En ese instante las luces comenzaron a parpadear.
FLASH.
FLASH.
FLASH.
El cuarto quedó completamente oscuro.
Cuando la luz volvió...
Había alguien de pie junto a la ventana.
Era la figura.
La misma de las fotografías.
Llevaba un uniforme antiguo.
Su rostro era pálido.
Sus ojos transmitían tristeza.
Carlos: ¡MATEO!
Nadie se movía.
Mateo levantó lentamente una mano.
Y señaló el cuaderno.
Después...
Desapareció.