Me desperté por mi ruidosa alarma, la cual estaba haciendo un sonido horrible y estresante. Apagué la alarma y me fui a bañar, ya que hoy tengo una entrevista de trabajo muy importante. Terminé de bañarme y me puse unos jeans negros con una camisa blanca y unos tenis. Bajé para despertar a mi hermano menor y llevarlo al colegio.
T/N: ¡Félix, levántate! Vamos al colegio, ¡sí!
Félix: No quiero ir.
T/N: ¿Y eso por qué? ¡Si a ti te gusta ir!
Félix: Porque me están haciendo bullying.
T/N: ¡¿Qué?! ¿¡Por qué no me habías dicho, Félix!?
Félix: -Llorando- Es que siempre estás trabajando y no te quería molestar, por eso no te dije.
T/N: Ay, mi amor, siempre tendré tiempo para ti. -Mientras acariciaba su cabello- Hoy mismo voy y hablo con la directora, ¿bueno?
Félix: Sí, eres la mejor. Te quiero. Me voy a bañar, ¿vale?
T/N: Sí, ve.
Les voy a contar un poco sobre cómo llegué a esto. Todo empezó cuando mi papá me echó de la casa a la edad de 12 años, junto a Félix, que es mi medio hermano, al cual tenía 7 años. Fue después de la muerte de su amante, después de 7 años.
T/N: ¡Félix, baja a comer!
Félix: Voy.
T/N: ¡Baja a comer! (grito)
Félix: ¡¡Vooooy!!
T/N: ¡Baja a comer!
Félix: ¡¡QUE YA VOOOYYY!! -Grito desesperado-
Después de eso, Félix bajó y desayunó, igual que yo. Luego, se fueron a pie al colegio. Cuando llegaron, le dije que hoy tendría una entrevista de trabajo importante, pero que lo recogería y hablaría con la directora. Le dije que si lo molestaban, se defendiera. Él asintió y me fui a mi entrevista.