El Torneo De Lo Oculto

Capítulo 41: Sentido animal

Capítulo 41: Sentido animal

Mientras que el Tengu se alejaba, en su mente corrían momentos en los que desafiaba a innumerables oponentes con su espada, cada una de ellas saliendo victorioso. Algunas fueron más duras que otras, pero aun así salía victorioso.

Pero ahora la realidad le había pegado muy fuerte.

Los oponentes con los que había luchado no se comparaban con el último oponente con el que se había enfrentado.

Se había dado cuenta del límite que hay entre las criaturas de la noche, pero en sus ojos reflejaba una determinación más fuerte que antes, una determinación para volverse más fuerte y no volver a perder como en esta última vez.

Y recordaría el nombre de Slenderman por siempre, hasta que volvieran a encontrarse.

Al mismo tiempo, la figura alta de Slenderman desaparecía en un charco de sombra sin dejar rastro.

—Bien, es hora de continuar. ¡Nuestro próximo combate! ¡Que pase el primer participante!

Desde la entrada se escuchaba el inconfundible sonido de algo en cuatro patas saliendo desde la puerta.

Un gran lobo aparecía corriendo hacia el centro del estadio.

Al llegar al centro, la figura del lobo empezó a transformarse en la figura de un hombre viejo, con el cabello blanco, pero con una calma que contrastaba con su apariencia.

—Para nuestro próximo participante lo conocen como Yee Naaldlooshii, o el que camina en cuatro patas, una figura que se transforma en muchas, un hechicero cambiaformas. ¡Con ustedes, el Skinwalker!

El público en las gradas se impresionaba. No esperaban en absoluto la presencia de este hechicero, ya que su personalidad era distinta a las que normalmente verían en el torneo.

No era porque no fuera fuerte, sino que era alguien a quien no le importaba si era el más fuerte o si era un dios verdadero.

Sus motivos para participar en el torneo no los veían muy claros. Era simplemente extraño que esta figura participara.

—¡Y para nuestro próximo participante, que pase al frente!

Desde el cielo se escuchaban los sonidos inconfundibles de una criatura galopando, que cada vez se sentía más y más cerca.

Una luz empezó a irradiar desde el cielo oscuro, empezando a caer hacia el centro del estadio.

Los ojos de la multitud quedaron cegados brevemente por la fuerte luz, hasta que poco a poco esta empezó a desvanecerse y apagarse.

—Para nuestro próximo participante, conocido como la bestia benevolente, guardián celestial o mensajero divino. ¡Con ustedes, el Qilin!

La luz desapareció por completo, dejando ver la apariencia completa del Qilin.

Su figura era igual a la de un viejo concursante que ya todos conocían: el unicornio.

Tanto el unicornio como el Qilin eran vistos como iguales, dos criaturas de luz y de corazones puros, con diferencias no tan grandes.

En lugar de la cabeza de caballo con su único cuerno, el Qilin portaba una cabeza de dragón con dos cuernos saliendo de ella.

El cuerpo era casi el mismo, solo con pequeñas diferencias, pero tanto su personalidad como su corazón eran casi idénticos. Por eso no era raro que los confundieran a menudo.

El Qilin, mientras miraba a su oponente, observaba cómo el Skinwalker miraba hacia el piso, como si no le importara nada, esperando el inicio de la batalla.

El Qilin no sentía ninguna emoción proveniente de su oponente, y eso le intrigaba. Por eso lo miraba fijamente, esperando alguna reacción de él, pero no encontraba nada.

—¡Bien, que comience la batalla! —anunciaba el árbitro.

El Skinwalker se puso a cuatro patas y empezó a transformarse rápidamente nuevamente en un lobo.

Pero esta vez era un lobo más grande, no como el que había mostrado al llegar.

El gran lobo empezaba a rodear al Qilin mientras gruñía, dejando ver su instinto animal.

Antes de que pudiera acercarse más, el Qilin exhaló de su boca un fuego blanco hacia el gran lobo, tomándolo desprevenido e impactándolo con el fuego sagrado del Qilin.

Pero de en medio del fuego salió disparada una gran águila que batía sus plumas intentando escapar de las llamas.

El graznido del águila se escuchaba por todo el campo.

La gran águila, con rapidez, descendió en picada hacia su oponente intentando embestirlo con sus grandes garras.

Pero el Qilin, sin perder tiempo, extendió sus escamas de dragón por todo su cuerpo.

La gran águila, al embestirlo, chocó sus garras contra las fuertes escamas de dragón, haciéndola rebotar.

Aprovechando esa apertura, nuevamente soltó su aliento de fuego divino hacia donde se encontraba la gran águila, intentando quemarla.

Pero en ese momento el águila se convirtió nuevamente en un gran elefante, intentando caer encima del Qilin, queriendo aplastarlo por completo.

El impacto fue tremendo.

El Qilin quedó debajo del gran elefante.

Al levantarse el elefante, todos quedaron asombrados al ver que el Qilin parecía estar bien incluso después de haber sido aplastado por un gran peso, mientras que el estómago del elefante parecía quemado por el fuego blanco.

Sin perder tiempo, el elefante nuevamente fue hacia su oponente con gran rapidez, mientras que el Qilin empezaba a cargar nuevamente su aliento de fuego.

Pero esta vez no parecía normal.

Esta vez parecía más fuerte que antes; su brillo no era como el que había utilizado antes.

Antes de que el elefante llegara hacia él, exhaló su aliento de fuego cubriendo todo el campo.

La figura del elefante desapareció en las llamas.

Lo único que se mostraba al empezar a desaparecer eran rastros del elefante.

Pero el Qilin todavía no estaba seguro de si había podido acabar con él, por lo que estaba atento a cualquier movimiento.

Hasta que, en medio de su observación, observó algo que no era normal en el piso.

Parecía haber algo.

Con cautela, el Qilin se acercó.

Frente a él había un agujero en la tierra. Parecía extenderse muy profundo en el piso.



#1177 en Fanfic
#6136 en Otros
#1103 en Acción

En el texto hay: fantasia, accion, sodrenatural

Editado: 01.06.2026

Añadir a la biblioteca


Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.