Florence no tenía muchas esperanzas , su madre por otro lado aseguraba que tenía un plan, ambas podían ver vestigios del pasado en gotas de agua, tejer hechizos y escuchar a las aves contar secretos pero aún así últimamente las cosas no habían estado a su favor.
Tenían cincuenta activos trabajando para el Trébol, veinticinco ladrones y veinticinco asesinos, ahora solo tenían a Hazel y a Josephine y con eso debía de bastar, las conocía desde que eran adolescentes vivió un tiempo con Hazel y era como su hermana por eso no dejaba de preguntarse si estaría dispuesta a matar a Roxana si fuera necesario.
Estaba agradecida que el consejo Eclipse estuviera ocupado con sus propios problemas porque de haberse enterado de la enorme guerra que hay entre las compañías del mercado nigromante habrían querido tomar partido y eso habría destruido al Trébol.
La última vez que recibió noticias del consejo Eclipse su informante le dijo que desaparecería porque estaba empezando a notar que las alianzas estaban cambiando, los cazadores se habían negado en participar en las reuniones por más de tres meses, le siguieron los hombres lobo, la familia Renaldi envió representantes de su aquelarre para traerlos de vuelta y saber por qué estaban abandonando el pacto de paz, aparentemente los rencorres empezaban a florecer nuevamente entre los Walker y los cazadores Lambert, pero las tensiónes estaban empezando a crecer
De cualquier manera no tenían relación con el consejo Eclipse porque una de las principales reglas en el mercado nigromante era no involucrarse con la realeza del mundo sobrenatural, quienes eran prácticamente todos en el consejo Eclipse, sin embargo sospechaba que Roxana había hecho tratos con cazadores mucho dinero se transfirió desde Francia territorio de los Lambert, hasta donde sabía era amante de John probablemente pudo conocer a los cazadores en alguna de esas fiestas que siempre organizaba, le preocupaba porque justo antes de su traición un último robo salió mal, un cargamento de armas fue interceptado camino a la base de Luxemburgo lo perdieron cerca de Mettlach.
Había una posibilidad de que los hombres de Fergus y los miembros del Trébol llegarán con Roxana mañana y si era así el plan sería sacar a Vanya y Noah de la mansión, la mansión era de estilo victoriano pero tenía varios pasadizos para llegar hasta el lago y luego hasta el cobertizo con el auto que les quedaba quizás podrían correr hasta los Países Bajos tenía un contacto listo que los instalaría en una casa de seguridad por si debían correr también una bolsa con dinero y pasaportes, esperaba que si todos morían quizás eso rompería la maldición y no llegaría hasta Vanya.
Clarisa estaba buscando ingredientes en el refrigerador y Florence recordó que también podía ver atisbos del futuro en recipientes con agua y que si su madre había husmeado lo suficiente para ver granjas, ella también podría ya que todas habían vevido té, sutilmente camino al fregadero, Vanya ya se había ido hacia cinco minutos dejando su taza justo al último así que la tomó primero, paso la yema de su dedo índice por el contorno de la taza y se concentró, la manera en que las brujas ven pasado y futuro es diferente en cada una según su elemento, para la descendencia Kayne era un poco más específico, su madre podia ver el pasado o el futuro tocando objetos personales y a medida que las personas estaban cerca de ella, las visiones se vuelven claras más nítidas, pero para Florence quien su madre insistía era muy sensible tenía que ver más con objetos que aún contuviesen un pedazo de esencia, las visiones para ella primero eran más como sentimientos que podía canalizar de la persona, le costaba ubicarse en el flujo del tiempo y mientras más tuviera contacto con dicho objeto las emociones se volvían susurros y luego visiones claras, el problema era arrancarte de las visiones, está técnica era demasiado personal y mucho más si conocías a la persona, Clarisa era una viajera pasiva mientras que Florence se involucraba emocionalmente con la persona sintiendo lo que sea que estuvieran sintiendo.
Una vez comenzó a rentar con las emociones de Vanya, lo primero que le llegó fue felicidad, estaba con Noah, supuso mientras más se concentraba comenzó a sentir su cabeza mareada, Vanya estaba teniendo un encuentro con Noah y Florence dejó la taza de lado, puesto que habían pasado apenas díez minutos desde que se fue no quería indagar más, además ya sabía gracias a su madre habría una granja en el futuro.
Después tomó la taza de Hazel, y repitió el proceso, está vez fue más.facil para ella, Hazel era como su hermana y normalmente solían jugar a ver sus futuros dejaron de hacerlo cuando Florence tuvo un ataque por verla siendo castigada con el ritual de sucesión pero fuera de eso aún era personal, quizá demasiado, porque en tan solo tres segundos una profunda tristeza la invadió y luego un rencor fresco de una herida recién abierta, estaba enojada, frustrada se sentía sin salida, estaba hablando con alguien un hombre , supuso era Mark, después sus emociones disminuyeron de intensidad y Florence sintió el cambio en el tiempo, estavez de nuevo estaba muy triste demasiado era abrumador no podía respirar y Hazel estaba en el suelo, en una alfombra por lo que podía sentir, estaba recostada abrazando algo, una botella en su otra mano, no quería ya no podía quería terminar con todo, con todo, quería respirar pero no podía algo no la dejaba era este dolor que no era suyo era de Hazel, sabía que estaba llorando, tenía que salir de ahí o perdería el control otra vez y terminaría con un episodio de epilepsia, asi que cerró sus ojos y se concentró en un recuerdo de ambas.
Nieve caía por la ventana, Hazel estaba tocando el piano y Florence practicaba su adivinación con su madre, de repente la luz se fue y Hazel salió corriendo, Florence entro a su cuarto con una taza de té, manzanilla, su favorito, y la dejo en su buró, —¿ Estás bien?—, Hazel estaba recostada de lado, hace dos días había llegado con sus maletas y huérfana— Si—, mintió Florence lo sabía Hazel le temia a la oscuridad, sin saber que hacer se recostó detrás y la abrazó, se quedaron ahí hasta que la luz regreso y la taza de té se enfrió, esa sensación que quería recuperar era esta, calma, calma era lo que quería.