Tras ser citada por el director, Daniela presentó su bitácora detallada. Sin embargo, Alondra se hizo la víctima, fingiendo lágrimas y acusando a Daniela de estar obsesionada con ella. El director, ciego ante las pruebas, amenazó a Daniela con sanciones severas. Pero ella no se rindió. Observó a Alondra hasta encontrar el momento perfecto: en la biblioteca, la grabó mientras acosaba a otra estudiante. Difundió el video en la red interna de la facultad. La máscara de Alondra se hizo añicos ante toda la comunidad estudiantil.