El rugido del motor de la lancha motora apenas lograba competir con el estruendo de la tormenta monzónica que azotaba el delta del Mekong. Sandra se ajustó las gafas de visión nocturna mientras revisaba por quinta vez la pantalla táctil del sónar de barrido lateral. El mapa topográfico tridimensional parpadeaba en un tono verde fosforescente, revelando lo que los libros oficiales de historia llevaban siglos negando: una colosal estructura piramidal, de arquitectura jemer oculta bajo cuarenta metros de lodo y agua turbia.
—¡Nos quedan menos de diez minutos antes de que el río crezca tanto que sea imposible mantener la posición, Sandra! —gritó Rafa desde el timón, peleando con fuerza rústica contra las corrientes traicioneras que amenazaban con estrellar la embarcación contra los manglares—. ¡Si los hombres de la corporación Nova nos han seguido el rastro desde la frontera, estamos en un callejón sin salida!
Sandra sonrió, con la adrenalina encendida en la mirada. Se ajustó el arnés del equipo de buceo autónomo y cargó en su cinturón el descodificador magnético que le había costado meses de espionaje conseguir.
—No han venido desde tan lejos para dar la vuelta ahora, Rafa —replicó ella, cargando su linterna estanca de alta potencia—. Las coordenadas son exactas. La entrada al santuario del Rey Serpiente está justo debajo de ese remolino. Si los mercenarios quieren el códice, van a tener que aprender a bucear entre ruinas malditas.
De repente, una bengala roja rasgó el cielo oscuro detrás de ellos, iluminando la silueta de dos lanchas militares de asalto rápido que se aproximaban a toda velocidad. Los destellos de los disparos de fusil comenzaron a salpicar el agua a escasos metros de su popa. La acción internacional y el peligro real acababan de alcanzarlos.
Sin pensarlo dos veces, Rafa bloqueó el timón en rumbo de colisión aparente, agarró su fusil de pesca submarina táctico y se lanzó al agua junto a Sandra. Un segundo después, los dos aventureros se hundían en la negrura líquida de la jungla, arrastrados por una corriente que los conducía directamente hacia los pilares sumergidos de un mundo olvidado, donde el suspense, las trampas y la acción más salvaje estaban a punto de comenzar
Editado: 21.06.2026