La universidad ya no era la misma.
Desde que Félix descubrió el nombre "Mateo Ruiz", todos los estudiantes comenzaron a tener miedo.
Los pasillos se vaciaban antes del anochecer.
Nadie quería quedarse solo.
Los rumores crecían cada día.
Algunos aseguraban haber visto una sombra caminando por los techos.
Otros decían escuchar pasos cuando el edificio estaba completamente vacío.
Pero nadie tenía pruebas.
Nadie...
Excepto ellos.