ABRIL JONES.
9 meses después.
- ¡PUJÁ, JONES! ¡PUJÁ! - gritaba Duncan con Theo a upa en la sala de parto.
- ¡ME ESTÁS ROMPIENDO LA MANO, PELOTUDO! - le grité yo.
Y después... silencio. Y un llanto.
Una nena. Chiquita. Peluda. Con la cara colorada de enojada.
Igual a Duncan.
- Es una nena - dijo la partera.
Duncan lloraba como un nene. Theo le tocaba la cabecita a su hermanita con un dedito.
- ¿Cómo se llama? - preguntó Theo.
Duncan me miró. Yo lo miré a él.
- Luna - dijimos los dos a la vez.
Luna Torres Jones.
Afuera, mi mamá lloraba. Carla filmaba todo. Leo aplaudía.
Y yo, por primera vez en tres años, sentí que no tenía ningún secreto.
Tenía a mis dos hijos. Tenía a mi marido - bueno, casi -. Tenía a mi familia.
FIN?