Observo a mi alrededor estoy rodeada de neandertales que no conozco, no dónde está mi familia, dirijo mi vista hacia la entrada de la cueva veo que ha salido el sol, me pongo de pie, decido correr a la salida, tengo lágrimas en mis ojos no puedo dejar de llorar, mis padres no me han encontrado, veo puro pasto, me arrodillo y empiezo a llorar.
Empiezo a gritar y abrasándome, limpio mis lágrimas, pero trata de recordar lo que me dijeron en mi sueño.
No entiendo por qué me dijeron eso…
Volteo para ver de quien es esa voz me giro y es Adán
Adán se gira, yo todavía me quedo sentada, pero decido poner mi vista en donde pueda ver un camino, me pongo de pie puedo sentir el viento.
Me giro para ver a esa persona vi a Adolfo.
No sé qué me pasa, pero me gusta darle mi mano a Adolfo, no sé si las mujeres neandertales les guste que esté con él o que me acepten en su clan.
Como todos los hombres se fueron a casar yo me quede con las mujeres, decidí salir me dé la cueva quería ver si encontraba algo de comer.
Mi familia, ya habrá comido algo, se encontrarán bien.
Decido caminar más a ver si encuentro algo, lo logro encuentro comida y unas plantas con esto me podré curar más rápido, encontré unas manzanas tomo unas para el clan y regreso a la cueva, puedo ver que los hombres han regresado, voy hacia ellos, veo como unos cortan la carne, otros ya están comiendo, me dirijo a ellos.
Dejo las plantas donde me dijeron, las frutas las llevo conmigo para darle a los demás decido ponerme a lado de Adolfo y le doy una manzana, él solo la ve la olfatea y la tira decide toma la carne empieza a comerla.
Me quedé triste al ver eso, y solamente agacho mi mirada, pero puedo ver una manzana enfrente de mí alguien, me la está dando, dirijo mi mirada a esa persona y es Adán.
Le devuelvo la manzana para que la pruebe, veo como le da un mordisco.
Me siento emocionante conocer otros tipos de alimentos eso es increíble, Adán me toma de la mano y salimos corriendo de la cueva y nos detenemos en unos árboles, me detengo a descansar un poco.
Veo como Adán escala el árbol, mientras, yo tomo un descanso empiezo a revisarme y ya no siento tanto dolor las plantas me están ayudando.
Ya puedo caminar y correr un poco más.
Baja del árbol y empieza a caminar y voy detrás de él.
Le hago caso y empiezo a caminar detrás de él empezamos a caminar por muchos lados él empieza a tomar cosas que se encontraban en los árboles y plantas.
Me siento al frente de él.