Shaoran salió por la ventana, la enfermera venia a ver como estaba Charlie, si necesitaba algo y monitorear su estado de salud, todo estaba en orden así que después de un rato salió de la habitación y Shaoran volvió a entrar pero esta vez se sentó en la ventana por precaución y Charlie continúo con la historia

—Uno de los días que fui esperaba que la niña no estuviera pero al mismo tiempo quería saber del porque lloraba todos los días, ese día estuve dispuesto a acercarme a ella, la encontré en la misma posición de siempre ella no me vio entrar y me senté delante suyo unos segundos después levantó la cabeza y me vio esta vez el sorprendido era yo; tenía el ojo morado, alguien la había golpeado

—Un momento —interrumpió Shaoran—, aclárame algo, todas las veces que la viste estabas, ¿en que forma? —le preguntó.

—Todo el tiempo estuve en mi verdadera forma, el lobo gris —Shaoran asintió—. Lo primero que dijo en cuanto me vio fue "que lindos ojos" tenía una voz chillona y tierna y me resultó adorable luego se me acerco y me acaricio y dijo "que lindo perro" era muy pequeña para notar la diferencia entre un lobo y un perro, yo me acerqué de tal manera que mi nariz toco su ojo ella no dijo nada y se volvió a sentar y yo me acosté, me quede dormido. Cuando despierte ya era muy tarde pero la niña seguía ahí pero estaba dormida no traía mas ropa que un vestido manga corta y tiritaba por el frio así que me acomode cerca de ella para cubrirla un poco la sentí acomodarse y entre sueños me dijo que su padre la había golpeado, me pregunté como alguien podría hacerle eso a una niña, ella no tenía como defenderse. Después de eso fui todos los días a verla y cada vez llegaba con mas heridas y moretones, ella me abrazaba en cuanto me veía y a mi eso me gustaba, se sentía raro recibir el cariño y el afecto que ella me daba y había olvidado la razón por el que salí la primera vez, a medida que pasaba el tiempo ella me contaba sobre su vida; se llamaba Katie, le encantaba la escuela y le servía para no estar en su casa por qué le daba miedo, le gustaba jugar, correr trepar árboles, amaba la naturaleza, se reía por todo y sonreía con la cosa más pequeña, sin darme cuenta pasaron los años, cinco para ser exactos, yo me alegre de verla crecer y ver qué a pesar de todo era feliz y... yo la termine amando

—¿Que? —preguntó el muchacho—. Entonces, ¿Te enamoraste? ¿Es por eso que te fuiste?

—Déjame terminar, yo si me enamore y como ella no sabía mi verdadero nombre, cuando me conoció, me puso Charlie dijo que era un nombre lindo pero en ese momento no me gustó del todo sin embargó poco a poco lo fui aceptando. Fue cuando cumplió quince años que decidí decirle toda la verdad pero cuando quise hacerlo ella no apareció, era la primera vez que no aparecía y me preocupe, tenía su olor grabado desde hace mucho tiempo y comencé a buscarla, lo que me llevo a su casa; la casa no estaba en un lugar tan poblado pero no quise arriesgarme apareciendo como lobo. Su casa estaba descuida y sucia. Cuando me asomé por la ventana el interior estaba aún peor, habían un montón de botellas en el suelo, cajas de comida, todo estaba sucio y había un hombre dormido sentado en un sillón con una botella rota en la mano. Abajo de la botella había un charco de sangre seca y me preocupe aún más, encontré a Katie en un rincón de la sala; inconsciente, no dude ni un segundo y entre a la casa. Cuando la vi más de cerca tenía golpes en todo el cuerpo y la cara, su respiración era lenta y en la cabeza tenía sangre; no se tenía que ser un genio para saber que la había golpeado con la botella, intenté despertarla pero no pude entonces la cargue en mis brazos y la saqué de esa casa. La lleve a la casa al lado del bosque y curé sus heridas, me preocupaba la de su cabeza, no era profunda, por suerte y la dejé descansar pero no me aparte de ella en ningún momento. Despertó al día siguiente



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En el texto hay: misterio aventura

Editado: 31.03.2026

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