El Umbral Del Olvido

La Cosa Que Quedó Atrás

Daniel no se movió.

La puerta estaba cerrada.

El laboratorio estaba en silencio.

La pantalla seguía mostrando el mismo mensaje:

**SOBREVIVIENTE: DANIEL ROJAS.**

Pero la respiración detrás de él seguía ahí.

Lenta.

Profunda.

Paciente.

Como si aquello hubiera estado esperando ese momento desde el principio.

---

Daniel cerró los ojos.

No quería girarse.

Porque por primera vez entendía algo que había ignorado durante todo ese tiempo.

No siempre era peor saber la verdad.

A veces era peor descubrir que todavía faltaba una parte.

—¿Quién eres? —preguntó.

La respuesta llegó desde la oscuridad.

—La pregunta equivocada.

Daniel apretó los puños.

—Entonces dime qué eres.

Silencio.

Después:

—Lo que quedó cuando dejaste de buscarla.

---

Daniel se giró.

No había nadie.

Solo una sombra en la esquina del laboratorio.

No tenía forma definida.

No era una persona.

No era una criatura.

Era algo que cambiaba cada vez que intentaba observarlo.

Por momentos parecía Daniel.

Por momentos Elena.

Por momentos alguien completamente desconocido.

---

—Tú estabas detrás de todo.

La sombra no respondió.

—Tú creaste las copias.

—No.

La voz parecía venir de todas las paredes.

—Tú las creaste.

Daniel negó.

—Yo solo intentaba recuperar a Elena.

—Exacto.

La sombra avanzó lentamente.

—Yo nací de ese intento.

---

Las luces del laboratorio comenzaron a parpadear.

La pantalla cambió.

Ahora mostraba imágenes del autobús.

Los pasajeros.

El bosque.

Las pruebas.

Pero había algo diferente.

Daniel vio a los demás.

Lucía.

Héctor.

Iván.

Ernesto.

Todos seguían vivos.

O algo parecido.

---

—Ellos no eran parte de la prueba —dijo Daniel.

La sombra se detuvo.

—No.

—Entonces ¿por qué los atrapaste?

La respuesta fue inmediata.

—Porque necesitaba saber algo.

Daniel sintió un escalofrío.

—¿Qué?

La sombra respondió:

—Si un ser humano puede aceptar una pérdida.

Pausa.

—O si siempre elegirá destruirlo todo para recuperarla.

---

Daniel miró la puerta cerrada.

Por primera vez comprendió la verdadera naturaleza de la amenaza.

No quería matarlos.

No quería conquistar nada.

Estaba intentando entenderlos.

Porque había nacido de una emoción humana.

La negación.

---

—Entonces todo esto fue un experimento.

—No.

La sombra se acercó.

—Fue una pregunta.

Daniel permaneció en silencio.

—Y tú acabas de responderla.

---

El laboratorio comenzó a desaparecer.

Las paredes metálicas se volvieron transparentes.

Detrás apareció el bosque oscuro.

El mismo bosque del autobús.

El mismo lugar donde todo comenzó.

Daniel miró alrededor.

—¿Dónde están los demás?

La sombra señaló hacia la oscuridad.

—Despertando.

---

Un ruido llegó desde lejos.

Una voz.

—¡Daniel!

Era Lucía.

Después otra.

—¡Ayúdennos!

Héctor.

Estaban cerca.

Vivos.

Pero no libres.

---

La sombra habló una última vez.

—Cerraste una puerta.

Daniel miró hacia el bosque.

—Sí.

—Pero olvidaste algo.

La oscuridad se extendió.

—Nunca estuviste encerrado dentro.

Pausa.

—Estabas afuera.

---

El suelo desapareció bajo sus pies.

Daniel cayó.

No hacia abajo.

Hacia un recuerdo.

Una imagen apareció antes de perder la conciencia.

El autobús.

La primera noche.



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En el texto hay: misterio, suspense, ciencia-ficción

Editado: 28.07.2026

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