Al llegar bajo un gran árbol del campus, Chat se detuvo.
Respiró profundamente.
Chat: Amelia...
Amelia: ¿Sí?
Chat: Hay algo que quiero decirte.
Amelia lo miró atentamente.
Chat: Me gustas.
Ella abrió los ojos sorprendida.
Chat: Me gustas mucho.
Chat: Desde hace tiempo quería decirte esto.
Guardó silencio unos segundos.
Luego reunió todo su valor.
Chat: ¿Quieres ser mi novia?
Amelia sintió que el corazón le latía muy rápido.
Se sonrojó.
Sonrió.
Y respondió con una voz temblorosa.
Amelia: Sí...
Chat apenas podía creerlo.
Chat: ¿Sí?
Amelia asintió.
Amelia: Sí... sí quiero.
Chat sonrió.
Los dos se abrazaron.
Ese día comenzó oficialmente su historia de amor.
Mientras caminaban tomados de la mano por el campus, ninguno de los dos imaginaba que muy pronto un antiguo misterio cambiaría sus vidas para siempre.
Porque, en un viejo salón abandonado del Club de Periodismo...
Una figura los observaba desde la oscuridad.
Y esa figura llevaba décadas esperando el momento de aparecer.