El TrÍo De Oro La Generación de Héroes

Capitulo 9:Todos Juntos

Hermione Granger estaba sentada en la sala de su casa, con varios libros abiertos frente a ella.
Pero no leía.
Pasaba páginas sin verlas.
Pensando.
-No puede ser así... -murmuró.
Se levantó y caminó un poco.
Todo estaba en calma.
Demasiada calma.
Tomó un pergamino.
Pensó unos segundos...
Y escribió un nombre:
Ginny.
Mientras tanto en otra parte del mundo mágico Ginny Weasley estaba sentada cerca de la ventana de su casa cuando la carta llegó.
La leyó una vez.
Y luego sonrió.
Minutos después, Hermione estaba ahí.
-No me gusta esto -dijo Hermione apenas llegó.
Ginny alzó una ceja.
-Hola para ti también.
Hermione soltó un pequeño suspiro.
-Todos están en cosas diferentes... Harry y Ron en el Ministerio... Neville, Luna, Seamus... cada quien en lo suyo...
-Y ya no nos vemos.
Ginny la observó unos segundos.
Y asintió.
-Sí... lo sé.
Hermione levantó la mirada.
-Quiero reunirlos.
Ginny sonrió.
-Entonces hazlo.
Hermione frunció el ceño.
-¿Así de fácil?
-Sí -respondió Ginny-. Aquí en la casa.
Se encogió de hombros.
-Siempre termina pasando aquí.
Hermione pensó un segundo...
Y luego asintió.
-Bien.
Ginny sonrió más.
-Voy a avisarle a mi mamá... prepárate para demasiada comida.
Hermione soltó una pequeña risa.
-Eso nunca cambia.
Los mensajes salieron ese mismo día.
Para Harry.
Para Ron.
Para Neville.
Para Seamus.
Para Luna.
Una sola idea:
reunirse otra vez.
Ese mismo día Harry Potter y Ron Weasley caminaban por una de las calles cercanas al Ministerio de Magia, hablando sobre el entrenamiento, una lechuza pasó volando sobre ellos.
Bajó en picada... y dejó caer una carta justo frente a Harry.
-Mira -dijo Ron-. una lechuza... con carta.
Harry se agachó y la recogió.
-Veamos qué dice...
Observó el sobre.
-Es de Hermione.
Ron sonrió un poco.
-Por fin nos escribe... -hizo una pausa-. aunque bueno, nosotros tampoco le hemos mandado nada.
Harry soltó una leve sonrisa y abrió la carta.
Leyó en silencio unos segundos.
-Quiere que nos reunamos... -dijo-. en tu casa, con todos.
Ron levantó la mirada de inmediato.
-¿En la Madriguera?
-Sí.
-¡Sí! -respondió Ron sin pensarlo-. vamos, Harry, tenemos que ir.
Harry volvió a ver la carta.
-Es para hoy.
Ron se quedó en silencio un segundo...
Y luego sonrió más.
-Entonces no hay tiempo que perder.
Harry asintió.
-Vamos.
Y sin dudarlo...
ambos se dirigieron hacia la Madriguera.
Mientras tanto Ginny estaba sentada en la mesa mientras Hermione sostenía varias cartas en las manos.
-Ya respondieron todos -dijo Hermione.
Ginny levantó la mirada de inmediato.
-¿Y?
Hermione abrió la primera carta.
-Neville dice que irá sin falta... -leyó-. "Hace tiempo que no estamos todos juntos. Creo que lo necesitamos."
Ginny sonrió.
-Eso suena a Neville.
Hermione tomó otra.
-Seamus...
Alzó una ceja levemente.
-"Si hay comida de la señora Weasley, ahí estaré. Y si no, también."
Ginny soltó una risa.
-Definitivamente es él.
Hermione negó con la cabeza, divertida, y abrió la siguiente.
-Luna...
Su tono cambió un poco, más suave.
-"Los reencuentros no pasan por casualidad. Me alegra que este haya llegado."
Ginny sonrió.
-Siempre dice cosas raras... pero tienen sentido.
Hermione asintió.
-Sí.
Bajó las cartas un poco.
-Y Harry y Ron...
Ginny la miró.
-¿Qué dijeron?
Hermione sonrió apenas.
-No escribieron mucho.
-Solo... "iremos".
Ginny dejó escapar una pequeña risa.
-Eso es muy ellos.
Hermione acomodó las cartas.
-Pero lo importante es que todos van a estar aquí.
Ginny miró alrededor de la casa.
-Entonces... va a ser un buen día.
Hermione asintió.
-Sí.
-Ya hacía falta.
Ginny no dejaba de mirar hacia afuera.
Hermione estaba junto a ella.
-Van a llegar -dijo.
-Lo sé -respondió Ginny-. pero igual...
De repente-
Dos figuras aparecieron en el camino.
Harry y Ron.
Ginny abrió los ojos.
-¡HARRY!
Salió corriendo sin pensarlo.
Harry apenas tuvo tiempo de reaccionar antes de que Ginny lo abrazara con fuerza.
-¡Ya era hora! -dijo ella, riendo un poco-. ¡Te tardaste demasiado!
Harry sonrió, abrazándola de vuelta.
-También me alegra verte.
Ginny se separó solo lo suficiente para mirarlo.
-Te extrañé.
Harry la miró con sinceridad.
-Yo también.
Y sin decir nada más...
la besó.
Con calma.
Pero con todo lo que no habían podido decir en ese tiempo.
Ginny correspondió sin dudar.
Sosteniéndolo como si no quisiera que volviera a irse.
Unos pasos más atrás-
Hermione ya se acercaba.
Más tranquila.
Pero con una sonrisa que no podía ocultar.
Ron la vio...
Y dejó de caminar.
Por un segundo, ninguno dijo nada.
Solo se miraron.
-Hola... -dijo Hermione, suave.
Ron sonrió.
-Hola...
Dio un paso más cerca.
-Te extrañé.
Hermione bajó ligeramente la mirada, sonriendo.
-Yo también.
Ron no lo pensó más.
La abrazó.
Fuerte.
Como si necesitara asegurarse de que estaba ahí.
Hermione correspondió al instante.
Cerrando los ojos un segundo.
Luego se separaron apenas...
Y Ron la besó.
Esta vez sin torpeza.
Sin prisa.
Solo... real.
Cuando se separaron-
Hermione sonrió apenas.
-Sigues siendo torpe -murmuró.
Ron soltó una pequeña risa.
-Pero te gusta -respondió, encogiéndose de hombros.
Hermione negó con la cabeza... pero no se alejó.
-Los extrañamos mucho -añadió ella, mirando a Harry y Ron.
Ginny asintió desde el otro lado.
-Demasiado.
Harry los miró a todos.
-Nosotros también.
-¿Van a quedarse ahí todo el día o piensan entrar?
La voz de George llegó desde la puerta.
Ron rodó los ojos.
-Y ahí está...
-Alguien tenía que arruinar el momento -añadió George con una sonrisa.
Entraron entre risas suaves y miradas que todavía no terminaban de creer que estaban juntos otra vez.
La Madriguera seguía siendo igual de caótica y acogedora. Sillas distintas, libros en lugares extraños, platos moviéndose solos en la cocina y el aroma inconfundible de comida recién hecha llenándolo todo.
-Nada cambia aquí... -murmuró Harry, mirando alrededor.
-Claro que cambia -dijo George desde atrás-. Ahora soy oficialmente el más guapo de la familia.
-Eso explica por qué nadie te ha desmentido -respondió Ron.
Ginny soltó una risa mientras se sentaba en uno de los sillones, tirando suavemente de Harry para que se sentara junto a ella. Hermione tomó asiento cerca de Ron, acomodándose como si nunca se hubiera ido.
Molly Weasley apareció desde la cocina con una bandeja flotando detrás de ella.
-¡Siéntense todos! -ordenó con cariño-. Apenas llegan y ya están haciendo ruido.
Arthur entró detrás de ella, cargando una vieja tetera.
-Encontré esto en el cobertizo... creo que es muggle, aunque sigue silbando sola.
-Papá, eso es una tetera mágica -dijo Ginny.
Arthur parpadeó.
-Ah... bueno. Sigue siendo fascinante.
Todos rieron.
Por un momento, nadie habló demasiado. Solo se miraban. Como comprobando que de verdad estaban ahí.
Molly dejó una taza frente a Harry.
-Estás más delgado.
-Señora Weasley, estoy bien.
-Eso no responde nada.
Ron sonrió.
-Te dije que no podías escapar de eso.
Hermione tomó una galleta y miró a Harry y Ron.
-Entonces... ¿cómo les fue?
Ron dejó caer la cabeza hacia atrás.
-Horrible.
-No fue horrible -corrigió Harry.
-Tuvimos exámenes mentales, físicos, emocionales... creo que en uno me juzgaron el alma.
George asintió con seriedad fingida.
-Eso sí suena oficial.
Ginny miró a Harry.
-¿Y valió la pena?
Harry pensó un segundo.
-Sí.
Ron lo miró.
-Habla por ti. Yo sigo cansado.
Llamaron a la puerta.
-¡Yo voy! -gritó Ginny.
Abrió y una voz conocida sonó al instante.
-Espero no haber llegado tarde.
Neville Longbottom entró con una maceta en brazos.
-Traje esto para la señora Weasley.
Molly apareció de inmediato.
-¡Neville, cariño!
Lo abrazó antes de que pudiera reaccionar.
-Y me trajiste una planta... eres demasiado bueno.
Neville sonrió, algo avergonzado.
-Crece sola y casi no muerde.
Arthur se acercó curioso.
-¿Casi?
Neville fue arrastrado hacia la sala entre saludos.
-¡Neville! -dijo Ron-. Justo hablábamos de gente responsable para compararnos.
-Entonces vine al lugar equivocado -respondió Neville, haciendo reír a todos.
Se sentó junto a Hermione.
-Me alegra verlos.
-También a ti -dijo Harry sinceramente.
Neville miró alrededor.
-Veo que no soy el último.
-Faltan Seamus y Luna -respondió Hermione-. Pero no creo que tarden mucho.
Ron se encogió de hombros.
-Bueno, nos enteraremos cuando llegue alguno en especi...
No terminó la frase.
A lo lejos, fuera de la casa, se escuchó una explosión.
Todos se quedaron en silencio.
-¿Escucharon eso? -preguntó Harry.
-Sí... -respondieron varios al mismo tiempo.
Se acercaron a la ventana. Al principio no vieron nada.
Luego, saliendo de una granja cercana, apareció una figura cubierta de polvo y hollín.
Ron soltó una risa.
-Es Seamus.
Salieron de la casa justo cuando él se acercaba tosiendo.
-¿Qué hiciste ahora? -preguntó Ginny, cruzándose de brazos.
Seamus se sacudió la ropa.
-Quería sorprenderlos llegando con polvos flu... pero me equivoqué de chimenea.



#1263 en Fantasía
#235 en Magia
#365 en Fanfic

En el texto hay: en el texto hay magia

Editado: 16.05.2026

Añadir a la biblioteca


Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.