Una vez que enterraron el cuerpo detrás de la nave abandonada. Salieron dos en sus respectivos coches. Julián lo quería dejar todo claro con Alberto por eso antesde subirse al coche habló con Alberto.
–Desde este momento tu y yo no nos conocemos será mejor para ti, si descubren el cuerpo que no lo creo por los animales que ahí por aquí v a durar poco– se lo comentó con voz bastante seria–no te preocupes no voy a decir nada y mucho menos delatarte–esa respuesta de Alberto mucho a Julián.
Julián cogió su coche y salió por detrás de la nave abandonada para que nadie pudiese verle. 10 minutos más tarde salió Alberto. Pero ellos dos no contaron que en aquel lugar tan abandonado donde parecía que no había nadie resulta que sí.Allí se encontraba una vagabunda quien vio perfectamente cómo enterraban el cuerpo.
Quien se quedó sorprendida por quien había visto hacer aquello. Pero esa mujer que contaba con nada ni tenía para comer. Vio una oportunidad de sacar dinero.Dado lo visto cogió miedo y si a ella le podían hacer lo mismo.
Cuando Julián llegó a casa la primera que le preguntó fue Juana; ¿De dónde vienes a estas horas?-el patriarca no le gustaba dar muchas explicaciones-De resolver unos asuntos de trabajo- Juana no se creyó mucho la respuesta pero no siguió preguntando conocía como era su marido.
En ese momento Julián se dirigió a su despacho donde pasaba la mayor parte del dia. Abrió la caja fuerte que tenía y que solo él sabía la combinación. Y cogió unos papeles donde tenía apuntados todos los datos de los vecinos de Sagrado. Por si alguien lo había visto hacerlo decirle que si lo denunciaba sacaría todo lo que tiene de esa persona.
Cuando acabo de leer los documentos llamó a su amigo Álvaro quien le ayudaba a sostener el otro negocio no tan legal.
-Alvaro tengo que hablar contigo ahora mismo-le dijo Julián en cuanto Álvaro descolgó el teléfono- A él le extrañó la llamada de Julián porque casi nunca le llamaba- soy todo oídos- el último cargamento que tiene que llegar quiero que te encargues tú de él.
Álvaro acepto sin ninguna duda pero lo que no sabía que su propio jefe le tenía preparada una trampa. Julián conocía perfectamente cómo funcionaba la policía del pueblo y conocía al sargento. Y como él necesitaba tener esa imagen de hijo perfecto y de marido perfecto. Aunque muchos en el pueblo ya sabían que no era así. En ese momento entró Juana al despacho para decirle que si no pensaba comer nada. O que se iba a tirar todo la noche en el despacho .
El le dijo que no, que enseguida lo dejaría y comería algo y se iría a la cama. Porque necesita pensar en cómo delatar el cargamento de armas que llegaba al día siguiente. Así que decidió que desde la oficina y con teléfono oculto llamaría al sargento.
A la mañana siguiente se levantó más temprano de lo normal. Para llegar antes que los empleados llegarán y hacer la llamada.