ABRIL JONES.
Duncan todavía estaba en el patio discutiendo con mi mamá si el asado estaba a punto o no.
Yo estaba en nuestro cuarto. Con la puerta cerrada. Temblando.
En la mano, el test. Dos rayitas rosas. Positivo.
Positivo.
Me senté en el piso. El corazón se me iba a salir.
-¿Abril? -Duncan tocó la puerta-. Amor, ¿estás bien? Te escucho rara.
Guardé el test en el cajón de un golpe.
-¡Sí! ¡Ya salgo!
No podía decirle ahora. No así. No con mi mamá en el patio y con...
Sonó el timbre. Ese auto caro que no era de nadie del pueblo.
(...)
Salí al patio justo cuando la mujer rubia bajaba con el nene.
Duncan la miraba confundido.
-¿Quién es usted?
-Soy Carla -dijo ella, seria-. La ex mujer de Leo.
Mi mamá se secó las manos en el delantal. Instinto de madre, ya sabía que esto era quilombo.
-Mi marido tuvo un accidente ayer. Volcó en la ruta. Está en terapia intensiva.
-¿Leo? -Duncan se puso pálido al instante. Por más que lo odiaba, era su mejor amigo desde los 5 años-. ¿Está bien?
-No -dijo Carla-. Y antes de entrar a cirugía me dijo algo. Me hizo jurar que si no salía, viniera a buscarlos a ustedes.
Me miró a mí. Fijo.
-Sobre todo a vos, Abril.
-¿A mí? Yo a vos no te conozco -le dije.
-Pero conocés a mi hermano. Matías Ledesma.
Se me cortó la respiración.
Mati. Mi mejor amigo de la facultad. El que me prestaba apuntes. El que me abrazó cuando lloraba por Duncan. El que me dijo "ya va a pasar, Jones".
-Las fotos que Leo les mostró hace tres años... -Carla respiró hondo-. No eran falsas. Eras vos, Abril. Pero no eras con un desconocido. Eras con Matías. En su departamento. Esa noche que te quedaste a dormir porque habías discutido con tu mamá.
-¿Qué? -Mi mamá me miró horrorizada-. ¿Abril?
-¡No pasó nada! -grité yo-. ¡Mati es mi amigo! ¡Me quedé a dormir en el sillón porque no tenía a dónde ir! ¡Leo sacó fotos por la ventana!
Carla bajó la mirada al nene de 2 años que tenía de la mano. El nene me miraba con unos ojos que me resultaban familiares. Demasiado familiares.
-Yo también pensé eso -dijo Carla con la voz quebrada-. Hasta que este nene nació. Y hasta que Matías me confesó la verdad antes de irse del país.
El nene se soltó de la mano de Carla, caminó dos pasitos hacia mí, y con su vocecita dijo:
-Mamá.
El mundo se me vino abajo.
Duncan me miró. Yo miré a Carla. Carla miró al nene.
-¿Qué mierda está pasando? -dijo Duncan.
Carla nos miró a los dos y soltó la bomba que abre la temporada 2:
-Este nene no es mío. Es tuyo, Abril. Y de mi hermano. Vos tuviste un hijo hace dos años y no te acordás. Porque esa noche Matías te drogó.
Mi mamá se cayó de rodillas. Duncan me agarró para que no me caiga yo también. Y yo, con el test positivo en el cajón y un nene de 2 años diciéndome mamá en el patio, solo pude gritar.