La mujer, vestida lujosamente, sacudió su abanico delante de sí misma. Su marido, se mantuvo serio y con la expresión molesta en el rostro.
Él simplemente dejaba que ella tomase la delantera y expresara la opinión de ambos.
El hermano del conde anterior y ahora padre del actual conde, era totalmente diferente a su hermano y a su hijo.
Era un hombre que no le gustaba complicarse la vida.
Había recibido en su tiempo una pequeña herencia,más las diez mil libras que su esposa había aportado al matrimonio era un patrimonio nada despreciable para cualquier caballero, pero la fortuna de su hermano era mucho mayor.
Ahora que su hijo había recibido la herencia de su finado hermano, estaba bastante satisfecho por ello, pero no totalmente, ambos esposos eran ambiciosos, pero ella era la portavoz, él solo decía las palabras correctas en el momento que fuera.
-La hija del marqués de ....es una joven muy noble y educada, además es hermosa. Y lo que es más importante querido hijo,están interesados en un matrimonio con nuestra familia. O sea, contigo.- dijo dándose la vuelta y mirando fijamente a su pulcro hijo sentado en su despacho mirando unos documentos.
-Estoy segura de que si la ves, te agradará - la mujer suavizó su tono, y volvió su vista hacia la ventana.
Wiliam no se molestó en contradecir,ni en expresar su descontento o su aprobación. Al final ellos harían lo que quisiesen y luego, el soportaría la consecuencia de sus decisiones y ellos se esfumarian de nuevo. Así había sido siempre.
Suspiró. Porqué personas tan desalmadas tenían hijos?,no podía comprenderlo.
Su padre se puso de pie en ese momento.- Tendremos una cena el miércoles,te esperamos puntualmente, invitaremos a la familia del marqués de.....y haremos los acuerdos del matrimonio.
Dinero e influencia. Más dinero y más influencia, un matrimonio de esa índole le pareció despreciable, pero muy dentro de sí,se despreció a sí mismo por que iba a acceder a ese acto. Ni siquiera podría conocer a fondo a la joven, solo esperaba que no fuese una arpía o una disoluta.
Elinor era una belleza,una belleza delicada, rubia,delgada y perfectamente arreglada. Él no podía deducir si era nerviosismo o si ella era simplemente tímida. La chica no habló en toda la velada.
Ambos padres hablaron de sobra por ambos. Él matrimonio ya estaba arreglado. La fiesta era una mera formalidad. Solo para hacer entender a sus hijos que todo estaba decidido.
La joven casi no comió. Él tampoco.
La madre de ella intentó hacer que él se agregase a la mesa de juego a la que estaba agregada su hija, pero él declinó.
Soportó la velada con una copa de vino en la mano.
Cuando juzgó prudente, se despidió de los anfitriones, alegando unos negocios al día siguiente.
Salió de la fiesta exhalando una gran bocanada de aire. Estaba cansado. Escuchar a su madre,relatar anécdotas de su infancia, las menciones honoríficas en la escuela, y lo próspero que era el condado,le avergonzaron terriblemente. Estuvo a un tris de salir y dejarla con las palabras en la boca, cuando lo instó a relatar lo rentable de sus campos.
Su madre era una necia. Su padre un ambicioso. Ambos eran la pareja perfecta el uno del otro.
Sacudió la cabeza. Tenía unas tremendas ganas de huir.
Suspiró de nuevo,huir a casa,a su verdadero hogar. Pero su padre había confirmado una visita de negocios con él a la una de la tarde del siguiente día.
Por supuesto que no era meramente negocios,lo que su padre iría a tratar con él. Era respecto del matrimonio.
No podría huir,no por el momento.
-Es un matrimonio de lo más conveniente - su padre fingió mirar por la ventana de su estudio. Por lo menos su madre no había ido con él en esa ocasión.- la dote es de veinticinco mil, perfecto,no crees?-
Él no respondió.
-No estás contento -
-No te importa en verdad lo que pienso al respecto,no me pidas que responda -
-Esto es lo mejor para tí, - carraspeó - Elinor es una buena jovencita, debes adecuar la mansión para recibirla después del matrimonio -
-La casa está bien. No habrá remodelaciones por ahora -
-Dentro de un mes,se casarán. Prepara todo para la boda. Tu madre te ayudará -
-No necesito su ayuda. Me casaré sencillamente. No habrá festejos -
-Debes hacer una fiesta, los marqueses se ofenderan-
-Hagan la fiesta ustedes si quieren, pero yo no me presentaré. Si quieres que me case será sencillamente, ante el párroco,yo ,ella, sus padres y ustedes, y es todo -
-Eres desesperadamente terco, es que no te das cuenta de que ellos se sentirán ofendidos?-
-Ya sabrás tú qué decir padre. No me gustan las fiestas forzadas ,me casaré con ella y eso es todo -
Wiliam salió de la habitación para cortar la inútil conversación.
Si padre golpeó el piso de madera con su bastón, completamente frustrado.
William sonrió al escuchar el golpe,le producía una poca de satisfacción,saber que su orgulloso e indolente padre,se vería obligado a presentar disculpas a sus futuros consuegros y a la chica.
Era poca incomodidad,comparada con lo que él estaba llevando y llevaría en el futuro.