Lilith
Dos días.
Dos días sin saber nada de Aritz.
Sin verlo.
Sus palabras me dejaron descolocada.
Mentiría si dijera que no he estado buscándolo, que no he pensado en él.
Los dioses saben lo loca que me he puesto buscándolo para exigir una respuesta.
Para saber por qué sus palabras me han dejado tan afectada.
¿Que hechizo habría usado?
Por eso estoy de camino a la taberna de Tempo, su amigo el dragón.
Si Tempo no sabía nada, seguro que Rhyven estaba ahí. Él sabrá algo.
Entré y me sorprendí por el desastre que había. Sillas rotas, cristales por el suelo y la barra.
Rhyven estaba en la barra quejándose del desastre. No había rastro de Tempo, estaría en el almacén.
-¿Qué ha pasado aquí?-Pregunté confusa mientras caminaba con cuidado hasta la barra.
Mi mirada examinaba todo el sitio. Parece que alguien se había peleado aquí.
Rhyven giró su cuerpo para saber quién había entrado. Su expresión era de molestia e irritación. Cuando me vió parece que se relajó un poco, pero volvió a tensarse al minuto como si fuera recordado algo.
-¿Tú también estas con tu hermano psicópata?¿Te ha mandado él?-Preguntó con desconfianza.
¿Mi hermano psicopata?¿Zane?¿Zane ha echo esto?
Fruncí mi ceño mas confundida y justo apareció Tempo. Venía del almacén.
Su cuerpo se tensó al verme y se detuvo en seco. También me miraba con desconfianza.
-¿Zane ha echo esto?-Pregunté mientras intercambiaba mi mirada a los dos.
Ellos intercambiaron una mirada y luego volvieron a mirarme, pero la desconfianza había desaparecido.
-Ha sido Luke.-Dijo Tempo en un tono neutral.
-¿Qué estas hablando? .-Dije confusa y dí un paso hacia atrás desconfiando de ellos.
-Lo que escuchas. Tu querido hermano Luke ha estado aquí y mira cómo ha dejado todo.-El tono de Rhyven seguía siendo de molestia.
-Se ha llevado a Aritz.-Dijo Tempo de repente. Eso hizo que estuviera más perdida.-No hemos podido hacer nada.
-¿Qué?-Pude decir mientras los miraba incrédula.
-Tu puto hermano que supuestamente estaba muerto. No está para nada muerto. Ha estado aquí, peleó contra Aritz y ahora lo tiene. ¿Entiendes eso, Lilith?-Habló Rhyven dando un paso hacia mí.
¿Que sí lo entendía? No.
No tenía sentido. Estaban delirando.
Pero se veían muy seguros de lo que decían.
¿Y si habían más nyx?
Significaría que Vaelis y Naerys han mentido.
-Sería un nyx.-Dije convencida.
Tempo se movió yendo detrás de la barra para buscar algo. Puso un papel encima de la barra y me miró con seriedad.
-Sabía que vendrías y dejo esto.-Dijo en un tono neutro.
Cogí el papel, aún incrédula y desconfiada.
Era una nota y parecía la letra de Luke.
《Lilith. Mi dulce Lilith. Tengo muchas cosas que contarte y espero que puedas reunirte conmigo. Estaré en la casa cerca del lago. Nuestro escondite. Te espero con ansias. Luke》
Mi mano temblaba, mi cuerpo temblaba, pero había algo dentro de mí que hizo que empezara a correr dirección a la casa del lago.
Si de verdad Luke esta vivo y se ha llevado a Aritz. Significaría que no se ha rendido con su plan.
Tenía que cruzar el bosque silencioso que justo empezaba detrás de la taberna de Tempo.
Corrí rápido. No me importaban las ramas que arañaban mi cara, ni las piedras que me hacían desestabilizarme.
Cuando vi la casa a unos metros de mí, mis piernas temblaban.
Entré a la casa sin importarme el ruido que hice al abrir la puerta con brusquedad.
Se notaba que alguien llevaba un tiempo viviendo aquí.
La chimenea estaba encendida. Había muebles nuevos.
Mis pasos eran lentos mientras examinaba todo con atención.
Fui al salón y en medio estaba Aritz atado a una silla. Su cabeza agachada dejando que sus cabellos rojizos quedasen en el aire.
Corrí hacia él y mis rodillas tocaron el suelo una vez estuve frente a él. Mis manos fueron a sus mejillas y levanté un poco su cabeza para asegurar que estuviese bien y no tuviese heridas. Sus ojos estaban cerrados. Estaba inconsciente.
-Aritz...-Susurré moviendo un poco su rostro para que reaccionara.-Despierta...
-No va a despertar.-Dijo una voz detrás de mí y reconocí de inmediato quién era.
Mi cuerpo se tensó.
Mis manos empezaron a sudar cuando las baje lentamente de las mejillas de Aritz.
Me puse de pie con cautela, temiendo lo peor.
Agradecí a los dioses de llevar mi espada.
Agarré el mango y dí media vuelta. Cuando vi los burlones ojos grises, desenfundé la espada para colocar la punta en su cuello sin llegar a tocar su piel.
Él levantó las manos en señal de rendición mientras sonreía con burla.
-Wow...sabía que recibiría una buena bienvenida de tu parte, pero esto es...íncreible.-Dijo con un tono tranquilo y burlón.
-¿Qué le has echo?-Pregunté sin un ápice de miedo.
Mi cuerpo seguía tenso.
Mis instintos estaban en alerta como si supieran que no podía confiar en él.
-Solo le he dado una buena dosis de ceniza del sauce plateado.-Dijo despreocupado y se encogió de hombros.
La ceniza del sauce plateado era un tipo de droga, puede ser mortal si no controlas las dosis.
-Tú deberías estar muerto, así que supongo que eres una nyx.¿Os gusta adoptar la piel de Luke o qué? -Mi espada seguía a unos centímetros de su cuello. Solo quería asustarle un poco.
-¿Una nyx?-Dijo mientras reía.-Si fuera uno de esos cambiaformas no sabría que cuando tenías seis años te enamoraste perdidamente de mi amigo, Caelith. No se te pasó hasta los doce que te diste cuenta de la existencia de...-Hizo una pausa dándose cuenta de algo y miró a Aritz un breve momento para luego volver su mirada a mí. Entrecerró sus ojos como si pudiera ver algo en mí que yo no veía.-¿Te gusta el príncipe Aritz?
-¿Por qué estás tan tranquilo cuando tienes mi espada en tu cuello?