Julián cuando su hija se marchó volvió a llamar a su hermano. Le dijo que viniera a su despacho para hablar con él.
-En unos días estarán preparados los papeles. Para que te quedes con la mitad de la empresa-mientras se dirigía a Carlos pensaba. “Si supieras que no vas a recibir nada” -Me alegro hermanito así seguirás siendo el hijo ideal-le dijo con sorna.
En ese momento Julián le pidió que se fuera. Que ya no tenía nada que hablar con él hasta que no estuvieran los papeles preparados.Cuando se quedó solo en el despacho se sintió que estaba solo y que no tenía familia de la que fiarse. Porque también estaban sus hijos que los tenía contratados pero no venían a trabajar. Preferían quedar bien con su madre y no decirle que lo único que los mueve es el dinero.
En ese momento le llamó su secretaria;
-perdone que le moleste pero hay una persona que quiere verle- Julián pensó que era la mujer que había estado antes.Pero era su hijo Marc quien quería hablar con su padre. Se había enterado que su padre iba abrir una nueva sucursal de internet. Donde él quería ser el jefe. Sabía de sobra que su padre nunca le iba a poner teniendo en cuenta que no vale ni para empleado.
-Hola papá, quiero decirte que ha llegado a mis oídos que vas abrir una nueva sucursal
-Julian se quedó sorprendido primero porque había venido a la oficina.-Si no se cómo te has enterado pero y qué quieres que te diga- Marc sabía que su padre no le iba a dar lo que le iba a pedir.
-Creo que con años que llevo aquí me merezco que me pongas como jefe, en la nueva sucursal- rápidamente contestó Julián- ni de coña además lo arruinarias en dos días, para ser jefe primero hay que dar el callo como empleado. Y de momento tú no la das.
Estás palabras de su padre le cabrearon un poco.
-Me estas diciendo que prefieres a alguien de la calle antes que a mí- se lo dijo subiendo el tono de voz.
-Para empezar a mí no me grites. Segundo que esperabas que te iba a poner por ser mi hijo pues no. Eres muy vago y si no fueras mi hijo ya estarías en la calle. Ahora sí prefieres desmontar todo delante de tu madre que la tienes bien engañada- tras escuchar estas palabras de su padre Marc se quedó callado.
Lo único que le dijo; -Esto no va a quedar así- en tono chulesco.Pero qué iba hacer Marc sabotear la nueva sucursal. O quedarse callado por lo que le había dicho su padre. Salió del despacho de su padre y se dirigió a su casa. Total nunca iba a trabajar porque lo iba hacer hoy. Según iba por la calle dando un paseo pensando en todo lo que le había dicho su padre. Que le sonaba a todo el rato en la cabeza. “Quieres que te desmonte la mentira que tienes montada a tu madre”.
Marc era una persona muy poco trabajadora, le gustaba ganar dinero pero no trabajar. La única que trabajaba en su familia era su mujer. Que ganaba un buen sueldo. Y era la que mantenía casi todo. Pero no era el único que no le gustaba trabajar a sus hermanos tampoco quitando a Patricia que siempre ha trabajado con su padre.
Griselda estaba casada, no trabajaba en la empresa pero su padre le pagaba igual.Julián era el hombre que pagaba todo pero luego ninguna quería que se supiera que tenían relación con el. Por su forma de ser. Era muy serio, poco hablador, muy ordenado.
Patricia era muy parecida a él pero con mucha ambición de dinero. Cosa que a su padre le gustaba el dinero pero no hasta el punto de obsesionarse.Pero la mañana no había acabado para Julian la mujer misteriosa volvió a aparecer.En este caso le dejaron pasar al despacho como había dicho Julián. Toco la puerta del despacho y entró.
-Buenas Julián, he estado preguntado por ti. A lo mejor no te acuerdas pero yo soy la hermana de la que dejarte embarazada y abandonada- fue una sorpresa para él porque siempre había hablado con ella por teléfono.Pero nunca le había visto la cara.-Tú dirás que quieres pero creo que ya me has sacado bastante-.-No lo creas por lo malos que fuiste con mi hermana es muy poco- le dijo sonriendo falsamente-Ahora mismo no tengo mucho dinero-.
Aquella mujer alta con pelo moreno que entró en el despacho venía con el objetivo de sacar dinero.
-Dinero no te puedo dar no me queda-dijo Julián pero la mujer lo miraba con cierta duda-seguro que sabes cómo sacarlo todo el mundo sabe que tienes más negocios.
En ese momento Julián ya no sabía cómo hacerlo para que esa mujer dejara de chantajearle.
-Vale te doy lo que quieras pero aquí no nos vemos esta noche a las afueras del pueblo-lo que esa mujer no sabía las compañías que tenía Julián, y estaba dispuesto a todo con tal de quitársela de encima.
-Esta bien nos vemos esta noche a las afueras del pueblo en una nave que ahí abandonada- Julián asintió con la cabeza- A las 11 allí y te doy tu dinero- contestó Julian sonriendo.