La frase seguía escrita en la pared.
**FASE FINAL: SOLO UNO PUEDE RECORDAR.**
Nadie hablaba.
Porque todos entendían lo que significaba.
No era una advertencia.
Era una sentencia.
---
La puerta de acero terminó de abrirse.
El hombre del otro lado salió lentamente.
Era Daniel.
Pero no como los demás.
Su piel estaba pálida.
Tenía las mismas cicatrices.
El mismo reloj roto.
La misma mirada de alguien que había pasado demasiado tiempo atrapado.
El primer Daniel dio un paso atrás.
—No deberías existir.
El recién llegado sonrió con tristeza.
—Eso mismo me dijeron cuando naciste tú.
---
Daniel observaba sin entender.
—¿Cuántos somos?
El original miró alrededor.
—Cuatro.
El primer Daniel negó.
—No.
Miró hacia la puerta.
—Cinco.
Todos voltearon.
La oscuridad dentro del laboratorio comenzó a moverse.
Algo más estaba ahí.
---
La voz del sistema volvió a sonar.
—Error detectado.
Las luces parpadearon.
—Demasiadas versiones activas.
Una pausa.
—Iniciando corrección.
Las paredes comenzaron a cerrarse.
Elena miró alrededor.
—Tenemos que salir.
El primer Daniel soltó una risa.
—No hay salida.
Señaló la puerta de acero.
—Nunca la hubo.
---
El nuevo Daniel caminó hasta la pantalla central.
Sus dedos tocaron el panel.
La pantalla mostró una fecha.
La misma noche del accidente.
Pero esta vez apareció una imagen que ninguno había visto.
Daniel estaba frente a la puerta.
Elena estaba detrás de él.
Y junto a ellos había una tercera persona.
El doctor Adrián Vega.
—Él sabía lo que iba a pasar —dijo el nuevo Daniel.
Elena lo miró sorprendida.
—No.
—Sí.
La imagen continuó.
El doctor Vega entregaba a Daniel un dispositivo.
Una pequeña pieza metálica.
—Ese fue el verdadero inicio.
---
Daniel se acercó.
—¿Qué era eso?
El nuevo Daniel respondió:
—Un seguro.
—¿Un seguro para qué?
Silencio.
—Para evitar que la puerta se cerrara.
El laboratorio quedó inmóvil.
---
Elena negó lentamente.
—Eso no tiene sentido.
El nuevo Daniel la miró.
—Porque tú tampoco recuerdas todo.
Ella bajó la mirada.
Daniel sintió un escalofrío.
Otra vez.
Todos tenían recuerdos incompletos.
Todos excepto uno.
---
El primer Daniel golpeó la mesa.
—Dejen de escucharle.
Señaló al nuevo.
—Él fue el primero en perder la razón.
El nuevo Daniel sonrió.
—¿Eso te dijo?
—Porque era más fácil encerrarme que aceptar que yo tenía razón.
Daniel miró al primer Daniel.
—¿Lo encerraste?
Por primera vez, el primer Daniel no respondió.
---
La respuesta llegó sola.
Las paredes mostraron imágenes.
Una habitación subterránea.
Una cápsula.
Un hombre atrapado dentro.
El primer Daniel observándolo desde afuera.
—No...
susurró Elena.
—Tú lo encerraste.
El primer Daniel apretó la mandíbula.
—Era necesario.
El nuevo Daniel soltó una risa amarga.
—Siempre dices eso.
---
Las luces cambiaron.
Una alarma comenzó a sonar.
**MEMORIA DISPONIBLE: 100%.**
Daniel sintió un dolor intenso en la cabeza.
Cayó de rodillas.
Los recuerdos llegaron todos a la vez.
La muerte de Elena.
La primera apertura.
La creación de las versiones.
El verdadero motivo del experimento.
Y la última conversación con el doctor Vega.
---
—Daniel...
La voz de Vega apareció en su memoria.
—Si estás viendo esto, significa que fallamos.