Aquella noche fue especial para Nalid, sintió en su corazón algo distinto no lo podía esclarecer muy bien, era como aquellos viejos pero nuevos conceptos que el viejo Lomi explicaba en las reuniones y nadie entendía con palabras que aunque bonitas y algo misteriosas se sentían más como cuando una pieza nueva encaja a la perfección en algo que hasta ahora encontró. Esa noche Nalid estuvo feliz de su encuentro, después de comer algo de yuca y gallina en una hoja de plátano miro al cielo y observo las estrellas que le hicieron recapitular esa tarde.
En esos días la gente anduvo un poco agitada con el revuelo del concurso anual que consigo traía un mundo de labores que apenas si dejaban tiempo para comer. Tidju como de costumbre planificaba la venta de comida y algunos tejidos alusivos al Dios Are que este año serían renovados con algunas esmeraldas para dar conmemoración a los primeros humanos: Fura y Tena. Xiyuhe su hija le ayudaba con los clientes y algunas cuentas que Tidju no podía atender. Así mismo estaba atareada toda la aldea algunos con sus puestos de frijoles, yucas, papayos y peces como también algunos otros con sus puestos de tejo chicha y guarapo.
Nalid era un chico muy distraído su mamá Alimac se lo recordaba siempre, aquella mañana lo enviaría por algunos peces al puesto de Tidju y este traería papayos, y es que no era porque Nalid tuviese algo vacía la mente si no que aquella mañana lo hubo de atender Xiyuhe la cual lo hizo sentir algo nervioso y no valio que hubiese rememorado la enmienda todo el camino. Así había sido siempre desde hace muchos años Nalid sentía el corazón a salir cuando delante estaba Xiyuhe ya fuera en los senderos estrechos cuando iba de camino al trabajo saliendo de la aldea o en las reuniones que hacía en la tarde el viejo Lomi.
Un día tuvo la disposición de decírselo lo pensó toda la noche hasta que al día siguiente la vio con su amigo Afar sintió algo de cólera pero está no tenía razón ni argumentos de ser, no sabía porque no se alegraba de su amigo así que decidió olvidar aquello. Muchos días y meses pasaron incluso años pero el no podía dejar de sentir lo que aquella presencia provocaba en el, además este año era distinto Araf ya no pasaba tiempo con Xiyuhe y Nalid tenía más determinación y carácter aunque eso no impediria que la enmienda de esa mañana hubiese sido una catástrofe pues Alimac lo mando a devolver los papayos y traer los peces, durante todo el sendero estuvo pensando la manera de excusarse y no quedar mal con la mujer que lo hacía estremecer pero toda angustia se alejó cuando llego y vio que estaba solo Tidju en el puesto.
Esa misma tarde la aldea estaba reunida en el centro donde se empezaba a edificar una torre que duraría muchísimos años los más viejos enterraron miles de piedras preciosas que según eran guardianes del Dios Are que custodiaban toda estructura de algún temblor o saqueador o así lo afirmó el viejo Lomi que fue el que ideó todo aquello del tesoro y la torre además al día siguiente sería el concurso y Nalid estaba ahí para ver quiénes eran los concursantes de aquel año pues ese día eran las inscripciones, Nalid miraba atento a afar apuntarse en aquel poco atractivo concurso que consistía en meterse en unas cuevas muy profundas hasta encontrar la esmeralda más sublime, la piedra que tuviese más calidad anunciaría el ganador de aquel anual y típico concurso, lo que a Nalid molestaba era que muchas veces no salían con vida de esas cuevas o a veces los minerales no quedaban en su aldea y se perdían, hasta que sintió la voz que había sido causa de tantos sentimientos no encontrados, era Xiyuhe lo saludo y le pregunto si este año iba aparticipar Nalid sin cavilar afirmó con el rostro y salió del centro a su pequeña choza, ya en la noche medito en participar pero se acordó que esa tarde habían sido las inscripciones y por haber salido de aquel encuentro con Xiyuhe no se había podido anotar, pensó en alguna manera de remediar lo sucedido pero sabía que está vez no podía sacar excusas de su notable timidez, solo una cosa podía hacer y era patentizar sus sentimientos al día siguiente.
Esa mañana para Xiyuhe fue muy extenuante, con los arreglos que darían fin a tan alborotada semana, además ese día en la tarde darían el nombre del ganador de tan redicho concurso, con ciertos retoques que sembraron en ella aún más admiración: cepillo su cabello rizado que tenía un zig zag que alcoholizaba y combinada con sus ojos almendrados y delgados, además su color de piel similar al chocolate hacía que su cintura fuese más visible pero todo esto eran pequeñas joyas al lado de las constelaciones que en su rostro existían, terminada de engalanar salió al puesto de Tidju y miro de lejos a Nalid, siempre le había parecido un hombre con algo de gracia pero no sabía porque nunca habían intercambiado más de dos palabras además sentia que Nalid empezaba a titilar cuando estaba cerca a ella.
El viejo Lomi había dedicado toda su vida a la investigación de las esmeraldas, era un anciano muy longevo y un gran erudita que edificaba la aldea sabía en qué puesto colocar cada choza además fue uno de los primeros indígenas en empezar a cambiar las joyas por mantas de algodón y maíz con los Muiscas Cómo también el estudio de ciertas palabras y culturas que a su aldea le eran un poco inusuales el sabía muy bien que la torre sería por cientos de años el centro de su aldea y que de su tierra saldrían las joyas que llegarían hasta los últimos rincones donde se oculta el Dios sol. Ojeando y evaluando las esmeraldas por su color, matiz tono y hasta por la saturación no cabía duda que ya sabía cuál era el vencedor de aquel año,había de ser aquel llamado Coper, todos se acercaron aver. Xiyuhe estaba enfrente observando todo cuando Nalid se acercó y dijo: las joyas más preciosas son aquellas acciones con las que adornamos el alma. Yo pensé que te inscribirias dijo Xiyuhe- Lo mío es más la investigación el viejo Lomi me a estado adiestrando en sus indagaciones sobre unos garabatos encontrados en la batalla de 1539 dijo Nalid- Si le prestas mucha atención al viejo Lomi pronto terminas igual de loco a el dijo Xiyuhe; en esto empezaron a tocar los tambores a sonar las flautas decaña y las ocarinas, Nalid se llenó de coraje y empezó a danzar, Xiyuhe con una dulce sonrisa correspondió a Nalid y juntos danzaron, pasaron toda la tarde juntos incluso aquel día Xiyuhe prestó más atención a las palabras que dio en la reunión el viejo Lomi y le pareció que aquel longevo anciano no estaba del todo loco que algunas personas a los ojos y el oído correcto son más fascinantes de lo que parecen, ese día por fin intercambiaron más de dos palabras inclusive les dio la noche hablando tanto que la gente de la aldea no podía dormir y tuvieron que atascar sus oídos con hojas para no escuchar las carcajadas de Xiyuhe ni los cuentos disparatados que contaba Nalid, finalmente salió un viejo anciano sin cabello y los obligó a dormir, Nalid se despidió con un beso en la frente de Xiyuhe que puso a este mismo a titilar y se fue pa su choza. Aquella noche fue especial para Nalid, sintió en su corazón algo distinto no lo podía esclarecer muy bien, era como aquellos viejos pero nuevos conceptos que el viejo Lomi explicaba en las reuniones y nadie entendía con las palabras que aunque bonitas y algo misteriosas se sentían más como cuando una pieza nueva encaja a la perfección en algo que hasta ahora encontró. Esa noche Nalid estuvo feliz de su encuentro, después de comer algo de yuca y gallina en una hoja de plátano miro al cielo y observo las estrellas que le hicieron recapitular aquella tarde, se asimilaban a los lunares que tenía Xiyuhe en su rostro, las constelaciones que tantos años lo habían llenado de encanto, le alegró saber que estaban acompañados de una hermosa personalidad y que sin duda en el fondo de su corazón sabía que muchas aventuras habrían de vivir juntos hasta que el Dios Are y el Dios sol dieran fin a sus vidas.
Editado: 11.04.2026