El Umbral Del Olvido

El Primer Pecado

El autobús avanzaba lentamente entre los árboles.

No había carretera.

No había señales.

No había una explicación lógica de cómo un vehículo de varias toneladas podía moverse por un bosque donde apenas existía espacio entre los troncos.

Pero nadie preguntaba.

Todos estaban demasiado ocupados mirando a Daniel.

Él seguía sosteniendo la fotografía.

Sus dedos temblaban.

La imagen era clara.

Él.

Elena.

Un edificio destruido.

Y una fecha que no podía ser real.

—Ella está muerta —susurró Daniel.

Elena permaneció de pie frente a él.

—Sí.

La respuesta fue tan tranquila que resultó más aterradora.

Daniel levantó la mirada.

—Entonces dime cómo estás aquí.

La mujer no contestó de inmediato.

Miró a los demás pasajeros.

—Porque ninguno de ustedes entiende todavía dónde están.

---

El autobús dio un giro brusco.

Todos tuvieron que sujetarse de los asientos.

Las ventanas dejaron de mostrar el bosque.

Ahora mostraban otro lugar.

Un edificio.

Un edificio que Daniel reconoció.

Sintió que el aire desaparecía de sus pulmones.

—No...

Lucía se acercó al cristal.

—¿Qué es ese lugar?

Daniel no respondió.

Porque no podía.

Frente a ellos estaba el antiguo centro de investigación donde había trabajado siete años atrás.

El lugar donde todo comenzó.

El lugar que había intentado olvidar.

---

—¿Qué hiciste ahí? —preguntó Héctor.

Daniel mantuvo la mirada fija en el edificio.

—No lo sé.

Elena negó lentamente.

—Sí lo sabes.

La frase dolió más que una acusación.

Porque una parte de él sabía que era verdad.

Los recuerdos empezaron a regresar.

No como una historia completa.

Como fragmentos.

Una alarma.

Luces rojas.

Personas corriendo.

Una puerta cerrándose.

Una voz diciendo:

"Daniel, no lo abras."

---

El autobús se detuvo.

El motor quedó encendido.

La puerta se abrió sola.

Nadie quería bajar.

Pero algo dentro de ellos sabía que debían hacerlo.

Como si negarse fuera peor.

Ernesto fue el primero en hablar.

—No podemos quedarnos aquí.

Héctor lo miró.

—¿Y salir?

El conductor señaló hacia el exterior.

—No creo que tengamos elección.

---

El grupo descendió.

El suelo era de concreto.

No de tierra.

El bosque había desaparecido.

Ahora estaban frente al edificio abandonado.

La entrada estaba cubierta de polvo.

La misma entrada que Daniel había visto en sus recuerdos.

El mismo lugar donde Elena había muerto.

---

—Yo estaba aquí —dijo Daniel.

Nadie respondió.

La puerta principal se abrió lentamente.

Dentro había oscuridad.

Y una frase escrita en la pared.

No con pintura.

Con algo más oscuro.

**"TODO COMENZÓ CUANDO ELEGISTE SALVARTE."**

Daniel sintió un golpe en el pecho.

Porque esa frase era cierta.

Aunque no recordaba por qué.

---

Entraron.

El pasillo parecía interminable.

Las luces del techo se encendían a medida que avanzaban.

Una por una.

Como si alguien los guiara.

En la pared había fotografías antiguas.

Todas del mismo proyecto.

Todas con rostros tachados.

Hasta que llegaron a una fotografía que no estaba dañada.

Era Daniel.

Y Elena.

Pero había alguien más junto a ellos.

Un hombre vestido con bata blanca.

Daniel se quedó inmóvil.

—¿Quién es él? —preguntó Lucía.

Daniel acercó la mano a la fotografía.

Su memoria reaccionó antes que él.

Un nombre apareció.

—Doctor Adrián Vega.

Elena cerró los ojos.

—Él fue quien creó esto.

---

Un ruido llegó desde el final del pasillo.

Pasos.

Lentos.

Arrastrados.

Todos voltearon.



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En el texto hay: misterio, suspense, ciencia-ficción

Editado: 28.07.2026

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