El Umbral Del Olvido

El Futuro Que Ya Ocurrió

La puerta permanecía abierta.

Nadie se movía.

Porque todos habían aprendido que cada puerta tenía un precio.

La primera les quitó recuerdos.

La segunda les mostró pérdidas.

La tercera les obligó a aceptar la verdad.

Pero esta puerta era diferente.

No mostraba algo que había ocurrido.

Mostraba algo que todavía no existía.

---

Daniel observó la oscuridad del otro lado.

—¿Cómo puede alguien recordar el futuro?

La sombra permaneció detrás de él.

—Porque el tiempo no es una línea para la puerta.

Pausa.

—Es una habitación.

Daniel frunció el ceño.

—Eso no tiene sentido.

—Tampoco tenía sentido crear una copia de una persona.

La sombra miró hacia la puerta.

—Hasta que lo hiciste.

---

Adentro apareció una imagen.

Una ciudad.

Pero no la ciudad de recuerdos.

Era una ciudad real.

Personas caminando.

Niños jugando.

Una vida normal.

Entonces la imagen cambió.

La gente comenzó a detenerse.

Todos miraron hacia el cielo.

Una grieta apareció entre las nubes.

La misma energía de la puerta.

La misma oscuridad.

---

Lucía dio un paso atrás.

—¿Eso va a pasar?

Daniel no respondió.

Porque una parte de él ya conocía la respuesta.

—Sí.

---

La grabación de Vega volvió a activarse.

Su rostro apareció en la pantalla.

Esta vez parecía más viejo.

Más cansado.

—El error de todos nosotros fue creer que la puerta estaba relacionada con la muerte.

Pausa.

—No lo está.

La imagen mostró la grieta en el cielo.

—Está relacionada con las posibilidades.

---

Héctor miró a Daniel.

—¿Quieres decir que todo esto puede repetirse?

Vega respondió desde la grabación:

—No.

Silencio.

—Puede ser mucho peor.

---

La puerta mostró otra escena.

Daniel estaba ahí.

Pero no el Daniel actual.

Uno diferente.

Más viejo.

Con una expresión de desesperación.

Estaba frente a la puerta.

Y detrás de él había miles de personas.

---

Daniel sintió un escalofrío.

—¿Ese soy yo?

La sombra respondió:

—Una posibilidad.

—¿Una posibilidad de qué?

La respuesta tardó.

—De que no aprendas.

---

La imagen continuó.

El otro Daniel levantaba la mano.

La puerta comenzaba a abrirse.

Pero esta vez no buscaba recuperar a nadie.

Buscaba cambiarlo todo.

Eliminar todas las pérdidas.

Todas las tragedias.

Todas las decisiones equivocadas.

Un mundo sin dolor.

Un mundo perfecto.

---

Daniel entendió.

Era la misma obsesión.

Con una forma diferente.

Antes había querido recuperar a una persona.

Ahora podía intentar corregir el mundo entero.

---

—Vega sabía esto.

La grabación respondió:

—Sí.

Daniel miró la pantalla.

—Entonces ¿por qué me dejó llegar hasta aquí?

El rostro del doctor mostró tristeza.

—Porque nadie puede cerrar una puerta que nunca ha decidido dejar de abrir.

---

El edificio comenzó a temblar.

La puerta reaccionó.

Algo del otro lado se acercaba.

No una criatura.

No una persona.

Una idea.

Una posibilidad.

---

La sombra comenzó a desaparecer.

Daniel la miró.

—¿Te vas?

La sombra asintió.

—Mi propósito terminó.

Daniel dio un paso hacia ella.

—¿Cuál era?

La sombra sonrió levemente.

—Recordarte que tus peores enemigos siempre fueron partes de ti.

Pausa.

—Ahora tendrás que enfrentar algo distinto.

---

La puerta lanzó una luz intensa.

Todos tuvieron que cubrirse los ojos.

Cuando la luz desapareció...



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En el texto hay: misterio, suspense, ciencia-ficción

Editado: 28.07.2026

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