Fragmentos encontrados
(no fechado / no firmado)
Entrada I — Kaelen
Hoy desperté antes que ella.
No porque duerma menos. Porque el cuerpo duele y ya no sabe mentir.
El cielo aquí no es cielo.
No juzga. No protege. No ordena.
Solo está.
A veces extraño las alas.
No por volar.
Por no sentir el peso de cada paso.
Elise respira cerca. Ese sonido irregular se ha vuelto una medida del tiempo.
Mientras respire, el día existe.
No sé si hicimos lo correcto.
Solo sé que no obedecimos.
Y eso —aunque nos esté costando todo—
todavía me parece suficiente.
Entrada II — Elise
Hoy olvidé algo.
No sé qué era.
Solo sé que antes estaba y ahora no.
Me quedé sentada mucho rato esperando que volviera, como si la memoria obedeciera a la paciencia. No lo hizo.
Kaelen dice que no pasa nada.
Yo sé que sí pasa.
Pero no huí del vacío.
Me quedé.
Quizá eso sea lo único que aprendí:
que perder no te vuelve menos real,
solo más lenta.
Entrada III — Kaelen
Elise me preguntó si alguna vez fui feliz.
No supe qué responder.
La felicidad, cuando no dura, se parece demasiado a una orden bien ejecutada.
Ahora, en cambio, todo cuesta. Todo pesa. Todo requiere atención.
Tal vez nunca fui feliz.
Tal vez ahora solo estoy presente.
Y eso… no se parece a nada que el cielo me haya enseñado.
Entrada IV — Elise
Hoy recordé un gesto inútil.
No lo escribo para no gastarlo.
Kaelen me miró como si supiera que algo me había atravesado, pero no preguntó.
Eso también es nuevo.
Antes, las preguntas eran necesarias.
Ahora, a veces, son violencia.
No quiero volver a ser completa.
Quiero ser honesta con lo que falta.
Entrada V — Kaelen
He pensado en Seraphiel.
No con rabia.
Con una curiosidad extraña.
Me pregunto si alguna vez perdió algo que no pudiera optimizar.
Algo pequeño.
Algo que no sirviera para nada.
Si no… entonces nunca entenderá por qué seguimos aquí.
Entrada VI — Elise
Si alguien lee esto algún día,
no busque respuestas.
Este no es un final.
Es un resto.
El mundo no cambió.
Nosotros tampoco lo hicimos del todo.
Pero hubo una decisión que no se dejó absorber.
Y quizá eso sea lo único que importa.
“No sobrevivimos porque fuéramos fuertes,
sino porque nadie vino a salvarnos…
y aun así decidimos quedarnos.”