TOMO I — EL HOMBRE DE LAS SOMBRAS
Prólogo — El despertar
Lo primero que sentí fue frío.
No sabía dónde estaba.
Abrí los ojos lentamente y contemplé un cielo que no reconocía. Era de un azul demasiado intenso, atravesado por nubes enormes que parecían moverse de una manera extraña.
Intenté levantarme.
Mi cuerpo respondió, pero mi cabeza estaba completamente vacía.
No recordaba mi nombre.
No recordaba de dónde venía.
No recordaba cómo había llegado allí.
—¿Dónde estoy…?
Mi voz sonó extraña incluso para mí.
Me llevé una mano a la cabeza.
Nada.
Ni un recuerdo.
Ni siquiera una imagen.
Solo oscuridad.
Me puse de pie y observé el lugar.
Estaba en medio de un bosque.
Los árboles eran gigantescos y sus hojas tenían un tono ligeramente azulado. A lo lejos podía escuchar el sonido de un río.
Entonces escuché unos pasos.
Me giré.
Una chica apareció entre los árboles.
Tenía el cabello largo y una mirada tranquila, aunque claramente estaba sorprendida de encontrarme allí.
—¿Estás perdido?
No respondí inmediatamente.
—Creo que sí.
Ella se acercó.
—¿Recuerdas cómo llegaste?
Negué con la cabeza.
—¿Tu nombre?
Silencio.
Ella frunció ligeramente el ceño.
—¿Ni siquiera eso?
—No.
La chica me observó durante varios segundos.
Finalmente sonrió.
—Entonces tendrás que encontrarlo.
—¿Y tú quién eres?
—Luna.
Extendió su mano.
—Mucho gusto.
Miré su mano.
Después la tomé.
—Mucho gusto, Luna.
No sabía por qué, pero pronunciar aquel nombre me produjo una extraña sensación.
Como si ya lo hubiera escuchado antes.
Como si aquella chica hubiera estado esperándome.
Pero no tuve tiempo de pensarlo.
Un rugido atravesó el bosque.
Luna se giró inmediatamente.
—Tenemos que irnos.
—¿Qué fue eso?
—Algo que definitivamente no quieres conocer.
Corrimos.
Detrás de nosotros, los árboles comenzaron a romperse.
Una criatura enorme salió del bosque.
Tenía cuatro patas, colmillos y unos ojos rojos que brillaban entre las sombras.
Luna sacó una pequeña daga.
—Quédate detrás de mí.
La criatura se lanzó contra nosotros.
Luna levantó la daga.
Pero antes de que pudiera atacar…
una sombra apareció detrás de mí.
No sabía de dónde había salido.
Era completamente negra.
Tenía forma humanoide.
Y estaba mirándome.
La criatura se detuvo.
Por alguna razón, parecía tener miedo.
Yo también estaba confundido.
—¿Qué eres…?
La sombra inclinó la cabeza.
Y entonces escuché una voz dentro de mi mente.
“Orden.”
No sabía qué significaba.
Pero levanté la mano.
—Ataca.
La sombra desapareció.
Un instante después, la criatura cayó al suelo.
Luna se quedó inmóvil.
—¿Qué acabas de hacer?
Miré mi mano.
—No lo sé.
La sombra regresó.
Se colocó detrás de mí.
Y por primera vez apareció una pequeña ventana frente a mis ojos.
HABILIDAD DESBLOQUEADA
COMANDO DE SOMBRAS
Has establecido tu primera conexión.
Número de sombras: 1
Miré la ventana.
—¿Qué demonios…?
Luna también podía verla.
—Parece un sistema.
—¿Sistema?
La ventana desapareció.
No entendía nada.
Pero algo dentro de mí estaba comenzando a despertar.
Capítulo 1 — La chica llamada Luna
Durante los siguientes días, Luna me explicó todo lo que sabía sobre aquel mundo.
Se llamaba Elyndor.
Era uno de varios mundos conectados por portales.
Existían humanos, criaturas mágicas, reinos, monstruos y seres capaces de utilizar magia.
Pero había algo que Luna evitaba mencionar.
Los soberanos.
Según ella, eran seres que gobernaban mundos enteros.
Nadie conocía realmente sus límites.
—¿Y por qué me encontraste precisamente a mí?
Luna se quedó callada.
—No lo sé.
—No me crees.
—No es eso.
Me miró.
—Es que cuando apareciste… sentí algo extraño.
—¿Qué cosa?
—Como si el mundo mismo hubiera reaccionado.
No respondí.
Aquella noche dormimos cerca de una fogata.
Yo permanecí despierto mirando las llamas.
Había algo dentro de mí.
Una sensación.
Como si una parte de mi existencia estuviera encerrada detrás de una puerta.
Y alguien estuviera intentando abrirla.
Entonces apareció otra ventana.
CONDICIÓN CUMPLIDA
Has establecido un vínculo con un habitante de este mundo.
Luna — Compatibilidad: ???
Advertencia: información bloqueada.
—¿Luna?
Ella abrió los ojos.
—¿Qué?
—Nada.
La ventana desapareció.
No sabía por qué el sistema ocultaba información sobre ella.
Pero decidí no preguntarle.
Todavía.
Capítulo 2 — El nacimiento del ejército
Seguimos viajando.
Durante nuestro recorrido encontré más criaturas.
Algunas eran débiles.
Otras no.
Cada vez que derrotaba a una criatura, podía sentir algo dentro de mí.
Como si su esencia permaneciera después de su muerte.
Una noche, mientras caminábamos por unas ruinas, una criatura enorme apareció.
Luna levantó su arma.
—Esta es diferente.
La criatura lanzó un rugido.
Yo extendí mi mano.
—Surge.
La sombra de la criatura comenzó a separarse de su cuerpo.
La bestia cayó.
Y su sombra se levantó.
NUEVA SOMBRA OBTENIDA
Rango: Soldado
Capacidad de evolución: Baja