Una persona que tenia muchas metas y sueños, trabajó mucho y se esforzó para algún día cumplir con sus propósitos, un día estaba seguro que sus habilidades, sus conocimientos y su personalidad son suficientes para conseguir sus objetivos, así que sacó un ticket para tomar el tren que lo llevaría directo a cumplirlos.
Luego preparó sus cosas para irse en el tren y tomó solo lo justo y necesario. Muchas personas, enteradas de su viaje y de la importancia del tren, se acercaron a él, algunas con intención de ayudarlo y otras de frenarlo.
Estaban quienes que le decían "quizás no estas listo para ir, deberías quedarte porque allá no te irá bien y fracasarás" buscarían introducir en su mente la duda y el miedo.
Otros le decían "seguro lo vas a lograr, lleva solo lo que necesites y que no se te pase el tren" buscarían apoyarlo y cuidar que logre llegar al tren.
En un momento comenzó a pensar en esas personas que le dijeron que no estaba listo y que iba a fracasar, con eso se detuvo y se replanteó si realmente estaba tomando una buena decisión. El miedo y la duda lo invadieron, hasta que se convenció de seguir el camino. Luego vio la hora en un reloj que estaba cerca y notó que ya casi era la hora de la salida del tren. Asustado y desesperado corrió y se apresuró para subir al tren, trató de cortar camino y hasta arrojó sus pertenencias para llegar más rápido.
La persona llegó a la estación pero ya era tarde, el tren ya estaba saliendo y ya no podía subirse. Triste y desesperado, ve como el tren se aleja de él. Aún desesperado y convencido de que ese era un tren que pasa una vez en la vida, corrió y usó todos los medios posibles para ir a la otra estación y lograr alcanzar el tren que ya había perdido, pues tenía la esperanza de que tenía el ticket para subirse.
Con muchos esfuerzos llegó a la siguiente estación y cuando entró vio al tren parado y preparado para subir a los pasajeros. Esta persona se alivió y corrió para subirse, pero ya no puede ya que su ticket era para la estación anterior y además ya había caducado.
Ahora deberá esperar que aparezca otro y ya sabe qué errores no cometer para no perder el próximo tren.