TOMO II — LOS OCHO MUNDOS
Prólogo — El segundo mundo
Había pasado poco tiempo desde que me convertí en soberano del primer mundo.
Pero algo había cambiado.
Ya no podía fingir que aquello era suficiente.
Mi ventana de estado seguía mostrando la misma advertencia:
MEMORIA: 0.7%
RECUERDOS SELLADOS: DETECTADOS
ORIGEN DEL USUARIO: DESCONOCIDO
Miré a Luna.
—Tenemos que seguir.
Ella asintió.
—¿Al siguiente mundo?
—Sí.
Abrí un portal.
No sabía qué encontraríamos al otro lado.
Pero mientras cruzábamos, una voz apareció dentro de mi mente.
“Siete.”
Me detuve.
—¿Qué?
Luna me miró.
—¿Qué pasó?
La voz desapareció.
No entendía su significado.
Todavía.
Capítulo 1 — El segundo mundo
El segundo mundo era un lugar completamente diferente.
Una enorme ciudad flotaba sobre un océano infinito.
Torres de cristal atravesaban las nubes.
Criaturas mágicas y humanos convivían bajo una misma bandera.
Pero cuando aparecimos, todas las miradas se dirigieron hacia nosotros.
Una mujer se acercó.
—¿Quiénes son?
Luna respondió:
—Viajamos desde otro mundo.
La mujer palideció.
—¿Otro mundo?
Entonces sonaron las alarmas.
Una voz resonó por toda la ciudad.
INTRUSOS INTERDIMENSIONALES DETECTADOS.
Miré hacia arriba.
—Parece que no somos bienvenidos.
Luna suspiró.
—¿Por qué siempre sucede esto?
Sonreí.
—Porque somos nosotros.
Las sombras aparecieron.
Pero antes de que pudiera hacer nada, una enorme criatura descendió del cielo.
Un dragón.
No uno normal.
Era gigantesco.
Su cuerpo cubría una parte del cielo.
Abrió la boca.
Un rayo de energía cayó sobre nosotros.
Extendí la mano.
La sombra de mi cuerpo absorbió el ataque.
El sistema reaccionó.
ADAPTACIÓN ACTIVADA.
Sentí cómo mi cuerpo comprendía aquella energía.
El segundo ataque ya no pudo dañarme.
Miré al dragón.
—Ahora es mi turno.
Capítulo 2 — Magia desconocida
La batalla contra el dragón fue mi primera experiencia utilizando una magia que jamás había aprendido.
Levanté la mano.
—Fuego.
Una llama apareció.
Pero no era fuego normal.
Era negra.
Luna abrió los ojos.
—¿Desde cuándo sabes hacer eso?
—No lo sé.
Volví a intentarlo.
—Viento.
Una tormenta apareció.
—Agua.
Un océano se levantó.
—Tierra.
El suelo comenzó a elevarse.
Me quedé mirando mis manos.
—Estoy aprendiendo magia mientras la uso.
El sistema mostró:
NUEVA HABILIDAD
ADAPTACIÓN MÁGICA
Puede aprender habilidades mediante exposición.
El dragón volvió a atacar.
Esta vez no tuve miedo.
Mis sombras aparecieron.
—Surge.
El dragón cayó.
Su sombra se levantó.
NUEVA SOMBRA OBTENIDA
Rango: Bestia Suprema.
Luna sonrió.
—Tu ejército sigue creciendo.
Miré al dragón.
—Y todavía no hemos terminado.
Capítulo 3 — El soberano del segundo mundo
Llegamos a la capital.
Allí nos esperaba el soberano.
A diferencia del primero, este no parecía interesado en luchar.
Estaba sentado en un trono blanco.
—Te estaba esperando.
—¿Cómo sabías que vendría?
—Porque todos los soberanos sabemos de ti.
Fruncí el ceño.
—¿Todos?
El soberano asintió.
—Tu llegada cambió el equilibrio de los mundos.
Luna se acercó.
—¿Qué quieren de nosotros?
El soberano miró hacia mí.
—Quieren saber quién eres.
—Yo también quiero saberlo.
El soberano sonrió.
—Entonces tendrás que seguir avanzando.
Levantó una mano.
Una enorme cantidad de información entró en mi mente.
Vi mundos.
Soberanos.
Creadores.
Portales.
Y una figura desconocida.
Caí de rodillas.
Luna corrió hacia mí.
—¡¿Estás bien?!
Me levanté lentamente.
—Lo vi.
—¿Qué?
—Los ocho mundos.
El soberano desapareció.
Antes de hacerlo dijo:
—Consigue los ocho.
Capítulo 4 — El tercer mundo
El tercer mundo era un desierto infinito.
No había ciudades.
No había océanos.
Solo ruinas.
Allí encontramos un ejército de criaturas.
Miles.
Luna desenvainó su espada.
—¿Preparado?
Sonreí.
—Siempre.
Las sombras surgieron.
La batalla duró días.
Cada enemigo derrotado se convertía en una sombra.
Mi ejército creció de cientos a miles.
Y mis sombras comenzaron a evolucionar.
EVOLUCIÓN DE SOMBRAS
Soldado → Guerrero → Caballero → General.
El sistema añadió una nueva función.
EVOLUCIÓN COMPARTIDA
Las sombras pueden evolucionar mediante combate.
Aquello cambió todo.
Ya no necesitaba entrenarlas.
El campo de batalla se convirtió en su entrenamiento.
Capítulo 5 — El cuarto mundo
El cuarto mundo era completamente silencioso.
No había sonido.
Ni siquiera nuestras voces podían escucharse.
Luna intentó hablar.
Nada.
Entonces apareció una figura.
Un ser hecho de luz.
Se comunicó directamente con nuestra mente.
“Este mundo pertenece al tiempo.”
Todo comenzó a moverse lentamente.
Luna quedó congelada.
Yo también.
Pero mi habilidad de adaptación reaccionó.
ADAPTACIÓN TEMPORAL.
Rompí la prisión.