El quiebre ocurrió durante un examen final. Alondra rasgó el examen de Daniela a propósito. El profesor, lejos de investigar, reprendió a Daniela por su supuesta "inestabilidad". Daniela se puso de pie, su silla chirriando contra el suelo. Caminó hacia el escritorio y, con una voz firme, soltó: "No es inestabilidad, es negligencia. Llevo semanas informándole que esta estudiante me acosa y usted ha decidido ignorarlo".
Se giró hacia Alondra: "Has pasado meses intentando romperme, esperando que fuera tu juguete. Felicidades: me has roto tanto que ya no me queda nada por perder. Y cuando alguien no tiene nada que perder, deja de tener miedo".