El trono de la Serpiente

Capítulo 16

La rubia levantó la mano y grandes rayos salieron de sus dedos hacia la criatura. El olor a pescado cocido cubrió la nariz del niño. El parásito tomó su verdadero aspecto, un cuerpo rosado, similar a un calamar, solo con la parte superior humanoide de mujer, las piernas y brazos de varios tentáculos

— Blue ¡Bebé! ¿Estás bien? — la rubia lo revisaba de arriba a bajo. Buscando una herida o golpe

Muy profundo dentro de él, supo que está sí era la verdadera. Por extraño que pareciera. De todas maneras se sentía incómodo por el excesivo contacto repentino.

— ¡Esas perras del Under Sea me van a escuchar! Se las voy a armar tan grande como su ciudad de mierda. Decir que estoy enojada, es quedarse poco — White sonreía como una maniática — ¡Les voy a arrancar la piel, hacer un traje con ellas y venderla en el mercado negro!
Las personas se horrorizaron ante sus palabras

— ¿Under Sea? — preguntó Blue

— Una ciudad hundida en lo profundo del Océano. Está repleta de parásitos de Mar o .... son parientes de los hombres peces y las sirenas — la verdadera Black entró con hacha en su mano y una cadena en la otra.

La misma felicidad de ver a la rubia surcó su pecho cuando vio a la albina. De todas formas, las dudas seguían vigente

¡Las sirenas! Blue sabía quienes eran. Criaturas problemáticas que arrastraban a los marinos al fondo de océano. Estaba diciendo que las mujeres hermosas de las leyendas, eran parientes de .... esas criaturas.
Lo más importante en aquel momento era descubrir. ¿Cómo llegaron allí? y ¿Cómo habían escapado del Coliseo?.

— ¡Black, escucha! Esta bastarda iba a comerse a Blue ¡Esa zorra no pensaba cumplir el trato!

White estaba enojada, no se dió cuenta como el resto de las personas observaba la escena inédita y no comprendía ni la mitad de lo que pasaba.

¿Under Sea?

¿Parásito?

¿Black, White, Blue, quién demonios eran esos tres?

Ágatha y Kan se levantaron del suelo, agotados, pero aún con fuerzas para continuar la batalla. Miraron a sus enemigos a los ojos y ...

— ¡Oh Dios mío! Abuela, ¿estás bien? Ufff, gracias por proteger a nuestro bebé — dijo White mirando a la anciana, mientras abrazaba al niño en señal de protección

— Batalla terminada, enemigo muerto, niño recuperado. Hora de volver a casa — la albina hablaba enumerando las cosas a la vez que las señalaba

— Esperen ... ¿a dónde...?¿Nosotros...?¿Por qué? .... ¡Dortie! — la confusión cubrió su rostro, pasando al pánico. Al ver que Dortie continuaba en la misma posición si reaccionar — ¡Dortie! — gritó nuevamente

Black se convirtió en una sombra y en un chasquido estaba parada frente a la mujer. El resto de las personas emitieron un jadeo colectivo y retrocedieron con miedo. Chasqueo sus dedos frente a ella varias veces se dió cuenta que no respondía

— Al escuchar la voz de las sirenas, las personas entran en un trance. Eso no es mentira totalmente, la parte de que sólo afecta a los hombres, si lo es — La rubia le explicó cuidadosamente al niño — ¿Quieres que le dé una sacudida? — dijo soltando chispas de sus dedos

— Eso sería una buena idea — contestó Black con voz neutra sin desprender los ojos del cuerpo de la mujer

— Nooo — gritó Blue asustado. Podrían matarla y ella había sido buena con él. No quería que le hicieran daño
Entonces, Black la cargo estilo princesa, como si no pesará ni un gramo y habló

— La arreglaremos en el camino

El pequeño Blue, buscó a Cinthya con la mirada. Luego a sus guardianes. Kan lo observó y adivinó sus intenciones

— Ni se te ocurra — gritó él. Poniéndose en posición de pelea

— Aléjate de nosotros, maldito monstruo — dijo Ágatha con furia — ¡Maldita vuestra ascendencia!¡Maldita vuestra estirpe! — escupiendo el suelo

White se enojó, iba a lanzarse con furia sobre la anciana

— Nooo — volvió a gritar el niño. Sujetando el brazo de la rubia — Por favor, déjalos ir. Ellos me ayudaron, por favor

Ella sacudió su cabellera, sujeto a Blue por brazo y lo llevó a la parte superior del barco

La sangre bañaba el tablado de madera. Los pocos hombres en pie les costaba respirar. La cabeza de una dragón de mar mediano descansaba a un lado con Grey sentado sobre ella, como un vencedor triunfante o un rey en su trono

— Hey, ¿por qué tardaron tanto? — él los saludo con un movimiento de muñeca. Su sonrisa habitual cubría su rostro con algunas manchas azules.
Blue retrocedió un poco y cubrió sus ojos, al ver al pelinegro, totalmente desnudo

— ¡Maldito imbécil exhibicionista!¡Vas a traumarlo, carajo!

Grey río un, lo hizo fuerte. Fue una carcajada contagiosa, porque a pesar del escenario donde se encontraba el niño también río. Río como en mucho tiempo.

White observaba el horizonte, el sol salía viéndose glorioso. Ella bajo su mirada el océano, vió a la lejanía otro parásito de mar bastante alejado para escapar del control de Grey, pero ella podía sentirlo y ellos conocerían su furia .
Lamentarían profundamente el día en que tuvieron la brillante idea de codiciar la sangre de su hermano pequeño

•••

Bajo el océano, en lo profundo. Donde la luz del sol apenas llegaba. Dos Parásitos de Mar nadaron con rapidez a informar a su Señor. El plan había fallado catastróficamente. Entretener al los trillizos y atrapar al vástago, terminó con uno de los suyos muertos. Y la criatura protectora de esa área, muerta.

Ciertamente su líder no estaría feliz. La batalla pronto se desataría. Ahora, necesitaban otro plan. Uno que los librará de la furia de los Tres Semi-reyes



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En el texto hay: familia, magia, mundo fantastico

Editado: 12.05.2026

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