Al día siguiente en el comedor
-Buenos días, señora... señorita Lilith -saludó Liam con cortesía.
-Sí, buenos días -respondió Lilith, algo distraída.
-Buenos días, joven. ¿Cómo durmió? -preguntó amablemente la madre de Lilith.
-Bastante bien, gracias -dijo él, con una sonrisa.
-Desayunemos rápido -interrumpió Lilith con seriedad-. Hoy será un día muy importante.
-Está bien -asintió Liam.
Tras terminar de desayunar, Lilith se despidió de su madre.
-Volveré por la noche, pero no me espere despierta. Probablemente llegue tarde.
-Delante de tu madre pareces un angelito indefenso, ¿cierto? -dijo Liam, en tono burlón.
-Eso no es asunto tuyo. Esperemos que el rey no quiera matarte apenas te vea.
-¿Estarás tú para defenderme, o no? -le dijo con tono pícaro.
-Ah, no, niño. Yo no defiendo a nadie. Si después de explicarle que eres un informante él no confía en ti, no es mi problema si te mata o no.
-Ash... está bien. De todos modos, moriré cuando mi padre se entere de que lo traicioné.
-Haré lo que pueda, así que tranquilo -respondió Lilith.
-Está bien, está bien.
Al llegar al castillo, los guardias reconocieron a Liam y se pusieron en guardia. Sin embargo, al verlo junto a Lilith, dudaron en actuar. Finalmente, fueron conducidos al salón principal, donde uno de los guardias anunció su llegada:
-¡Atención! La comandante Lilith y el príncipe Liam Robert Vanderlbich.
El rey levantó la vista, sorprendido.
-¿Escuché bien... Lilith?
-Saludos, su majestad -dijo ella con firmeza-. Aquí la comandante del grupo de investigación del quinto Escuadrón a su servicio.
Liam hizo una reverencia sin pronunciar palabra.
-Bienvenida, Lilith. Pero primero explícame qué significa esto. ¿Por qué él está aquí y contigo?
-Como le informé en mi carta, su majestad, él es un informante. Sé que cuesta creerlo, pero está dispuesto a brindarnos información clave sobre su reino.
-Lilith, ¿cómo pretendes que crea eso? Él es él príncipe Liam del Reino Galbart. ¡Nuestro enemigo! ¡Tu enemigo!
-No lo olvido, su majestad. Pero el príncipe renunció a su título y desea quedarse en su reino, no como príncipe, sino como un civil común. Está en desacuerdo con el mandato de su padre y no busca provocar otro conflicto diplomático. Solo desea protección y está dispuesto a colaborar.
-Veamos si tiene algo que decir. Hable, príncipe Liam.
Liam se adelantó e hizo una reverencia profunda.
-Su majestad, como dijo la señorita Lilith, he renunciado a mi cargo como príncipe. Solo quiero ser un civil bajo su protección. A cambio, le daré toda la información que necesite sobre el Reino Galbart.
-¡Guardias! Llévenlo a una celda hasta nueva orden.
-¡Su majestad, por favor! ¡Le juro que digo la verdad!
Los guardias lo sujetaron con firmeza y lo llevaron.
-Su majestad -intervino Lilith rápidamente-, sé que es difícil de creer, pero él me ayudó a salir del Reino Galbart cuando me descubrieron. Sin su ayuda, no habría regresado con vida. Pongo a Liam bajo mi cargo y tomo total responsabilidad por él. Además, aún no le he informado los resultados de mi misión.
-¿Y bien? ¿Qué descubriste?
-El Reino Galbart está planeando un ataque. Y no solo eso... están buscando personas con ciertas marcas de nacimiento. Quieren eliminarlos.
El rey se levantó de golpe, furioso.
-¡Maldito Vanderlbich!
-Esas marcas parecen ser la clave. Están obsesionados con ellas.
-Malditas marcas... siempre causan problemas -gruñó el rey.
-Su majestad, ¿puedo saber más sobre ellas?
-Es un tema confidencial de alto nivel.
No puedo darte esa información... aún.
(Pensamientos de Lilith: "¿Y si la marca en mi mano es una de esas...? No, no debo decir nada todavía.")
-Lo entiendo. Y respecto a Liam...
-Solo porque te ayudó, lo dejaré quedarse. Pero queda bajo tu responsabilidad.
-Le agradezco su infinita misericordia, su majestad.
-¡Guardias! Traigan al príncipe Liam.
Liam fue escoltado nuevamente al salón. Se arrodilló frente al rey.
-Gracias por su confianza. No haré nada que afecte a este reino.
-Quiero saber todo. ¿Es cierto que tu padre planea un ataque?
-Sí, su majestad. Según la información de mis antiguos guardias, el ataque será dentro de un mes. Sé que buscan a quienes portan esas marcas, pero no tengo detalles.
-Mi padre... él sabe que en un mes ocurrirá el eclipse. Entonces, las personas con marcas se revelarán al buscar su complemento. Es natural que ataque en ese momento.
-Lo lamento, su majestad. Nunca mencionó el eclipse. Solo nos hablaba de la orden de ataque.
-Está bien. Solo las máximas autoridades saben sobre las marcas.
-Su majestad, si no me necesita más, me retiraré con Liam. Debo arreglar algunos asuntos en mi escuadrón. Él permanecerá conmigo bajo vigilancia directa.
-Una cosa más. No recibirás más misiones individuales. Solo en escuadra. Lo único que te pediré será estar aquí el día del eclipse. Necesitaré tu vigilancia. Eres una de mis mejores espías.
-Así será, su majestad -dijo Lilith, haciendo una reverencia antes de retirarse con Liam.
Camino al campamento
-Ahora estoy bajo tu responsabilidad, princesita falsa -bromeó Liam.
-Sí. Y empieza por callarte, ¿quieres?
-Está bien, está bien. Pero dime, ¿a dónde vamos?
-A resolver el asunto por el que estoy soportándote. Debemos descubrir quién dejó escapar al guardia de la carroza de la princesa Sofía. Por su culpa, me descubrieron antes de tiempo.
-Ah... ahora entiendo por qué te descubrieron.
En el campo de entrenamiento
-¡Bienvenida, comandante Lilith! -la saludaron sus subordinados.
-Reúnan a todos los soldados que salieron conmigo en la última misión. Los quiero aquí en cinco minutos. ¡Apúrense!
-¡Sí, comandante!
Cinco minutos después, los soldados se formaron en línea recta.
#2532 en Fantasía
#467 en Magia
#1018 en Personajes sobrenaturales
magia amor guerra traicion desamor, drama accin, suspenso accion
Editado: 15.01.2026