El sentido de la vida

Interes

Hoy es un nuevo día.

Ayer hubo demasiadas distracciones, y no puede volver a pasar. Pero ¿Qué hago yo a la siete de la mañana revisando los mensajes de Insta? Esto no esta bien. Ni siquiera me despertó Emi. Me desperté sola, y yo amo dormir, aprovechar hasta el ultimo minuto en la cama.

Pero ya que estoy despierta, me levanto, me baño y bajo a desayunar.

-¡Buenos días! – digo saludando a mis padres y a mis dos hermanos, Debbi y Emi.

-¡Buenos días amor! – responde mama, apurada, preparando el desayuno para mi padre.

Odio que ella tenga que servirle. Me encantaría que, aunque sea una vez, el le hiciera el desayuno a ella.

-¡Buenos días bestia! -me saluda Debbi. Es mi hermano mayor. Mis hermanos son mis pilares, los fundamentales.

Después de desayunar, me alisto y salgo rumbo a la escuela. Como siempre, Martu ya me esta esperando. Nos vamos juntas. Otra vez la misma rutina.

Transcurren las horas, y por fin suena el timbre de salida.

Estamos a punto de salir del salón cuando habla Cesi:

-Chicas, ¿me acompañan hasta el club? Me invitaron a jugar tenis, pero no quiero ir sola. Esta vez les teca a ustedes ser mis espectadoras. – nos mira con cara de súplica.

- Yo no hago nada, así que voy - dice Martu.

- Vamos Jemina, un rato. Tomamos algo y volvemos.

-mmm… no lo se. Tendría que estudiar- me miran como si hubiera dicho una barbaridad.

-¡No mames! Todavía ni parciales tenemos- responde Cesi, exagerada como siempre- dale vamos. Aprovecha y disfruta este ultimo año juntas. El año que viene cada una se va por su lado.

Tiene razón. Me da un poco de emoción… y nostalgia. Pero también es lo que siempre soñé.

-Bueno vamos- respondo, tengo una leve intuición de que debo ir.

Vamos camino al club. Al llegar, siento una mezcla de nervios y emoción. No sé bien porque, pero últimamente me está pasando cuando venimos acá.

Ingresamos al club con las chicas y mientras Cesi se va a preparar par jugar. Con Martu buscamos un espacio libre para sentarnos y tomar algún refresco.

-Nos sentamos aquí- dice Maru- pero antes iré al baño.

-Ok, ya que vas pasa por el bar y trae los refresco- le digo, mientras me acomodo- me senté ya no pienso levantarme.

-perezosa- dice Martu con una sonrisa.

Como todavía falta que comience el partido, agarro el celu y me pierdo un rato en las redes. Entro a Insta, y ahí está: una solicitud de amistad de Matías. Me sorprende. Pensé que se había olvidado de mí. Y no sé por qué, pero me pone contenta.

- ¿Y esa cara? – me sorprende Martu

-No, nada- respondo, pero decido decirle - te acordes del chico de la otra vez- le digo, para que ocultarlo.

-¿Cuál? El que esta re bueno- me responde Martu- sonrió por eso, por solo asiento- ¿Qué pasa con el? – Martu me mira esperando una respuesta.

-Me mando la solicitud en Insta- le digo.

-ah si, a mi también- me responde, pero no se porque me dejo una sensación rara. Tal vez porque pensé que su interés era en mí, o solamente se acercó para buscar información de Martu.

-¿Te escribió? - le pregunto y no se porque mi voz sale tan bajita, como con miedo de escuchar la respuesta. Me decepcionaría muchísimo si fuera solo por eso. Sería como otro más de los chicos que se acerca a mí solo para hablar con Martu.

-No amiga, no creo que ese chico me escriba- me dice y asiento.

No hizo nada, apenas lo conozco, pero porque me siento así, es mejor que no me ilusione con él, tal vez quiera información de Martu, o que lo ayude para acercarse a ella, no lo sé, pero es mejor que lo olvide y no se vuelva algo más grande, mantener la distancia y no distraerme siempre es lo mejor para mí.

Trato de no pensar más en ello y me centro en el partido de Cesi que ya comienza. Me distraigo mucho con las chicas, hasta que tenemos que irnos del club.

-Estoy muerta – dice Cesi.

-¡Excelente como jugaste amiga! - la animo, porque de verdad hizo tremendo partido.

-Gracias Jemi, pero aun así sigo muerta- me contesta riéndose.

-bueno, ya fue- dice Martu- ve y buscas tus cosas para irnos ya.

-Espera, maldita perra, que recién logro controlar mi respiración- dice Cesi en un tono dramático, pero se levanta rumbo a donde se encuentran sus cosas.

Una vez que Cesi agarra sus cosas vamos saliendo del club.

-¿Y ahora qué hacemos? - dice Martu

-Vamos a tomar algo por ahí- contesta Cesi, yo las miro y cuando estoy a punto de contestar alguien habla…

-¿Cómo estás?

Me giro para mirar… y es el. Ahí parado frente a mí. Matias, en el momento en el que mis ojos chocan con el, me doy cuenta de que no importa que color de remera use: brilla, el brilla demasiado.

- Hola – le respondo, pero para restarle importancia le digo- bien ¿y tú?



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En el texto hay: ilusiones rotas, duelo y renacer

Editado: 24.05.2026

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