El sueño del Laberinto

EL SUEÑO DEL LABERINTO

Eran las 10 y media de la noche,ya había cenado cuando iba directa a cepillarme los dientes,mi madre peinaba mi pelo con delicadeza,la miré a través del espejo y le sonreí, pero ella no lo hizo, lo cual me extrañó bastante,ella siempre me sonreía,la miré algo confundida.
-Mama, estás bien?
No hubo respuesta de ella, solo seguía peinando mi cabeza,una vez que terminó solo me dijo que me fuera a la cama.
Un poco aturdida por su comportamiento me metí entre las sábanas,dispuesta a descansar para tener energía para el día siguiente.
Mama se quedó parada en la puerta, y me miro directamente a los ojos,con una sonrisa inusual en ella.
-Poppy...apaga la luz.—Dijo antes de marcharse.
Obedecí,y apagué la luz,la habitación quedó a oscuras y en silencio, solo se escuchaba la suavidad de mi respiración.
Cerré los ojos.
Pasadas unas horas, mamá abre la puerta,pero cuando vuelvo a abrir los ojos, mamá no está por ninguna parte.
—¿Mama?
Nada.Nadie.silencio.
¿Que está pasando?
Decido volver a dormir....
—¿Poppy?,Despierta cariño,mamá quiere jugar contigo...
Susurra esa voz, tan familiar,pero cuando vuelvo a abrir los ojos de nuevo, mamá se encuentra de pie, en medio de la habitación, en mitad de la oscuridad.
Está de espaldas...y lleva un camisón blanco...su pelo..está revuelto...y su piel es más pálida...
Parece mamá...pero no es ella...
Cuando se da la vuelta, grito de horror,tiene una...una sonrisa enorme, llena de dientes afilados...pero no tiene ni ojos ni nariz, solo esa escalofriante y sádica sonrisa.
Me levanto de la cama corriendo hacia la puerta,pero no abre, golpeó la puerta, grito, pataleo, pido ayuda, pero nada consigue que se abra.
Y mamá...parece acercarse, pero no quiero que lo haga.
-¡AYUDA,POR FAVOR ,MAMA ME QUIERE HACER DAÑO!
Lágrimas humedecen mis mejillas y cuando mamá me alcanza...
Nada.Silencio.Oscuridad...

Me desperté de golpe, intento recuperar el oxígeno,luego suspiro.
Menos mal...ha sido solo una pesadilla.
Me levanto y abro la puerta de mi habitación con cuidado, y me asomo a la sala de estar,mamá parece estar concentrada en la televisión...pero esta apagada.
Camino hacia ella, en alerta por si tengo que volver a salir corriendo.
—¿Mama?...
Me pongo delante de ella, y me doy cuenta de que no respira, no se mueve, no parpadea.
Un escalofrío me recorre la columna vertebral y chasqueo mis dedos delante de su cara para intentar que reaccione...pero no responde, y comienzo a asustarme de nuevo.
No lo entiendo...¿no era una pesadilla?
¿Por qué mamá no responde?
Salto en el sitio cuando se va la luz,no logro ver nada,pero si escucho la voz de mi mamá.
—¿Poppy?,ven conmigo....ven a jugar con mamá.
La televisión se enciende, pero no enseña imágenes, intento a oscuras tantear el interruptor de la luz, pero cuando consigo encontrarlo, no funciona, las luces no se encienden.
La televisión comienza a hacer un ruido desagradable,pero entonces en la pantalla aparece una mujer, a lo lejos.
Tras lo que parece una eternidad, consigo que mis piernas comienzen a moverse, y me acerco más a la pantalla para ver con más precisión,la adrenalina por la tensión comienza a apoderarse de mi, y cuando me fijo en la mujer.... es mi mamá.
La pantalla se apaga y vuelve a encenderse, y la mujer está más cerca,miro fijamente la pantalla, se apaga otra vez, y logro volver a ver esa sonrisa siniestra, y cuando vuelve a encenderse...la mujer no está.
Me quedo paralizada, sintiendo terror por cada poro de mi piel, hasta que vuelvo a oír su voz...
—Poppy, ¿por qué no juegas con mamá?
Lentamente me giro hacia atrás y....la mujer de la televisión, estaba detrás de mí, vuelve a atraparme y luego....
Oscuridad.Silencio.Nada...

Me desperté de golpe, intento recuperar el oxígeno, luego suspiro.
Menos mal...ha sido solo una pesadilla.
Me levanto y abro la puerta de mi habitación con cuidado,y me asomo al pasillo,la luz del cuarto de baño esta encendida, me acerco despacio, mis pies descalzos se mueven lentamente sobre el suelo.
Abro la puerta del baño, mis ojos se fijan en la bañera está llena, y mi mamá parece estar relajándose dentro de ella, suspiro suavemente y entro en la habitación, acercándome a ella.
—¿Mamá?
Nada, sigue sin contestar, me acerco hasta ella, y coloco mi mano sobre su hombro, su piel está fría, y sus ojos vacíos me escanean cuando hago contacto entre nuestros cuerpos.
La puerta del baño se cierra de golpe, haciendo un estruendo, me giro sobresaltada a la puerta, y cuando vuelvo a mirar la bañera, mi mamá no está, y el agua de la bañera se tiñe de rojo.
Me hecho hacia atrás.
Es sangre..
Finalmente, me quedo frente al espejo, y mis ojos se quedan petrificados al ver a mi mamá, con mi cabeza cortada en una de sus manos, vuelve a relucir su sonrisa...esa sonrisa totalmente amplia, mostrando esos dientes afilados.
El reflejo me dice que me dé la vuelta, por unos instantes dudo pero...cuando me decido a girarme...
Nada.Silencio.Oscuridad.
Pero está vez no despierto, aunque esa voz vuelve a susurrar...
—Dulces sueños Poppy...mama se divirtió mucho jugando contigo...

Fin.




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