Tres días después de escapar del monzón de Camboya y de dejar a los mercenarios de la corporación Nova con las manos vacías al otro lado del desfiladero, la vida se sentía de una manera completamente distinta. El bullicio de la jungla y el peligro de muerte habían sido sustituidos por el suave murmullo del mar de Andamán y el lujo silencioso de un resort privado en una playa escondida de Phuket.
El códice del Rey Serpiente y el pergamino de corteza de árbol ya estaban a salvo, bajo la custodia de la fundación arqueológica internacional, asegurando que el descubrimiento de Sandra cambiaría los libros de historia para siempre. Pero en ese momento, la historia que más importaba se estaba escribiendo entre las cuatro paredes de su suite frente al mar.
Sandra salió a la terraza privada del bungalow, vistiendo únicamente una ligera camisa de lino blanco que dejaba al descubierto sus piernas bronceadas. El sol de la tarde comenzaba a teñir el horizonte de tonos dorados y anaranjados, reflejándose en las aguas cristalinas de la piscina infinita.
Rafa la esperaba allí, apoyado en la barandilla con un par de cócteles tropicales en las manos. Ya no llevaba el equipo táctico ni las botas embarradas; solo unos pantalones cortos y la barba perfectamente arreglada, luciendo esa sonrisa indomable y canalla que a ella tanto la volvía loca.
—Oficialmente, declaro que estas son las mejores vistas del sudeste asiático —dijo Rafa, dejando las copas sobre la mesa y rodeando a Sandra por la cintura desde atrás, pegando su pecho musculoso contra su espalda y dándole un beso tierno y cálido en el cuello.
—¿Te refieres al paisaje o a mí, mi amor? —preguntó Sandra con una sonrisa pícara, girándose entre sus brazos para mirarlo fijamente a los ojos, entrelazando sus dedos detrás de su nuca.
—A ti, siempre a ti, mi bombón —respondió él sin dudarlo, atrayéndola un poco más hacia su cuerpo con una intensidad rústica y posesiva—. El templo sumergido estuvo bien, pero tenerte así para mí solo, sin que nadie nos dispare, es el verdadero premio de la expedición.
Sandra se rió con suavidad, esa risa limpia y sexy que a él le encantaba, y se puso de puntillas para devorarle la boca con un beso lento, profundo y cargado de un deseo que llevaba días acumulándose bajo la adrenalina del peligro. Un beso largo que sabía a sal, a sol y a la complicidad absoluta de una pareja que lo compartía todo.
—Te prometí que te comería a besos en cuanto estuviéramos a salvo —susurró ella sobre sus labios, con la mirada encendida de pasión mientras le acariciaba el pecho—. Y yo siempre cumplo mis promesas, mi capitán.
Rafa la tomó en brazos con total facilidad, haciéndola soltar una pequeña exclamación de sorpresa y delicia, y caminó de vuelta hacia el interior de la suite, donde las sábanas de seda blanca y una noche entera de celebración, romance y pasión absoluta los aguardaban. La aventura del Rey Serpiente había terminado, pero la historia de amor y acción de Sandra y Rafa no había hecho más que empezar.
NOTAS DE LOS AUTORES:
Sandra Arcano & Rafael Cabrera.
Con este epílogo cerramos oficialmente nuestra novela número 13, El secreto del templo sumergido. En esta ocasión, hemos querido dar un giro de 180 grados a nuestra trayectoria literaria, alejándonos del terror y el suspense claustrofóbico para adentrarnos en una aventura clásica de acción internacional, romance latente y toques de humor inteligente para todos los públicos.
La química entre Sandra y Rafa refleja esa complicidad inquebrantable de las parejas que se complementan en mitad del caos: la mente brillante y analítica combinada con la fuerza rústica y el instinto de supervivencia.
AGRADECIMIENTOS.
Queremos agradecer de todo corazón a todos nuestros lectores por acompañarnos en este nuevo viaje lleno de agua, adrenalina, saltos al vacío y romance tropical. Vuestro apoyo incondicional en cada manuscrito es lo que mantiene encendida nuestra pluma. ¡La portada que diseñamos juntos ha quedado espectacular en las estanterías de nuestra colección!
¡Nos vemos en la próxima gran aventura!
Sandra Arcano y Rafael Cabrera.
Junio de 2005.
FIN DE LA NOVELA
Editado: 21.06.2026